Declaración Oficial Familia Jara por juicio a ex militar Pedro Barrientos en EE.UU.

Estamos contentas, tranquilas y agradecidas. Estos 8 días de juicio han sido sin duda fuertes para nosotras. Fuertes del punto de vista emocional ya que en ellos se concentró todo el dolor, la pena y la rabia por todo lo que vivimos como país tras el golpe militar, específicamente el horror que se vivió en el Estadio Chile—primer centro de detención masiva de la dictadura—descrito en este juicio por sobrevivientes, soldados  y académicos.

En esta corte, la cultura de la mentira, el encubrimiento y el matonaje fue pulverizado por la verdad. La cultura de la muerte y la cobardía encarnada en Pedro Pablo Barrientos Núñez, por el canto de Víctor que vivirá por siempre.

Hoy, aquí en las afueras de la corte de Orlando EE.UU., queremos decir que estaremos por siempre agradecidas de nuestros abogados de la ONG Centro de Justicia y Responsabilidad (C.J.A)—quienes presentaron el caso acá en EEUU—y de Chadbourne and Parke por su compromiso,  su solidaridad y sobre todo su profesionalismo.

Su trabajo legal colaborativo, su rigor, convicción y pasión han sido un regalo inesperado en nuestras vidas y el efecto constructivo de ello es aun “indimensionable” después de tantos años  de vivir con el dolor de la impunidad tan arraigado en nosotras.

El caso criminal en Chile sigue su curso y ahora esperamos que Pedro Pablo Barrientos sea extraditado y enfrente la justicia en nuestro país.

Aún hay mucho por hacer. Son muchas las personas que fueron asesinadas en el Estadio Chile—hoy Estadio Víctor Jara—y seguiremos en la búsqueda de justicia por todos ellos.

 

Joan Jara Turner, Manuela Bunster Turner y Amanda Jara Turner

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ACTUALIZACIÓN SOBRE LA PRIMERA SEMANA DEL JUICIO POR LA TORTURA Y ASESINATO DE VÍCTOR JARA

*Este texto es una traducción realizada por la Fundación Víctor Jara. Corresponde al resumen hecho por el Center For Justice and Accountability, de la primera semana de juicio. Aquí se puede revisar el texto original: UPDATES FROM WEEK ONE OF THE JARA TRIAL IN ORLANDO

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Día uno: Luego de que el jurado fue seleccionado, Mark Beckett, socio de la firma Chadbourne & Parke, LLP, comenzó con una declaración en nombre de la familia Jara. Entre lo declarado, Beckett manifestó:

“Víctor Jara creía, apasionadamente, que su música podía cambiar el mundo”

“¡La única arma de Víctor era su guitarra!”

“Víctor fue apuntado sólo porque era un símbolo del gobierno democráticamente electo”

El abogado de Barrientos argumentó que, antes que todo, durante el golpe de 1973, Chile estaba siendo invadido por comunistas cubanos. Él también sostuvo que Barrientos  no cometió la tortura ni el asesinato de Víctor Jara.

La viuda de Víctor, Joan Jara, subió al estrado para finalizar la jornada y Kathy Roberts de la CJA fue la encargada de las preguntas. Ella hablé elocuentemente sobre su vida con Víctor y el significado de su tortura y muerte. Ella con dolor se refirió al impacto en su vida, “mi vida fue cortada en dos”. Los asistentes se inclinaron absortos para prestar atención.

Día dos: El día comenzó con el testimonio de Manuela Bunster, una de las hijas de Víctor Jara. Ella declaró ante el jurado: “Las canciones de mi padre me ayudaron durante el dolor de su pérdida”. Bunster enfatizó, “no fuimos las únicas a quienes les pasó esto en Chile” y acotó, “mis compañeros estudiantes fueron golpeados”

Posteriormente, la renombrada periodista chilena, Mónica González, testificó. Ella manifestó que Víctor Jara “representaba el coraje mediante las canciones que cantaba con dignidad” y habló sobre las condiciones del centro de detención del Estadio Chile. “Hubo un incidente donde asesinaron a jóvenes por escuchar canciones de Víctor Jara”, declaró.

El día concluyó con los testimonios de un ex militar y un ex conscripto. “Barrientos siempre mostraba su pistola” contó el conscripto. “Él decía, con esta maté lo maté”. El ex militar confirmó que “Barrientos organizaba la guardia en el centro de detención del Estadio Chile”.

Día tres: Declaró Érica Osorio Araya, quien era estudiante en la Universidad Técnica del Estado en Santiago, donde Víctor Jara hacía clases. Ella describió el día en que los militares sitiaron la universidad durante el golpe de Pinochet. Ella junto a Víctor y otras personas en la universidad se refugiaron en el comedor bajo el gimnasio. Soldador entraron, los empujaron contra las murallas y los golpearon con sus pistolas. Una vez en las afueras en el patio, ella vio a un soldado aproximarse a Víctor y decirle a su comandante “¡Este es Víctor Jara!”. Soldados lo tiraron al piso y Osorio pudo escuchar fuertes golpes propinados hacia el cuerpo de Víctor.

Osorio describió el ambiente dentro del Estadio Chile. Un anunciador dijo: “Atención, alcantarillas humanas, miserias humanas. Son prisioneros de guerra. Y es posible que todos mueran aquí”. Osorio escuchó esa amenaza de muerte en múltiples ocasiones. Ella vio cómo muchos prisioneros eran asesinados.

A Osorio se me presentó una fotografía de seis hombres jóvenes en uniforme y se le consultó si reconocía a alguno. Ella apunto a uno. Era Barrientos. Ella dice que lo vio hablando con el anunciador, quien luego proclamó: “Ahora sé qué haremos con ustedes”.

El impactante testimonio de Osorio fue sustentado con los testimonios de cuatro conscriptos que sirvieron en la Escuela de Ingeniería de Tejas Verdes, en la mismo regimiento y compañía que Barrientos. Todos ellos confirmaron que Barrientos estaba en el Estadio Chile.  Uno lo vio llegar con un maletín en muchas ocasiones, cuando pudiese haber tenido reuniones en el estadio. Él también vio a Barrientos todos los días en la formación. Él confirmó la atmósfera violenta dentro del estadio, declarando que los prisioneros eran golpeados con armas. Sus cadáveres enviados en ambulancias. Contó que que alrededor de 40 prisioneros recibieron la orden de correr por la calle principal de Santiago, donde fueron disparados a matar”. Él dijo que vio a Víctor Jara en el estadio. Estos testimonios recalcan el rol y la responsabilidad que tuvo Barrientos en el Estadio Chile.

Día cuatro: Un sobreviviente del centro de detención del Estadio Chile testifica que fue sacado por los militares desde la misma universidad donde Víctor Jara trabajaba. Él declaró que mientras estaba detenido en el Estadio Chile, Víctor Jara fue sujeto de múltiples golpes, tema del último poema de Víctor, compuesto en sus últimos días.

El momento destacado del Día 4 fue el testimonio de Boris Navia Pérez, quien era Jefe de Personal en la misma universidad donde Víctor hacía clases. Él fue llevado con Víctor hacia el Estadio Chile y, tal como Víctor, fue torturado. Navia vio a Víctor muchas veces y Víctor le dio una de las tres copias de su último poema. Los soldados torturaron a Navia cuando encontraron el poema de Víctor en su posesión.  Una copia sobrevivió y él la identificó en la corte. Parte del poema dice

¡Canto que mal me sales

cuando tengo que cantar espanto!

Espanto como el que vivo

como el que muero, espanto.

De verme entre tanto y tantos

momentos del infinito

en que el silencio y el grito

son las metas de este canto.

Lo que veo nunca vi,

lo que he sentido y que siento

hará brotar el momento…

 

El 15 de septiembre de 1973, antes de ser transferido al Estadio Nacional, Navia vio a Víctor Jara muerto y su cuerpo torturado entre una pila de otros entre 30 y 40 cuerpos, cerca de la entrada del estadio.

Día cinco: Un ex militar conscripto testificó haber visto a oficiales golpeando detenidos en los vestuarios del Estadio Chile, días después del golpe. Cuando estaba en el Estadio Chile, el conscripto fue ordenado por un oficial a matar a un joven funcionario público del gobierno de Allende, a lo cual él se negó. El oficial entonces le dijo: “Así es cómo se mata” y procedió a dispararle al joven.

El conscripto luego declaró que la ex esposa del teniente Barrientos lo engañó para firmar una falsa declaración, la cual él no pudo revisar debido a su analfabetismo. Él declaró que la esposa de Barrientos lo contactó y le consultó por “la verdad”. El conscripto accedió a dictarle una declaración, la cual ella grabó. Durante la declaración del conscripto, él descubrió que su testimonio dictado era irreconocible en comparación con la que la ex esposa de Barrientos había notariado y enviado como evidencia. Como resultado de eso, el conscripto expresó su miedo que los militares, debido a su involucramiento en este caso, pudiesen intentar vengarse de él dañándolo a él o a su familia

En la tarde, se presentó el testimonio de Barrientos ante el jurado. En la declaración, Barrientos aseguró que no puede recordar ninguno de los nombres de los soldados que estuvieron bajo su mando, incluidos sus ex guardias. Él además manifestó que no conoció el Estadio Chile, sino hasta el 2009, a pesar de haber estudiado en Santiago antes de 1973. Asimismo, sostuvo que no conocía a Víctor Jara antes del año 2009. Finalmente, expresó que no supo de las torturas en el Estadio Chile, sino hasta el año 2009.

Barrientos además fue confrontado con la transcripción de una entrevista jurada del FBI, del año 2012, que fue parte del resultado de una investigación en Chile, respecto a su rol en la tortura y muerte de Víctor Jara.

Los demandantes señalaron que había dado al FBI diferente información (versiones contradictorias) respecto de quién era y dónde estuvo entre el 12-17 de septiembre de 1973, en comparación con su declaración jurada para este caso. Por ejemplo, en la declaración del FBI , afirmó que se quedó con toda su compañía, más otra en el Ministerio de Defensa durante ese período de tiempo relevante; lo que significa que él estaba con 180 hombres. Sin embargo, ahora en su declaración, afirmó que no estaba nada más que con sus guardaespaldas, sólo cuatro personas más.

Barrientos además mintió en su postulación para migrar a Estados Unidos ya que sostuvo que nunca participó, directa o indirectamente, en el violento golpe de estado a un gobierno electo. Después de la entrevista del FBI, él tomó varias medidas para ocultar y/o proteger su patrimonio, admitiendo que temía que se lo arrebatasen si lo encontraban responsable de la tortura y muerte de Víctor Jara.

 

 

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FUNDACIÓN VÍCTOR JARA COMIENZA CHARLAS SOBRE SU VIDA Y OBRA EN LICEOS

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  • Estudiantes y docentes compartieron y dialogaron con el actor Daniel Alcaíno, quien estuvo a cargo de esta primera de quince charlas.

El jueves 16 de junio, la Fundación Víctor Jara comenzó el ciclo de charlas “Conociendo a Víctor Jara Martínez: su vida y obra en tu liceo”, en el marco del programa PACE de la Universidad de Santiago. Esta instancia es una de las actividades del proyecto desarrollado por la Fundación como parte del Programa Otras Instituciones Colaboradoras (POIC) del Consejo Nacional de la Cultura y las Artes (CNCA). Este ciclo llevará la presentación que abarca toda la vida del artista a quince liceos, once en la Región Metropolitana y cuatro en la región del Libertador Bernardo O’Higgins.

La primera charla fue en el Centro Educacional Técnico Profesional de Maipú y estuvo a cargo del actor y miembro del directorio de la fundación, Daniel Alcaíno. Al respecto, Alcaíno destacó lo importante de llevar la vida y obra de Víctor a las nuevas generaciones en una instancia fuera de las clases formales, “Me sorprendió a medida que fuimos avanzando. Al comienzo pensé que se venía difícil pero luego se han acercado y me han dicho que hoy aprendieron mucho de Víctor Jara. Este encuentro nos sirve para aprender y vernos las caras. Yo creo que es un gran aporte para que la gente se inspire a crear” señaló Alcaíno.

En la ocasión, la Fundación Víctor Jara hizo entrega al centro educacional de los libros “Víctor Jara, obras completas” y “Víctor Jara, un canto inconcluso”, para la biblioteca del establecimiento.

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Juicio a Pedro Barrientos por tortura y asesinato de Víctor Jara

El abogado de la familia Jara Turner en Chile, Nelson Caucoto, fue entrevistado por la periodista Vanessa Vargas, del medio digital El Ciudadano. En la ocasión, Caucoto, señaló en detalle la importancia del proceso que se lleva a cabo en Estados Unidos en contra del ex militar Pedro Pablo Barrientos Núñez.

Abogado de la familia Jara: “Una parte de la historia sigue sin ser resuelta y nos estamos encaminando a eso”

Nelson Caucoto es el abogado que lidera la defensa de la familia Jara, quien asegura que el caso ya terminó la etapa de investigación y están a la espera de que la Corte dicte sentencia. Esto, obstaculizado por el ex militar Pedro Pablo Barrientos, quien se encuentra en Estados Unidos pese a una orden de extradición en su contra.

La familia de Víctor Jara demandó al ex uniformado Pedro Pablo Barrientos en una corte Federal de Orlando, Florida. El recurso judicial fue posibilitado bajo la Ley de Protección a Víctimas de la Tortura, que permite iniciar juicios contra personas que hayan cometido delitos de lesa humanidad.

La causa civil fue levantada por el Centro de Justicia y Responsabilidad (CJA) en nombre de la viuda del artista y compositor, Joan Turner Jara. Sin embargo, el abogado de la familia en Chile, Nelson Caucoto, explicó que el juicio por indemnización de daños y perjuicios no terminará en condenas en Estados Unidos. Un hecho que marca distancias respecto al juicio criminal que se lleva en Chile desde 2012.

La Corte de Apelaciones inició durante ese año el enjuiciamiento de Barrientos y otros siete acusados como autores y responsables de las torturas y el asesinato de Víctor Jara. Desde hace tiempo, además, se solicitó la extradición de Barrientos a nuestro país, pero su nacionalización estadounidense ha complicado los trámites. Ante el país norteamericano, en tanto, aparecerá por primera vez acusado por tortura y asesinato extrajudicial del artista.

“El juicio sobre el crimen cometido contra Víctor Jara se está viendo en Chile y está camino a la sentencia ya, a cargo del ministro de la Corte de Apelaciones Miguel Vásquez. Esto que se está realizando en Estados Unidos es una acción civil de reparación por el daño causado por uno de los sujetos que está imputado, procesado y acusado en la justicia chilena, el señor Barrientos”, explicó Caucoto.

El abogado de la familia Jara recalcó que hay un proceso de extradición pendiente, que podría verse facilitado por este juicio civil iniciado por la ONG estadounidense. “La idea es que este caballero por lo menos tenga un reproche en materia civil, mientras es traído a Chile”, consignó.

El obstáculo de la nacionalidad estadounidense de Barrientos

Pedro Pablo Barrientos Nuñez01Hasta ahora, el proceso judicial chileno que busca determinar a los responsables de la muerte y torturas sufridas por el cantautor y director teatral ya terminó su etapa de investigación.

El ministro Miguel Vásquez cerró la causa, pese a la oposición de varios de los abogados de los ex militares acusados. Hoy, ya no se están desarrollando nuevas diligencias y la sentencia podría dictarse prontamente respecto al resto de los acusados,a excepción de Barrientos que no se encuentra en Chile.

“Hay un hecho que dificulta la extradición y es que este sujeto se nacionalizó norteamericano y no es común que Estados Unidos entregue a sus propios ciudadanos, entonces eso complica la extradición. Él habría ocultado información al momento de pedir la nacionalización norteamericana, de modo que podría haber un expediente para que las autoridades puedan cuestionarlo. Si lo cuestionan, sería más fácil el proceso de extradición”, explica Nelson Caucoto.

El abogado recalcó que hay pruebas suficientes para condenar a los responsables y que el caso ha resistido los embates de la defensa de los acusados, pues la Corte siempre ha confirmado los procesamientos. Hoy, la importancia del caso es que además “al hacer justicia en el caso de Víctor Jara se abre la posibilidad de que se pueda hacer con otras víctimas que fueron violentadas en ese lugar, donde se registraron cerca de 5 mil detenidos.

“Es importante por lo que significa Víctor también para Chile y por la importancia mundial que tiene su figura. Es un ícono, entonces todo lo que pase en su caso tiene repercusión mundial. Es dar cuenta de una parte de la historia que sigue sin ser resuelta y ahora nos estamos encaminando a eso. Ha habido un juicio larguísimo, se ha interrogado una gran cantidad de personas y nos vamos acercando al final”, puntualizó.

Fuente: El Ciudadano

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Conoce más del Archivo Víctor Jara

El día 9 de junio se celebra el Día Internacional de los Archivos, fecha que conmemora la fundación del Consejo Internacional de Archivos (CIA), creado en 1948 en la ciudad de París, como órgano asesor de la UNESCO.

Al respecto, el equipo del Archivo Víctor Jara se encuentra trabajando en el proceso de registro, digitalización y conservación del patrimonio de Víctor, en dependencias de la Fundación y en el laboratorio de conservación del Archivo Patrimonial de la Universidad de Santiago de Chile. Este trabajo que es parte del proyecto que la fundación ejecuta mediante el Programa Otras Instituciones Colaboradoras del Consejo Nacional de la Cultura y las Artes.

Este material abarca diversos tipos documentales cuantificados en más de 10.000 ítems: Fotografías, Documentos, material Audiovisual y Sonoro. En detalle el archivo contiene:
Registro fotográfico y audiovisual referidos a la vida, obra y legado de Víctor Jara en distintos formatos y soportes; Material de prensa y publicaciones periódicas desde 1957 hasta la fecha sobre Víctor Jara,
Documentos manuscritos e impresos referidos a a la vida, obra de Víctor Jara, el Movimiento de Solidaridad Internacional, Derechos Humanos, caso judicial Víctor Jara, homenajes y conciertos;
Obras musicales de Víctor Jara, Audio sonoro y de la palabra con entrevistas y testimonios en torno a la figura del artista.

La Historia del Archivo

En voz de quien fue su encargada desde los inicios, el Archivo Víctor Jara comienza a crearse en el momento que Víctor es asesinado y Joan, su mujer, decide preservar y difundir su obra y legado:

“La historia del Archivo Víctor Jara comienza en el momento en que Joan Jara encuentra el cuerpo torturado de Víctor, su amado esposo en la morgue de Santiago. Joan luego se ve forzada a dejar Chile, donde estuvo su hogar y su lugar de trabajo durante casi veinte años. Salieron de Chile ella y sus dos hijas pequeñas portando tres maletas que contenían todos los documentos pertenecientes a Víctor que se pudieron recolectar en ese momento y que se encontraban guardados en la casa: sus manuscritos, cartas, discos, fotos, recortes de prensa, etc. Joan estaba decidida a hacer todo lo que estuviera a su alcance para que la voz de Víctor jamás fuera silenciada y nunca dudó de que él siguiera cumpliendo su rol en la lucha que se avecinaba para que fueran respetados los Derechos Humanos en Chile”. (Arrieta, Eugenia. 2009)

Este material toma forma como archivo, cuando Joan retorna a Chile,

“Cuando Joan retorna a Chile en los primeros años de la década de los ochenta, no viene cargando solo las tres maletas si no muchas más ya que trae a cuestas el bagaje de todas las muestras de la solidaridad internacional que pudo recopilar consciente del valor de este material para conocimiento de todos los chilenos y las generaciones futuras”. (Arrieta, Eugenia. 2009)

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Documental: Galpón Víctor Jara – Historia de una Contumaz Actitud de Rebeldía

Galpón Víctor Jara, Historia de una Contumaz Actitud de Rebeldía – Documental

Durante 10 años el Galpón Víctor Jara albergó a gran parte de la escena musical under santiaguina. A pesar de su notable importancia en la cultura y las artes, en 2013 se vio obligado a cerrar sus puertas ¿Las razones? Muchas.

Este documental narra, a varias voces, parte de lo que ahí ocurrió, la producción artística y la relevancia para el crecimiento de connotadas bandas y artistas chilenos. Acompañado de reflexiones sobre el quehacer cultural, social y por sobre todo la porfía por hacer cultura y crear identidad artística en este país.

Realizado por ‘Malas Juntas’ propuesta devenida del equipo audiovisual de La Makinita, junto a la que han realizado una variedad de productos audiovisuales dedicados a la música, el patrimonio y la cultura.

Duración: 27:30 minutos
Dirección: Camilo Carrasco Z. Daniela Miranda P.
Producción Ejecutiva: Amanda Jara T. Manuela Bunster T. Ramiro Duran B. (Fundación Víctor Jara)
Sonido: Claudio Parra R.
Guión: Daniela Miranda P.
Montaje: Camilo Carrasco Z. Daniela Miranda P.
Post producción y Diseño gráfico: Gabriel Silva O.
Música Original: Ramiro Duran B.
Realización: Malas Juntas
Año: 2016

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EL GALPÓN VÍCTOR JARA: SU LEGADO Y LA EXPRESIÓN DE LA CULTURA POPULAR

  • Durante una década, el Galpón Víctor Jara fue un punto de encuentro y creación. Su historia habla de su origen como espacio para los artistas chilenos, de obstáculos impuestos por las instituciones y el poder, pero sobre todo de la comunidad auto gestionando su desarrollo cultural desde su identidad.

Hasta antes del año 2002, Huérfanos 2146 era sólo la dirección de un estacionamiento, un terreno no construido. Esto cambia cuando la Fundación Víctor Jara arrienda dicho espacio por segunda vez a la Asociación Gremial de Dueños de Camiones de Santiago para construir allí un centro cultural que diera cabida a la cultura popular. Esa fue su historia desde el 28 de septiembre de 2002 hasta su clausura en junio de 2013.

La necesidad de generar espacios

La primera vez que la Fundación ocupa el espacio de Huérfanos 2146 fue el año 1991. Esa vez el estacionamiento fue arrendado durante algunos meses para transformarse en el lugar en cual cientos de artistas de diversas disciplinas, especialmente artistas plásticos, dieron vida a la concepción, diseño e implementación de “Canto Libre” encuentro que se realizó en el Estadio Chile, ahora Víctor Jara, en abril del mismo año. Según relata Manuela Bunster Turner, vicepresidenta de la Fundación Víctor Jara, en aquella ocasión la pequeña oficina desde la cual funcionaba la Fundación en el Centro de Danza Espiral quedaba chica para la creciente actividad multidisciplinar y de producción que surgía a partir de esta convocatoria.

Años después de este importante encuentro, durante la administración de Ricardo Lagos,  periodo en el cual se cambia el nombre al ex Estadio Chile por Estadio Víctor Jara, surge la idea desde Chile Deportes de entregar el Estadio Víctor Jara en comodato a la Fundación para la creación de un centro cultural.

Para ello, se solicita a la fundación la elaboración de un anteproyecto con fundamentos, objetivos y misión. Finalmente esta idea no prospera. La razón nunca fue comunicada a la Fundación, convirtiéndose así en una más de aquellas ideas surgidas desde la  institucionalidad  que no prosperan.

Frente a este escenario es que Joan Jara, presidenta de la Fundación Víctor Jara, decide arrendar los espacios ubicados en Huérfanos 2136 y 2146 para el funcionamiento de la casa madre de la Fundación Víctor Jara y de construir lo que sería el Galpón Víctor Jara, respectivamente.

Así la fundación, con una gran inversión proveniente de los derechos de autor de la obra de Víctor, opción de la sucesión Víctor Jara; el  aporte de Emma Thompson, actriz británica y amiga de la fundación, y el trabajo de numerosos artistas y organizaciones del país, transforma ese antiguo estacionamiento en uno de los núcleos artísticos y de encuentro social más importantes de Santiago.

Asimismo, se firmó un convenio con Chiledeportes posterior a la no concreción del comodato del estadio a la fundación. Este consistía en la entrega de doce fechas para el uso del estadio para la producción de encuentros musicales bajo el patrocinio de la fundación. Esto permitía a la Fundación bajar los costos a los grupos que lo utilizaban. Además, generaba un aporte para paliar los altos costos en arriendo y sus gastos operacionales. Sin embargo, con la clausura definitiva del Estadio Víctor Jara el año 2009 este ingreso cesó, dejando a la Fundación y su funcionamiento administrativo completamente dependiente de la actividad que generaba el Galpón Víctor Jara.

La misión y el impacto del Galpón

La creación del galpón concretó la misión que la fundación se había planteado desde su origen en 1993: “estimular y apoyar el trabajo creativo de los jóvenes artistas, especialmente de aquellos cuya extracción social, como la de Víctor, limita sus oportunidades de estudio y de difusión de su trabajo”

Respecto a por qué surge este objetivo, Joan Jara comenta que en el contexto de postdictadura no se generó el desarrollo cultural que muchos pronosticaban y la carencia de espacios para los artistas nacionales seguía siendo una deuda.

“Después de que se retiró… no se fue, pero se retiró, Pinochet, uno esperaba una especie de explosión de actividad de los artistas chilenos, pero extrañamente eso no pasó. Chile había estado cerrado para la gran mayoría de los artistas extranjeros y cuando se fue Pinochet, los artistas chilenos se encontraron en una situación muy difícil. Empezaron a llegar todos los grandes artistas internacionales, con plata para presentarse en el Estadio Nacional; mientras que a los artistas chilenos les faltaban lugares para actuar… así de simple, pero medio trágico”, sostuvo Joan.

Haciéndose cargo de esa necesidad, el Galpón Víctor Jara logró congregar a organizaciones sociales y artistas de variadas disciplinas, convirtiéndose así en un foco de cultura en Santiago. Manuela Bunster reconoce que con el tiempo este espacio cambió su perfil y al convertirse en un lugar que respondía a las necesidades de muchas bandas, la música se tomó el galpón y otras expresiones artísticas fueron perdiendo terrero en su programación.

Este alto nivel de actividad no vino solamente acompañado una gran respuesta desde la comunidad, sino también de dificultades. Durante sus diez años de funcionamiento, el galpón fue cerrado 8 veces. La primeras clausuras fueron el año 2008, argumentando que debía darse cumplimiento de las exigencias establecidas por la Dirección de Obras Municipales. Al año siguiente y el 2010 se clausura por el mismo motivo, a pesar de que desde la fundación se le dio respuesta de cada uno de dichos requerimientos.  El 2011 se caduca su patente de alcoholes por las quejas de los vecinos en la caseta de informaciones ubicadas en la Plaza Brasil; sin embargo, esas denuncias  nunca pudieron ser constatadas.

El año 2013, luego de la demanda interpuesta por cinco vecinos del sector plaza Brasil  liderados por uno con una particular aversión a la cultura popular, el Galpón fue cerrado definitivamente. El argumento en esta ocasión fue que el galpón no contaba con la recepción final de obras, situación en la que se encuentran otros lugares en funcionamiento como el Polideportivo del Estadio Nacional o el Centro Cultural Gabriela Mistral.

Esta clausura dictaminada por la Corte Suprema en julio de ese año, no sólo terminó con el galpón, sino que también puso inevitablemente un freno a la programación y actividades de la Fundación. Esta situación generó un nuevo problema. A pesar de no poder generar ingresos debido a la clausura, la fundación continuó pagando el arriendo a la asociación de dueños de camiones por el espacio durante nueve meses más. Al mismo tiempo se buscaron alternativas para la reapertura, mediante conversaciones con diferentes departamentos de la municipalidad de Santiago para cumplir con las exigencias, diálogos que finalmente no llegaron a puerto.

El juicio con los arrendadores del espacio

Con el galpón aún clausurado y por lo tanto, sin la fuente de autofinanciamiento disponible, fue insostenible para la fundación seguir pagando el arriendo del espacio. Se buscó llegar a un diálogo con la Asociación Gremial de Dueños de Camiones de Santiago, arrendadores del sitio donde se construyó el Galpón, para resolver dicho tema. Sin embargo, esos intentos fueron infructuosos y la asociación demandó a la Fundación Víctor Jara enero del año 2015.

“Encontramos la notificación de la demanda contra la Fundación Víctor Jara, asomada debajo de la puerta, en un sobre mojado y arrugado, a mediados de febrero. Ya estábamos atrasados para presentarnos. Quisimos defendernos argumentando que la fundación nunca funcionó en febrero, nunca. Fue casualidad que un día Manuela  pasara a revisar que todo estuviese bien y encontrara este sobre y ahí supimos que habíamos sido demandados y que ya no teníamos ninguna posibilidad de defendernos por estar fuera de plazo” señaló Amanda Jara Turner, secretaria de la Fundación Víctor Jara.

El año 2015 se realizó el juicio, resultando desfavorable para la fundación en todas sus etapas. Esto a pesar de que la inversión realizada por la Fundación tasada en alrededor de  90 millones y la demanda interpuesta por los arrendadores era por una deuda acumulada durante el proceso de cerca de 38 millones. Cabe destacar que durante el proceso, la asociación de dueños de camiones negó tener interés en la inversión realizada por la Fundación Víctor Jara.

Debido a esta situación, la Fundación debió retirar todo su material del galpón, incluido el Archivo Patrimonial de Víctor Jara. Finaliza un periodo importante no sólo para la fundación, sino también para todas las agrupaciones, los artistas y el público que hicieron propio este centro cultural.

A comienzo del año 2016 termina dicho conflicto legal. La Fundación y la Asociación Gremial de Dueños de Camiones de Santiago, llegaron a un avenimiento luego de casi un año de la demanda impuesta por la asociación por incumplimiento del contrato de arriendo del espacio. Este avenimiento significó el pago de 25 millones de pesos por parte de la fundación y renunciar a todas las mejoras realizadas. El pago de esta millonaria deuda se logra gracias a las diversas gestiones que Joan realiza en el intento de salvar el galpón después de su clausura. Es en ese momento que la fundación obtiene esta generosa suma por parte de un solidario músico británico.

El legado

El último hito de este importante vínculo entre la Fundación y el Galpón es el relato que recoge el documental “Galpón Víctor Jara, Historia de una Contumaz Actitud de Rebeldía” realizado por el colectivo Malas Juntas, cuyo preestreno se realizó el jueves 12 de mayo.

Se cerró así un ciclo fructífero donde el galpón fue mucho más que un centro cultural y se transformó en un referente de participación y encuentro.

El corolario de este proceso vivido por la Fundación lo da Marcelo Nilo, miembro del directorio de la Fundación, quien reflexiona y plantea que, “los años de persecución política y administrativa que concluyeron finalmente con el cierre del Galpón Víctor Jara, al menos dieron cuenta que este proyecto no fue iniciativa artístico social que pasó desapercibida para la sociedad. Hoy con tranquilidad queremos contar que nos sentimos satisfechos de haber aportado con un espacio de encuentro durante diez años, donde muchas, muchos… y muches forjaron sentidos y valores de vida, que estamos seguros serán replicados por ellos en todos los lugares donde sus trabajos sean requeridos. Por último declarar que, con la misma convicción de siempre, estamos trabajando en nuevos proyectos, que tal como el Galpón Víctor Jara, aporten a la construcción de un imaginario distinto al que actualmente está instalado en el país, fieles al legado y al espíritu de Víctor”.

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