Jóvenes talentos participan del primer taller realizado en la nueva sede de la Fundación Víctor Jara

Este jueves 28 de diciembre, un grupo de selectos jóvenes talentos participaron de un taller musical impartido por el músico y voluntario, Rodrigo Álvarez. La actividad se llevó a cabo en la nueva sede de la Fundación Víctor Jara, ubicada en Almirante Riveros 067. Los y las adolescentes vibraron con la interpretación colectiva del tema instrumental La Partida de Víctor Jara.

Los espacios de la nueva casa se llenaron con las melodías que entonaron los estudiantes, mientras, de la mano de Álvarez, recorrieron la historia musical del cantautor chileno.

“El profesor nos contó quién era Víctor y cómo nosotros, los nuevos artistas, tenemos que seguir el legado de él. A mí me impresiona cómo (Víctor Jara), sin haber tenido mayores estudios en la música, logró desarrollar canciones tan bonitas”, señaló Anahí Cisterna, estudiante del Colegio Sol de Illimani.

Los jóvenes, entre 14 y 16 años, provenientes de diversos establecimientos educacionales y con distintas experiencias musicales, tuvieron la oportunidad de probar distintos instrumentos de viento, cuerda y percusión.

Concluido el taller, Danae Garrido, estudiante del Colegio Virgen de Pompeya manifestó que se le hizo corto el tiempo “pero pudimos lograr sacar adelante una propuesta diferente de una de las canciones. Espero que se sigan repitiendo estas instancias que nos sirven para conocer a otros jóvenes músicos, es un lugar acogedor para aprender cosas nuevas”.

“Me parece muy bonito que se realicen estos talleres gratuitos para quienes no tiene ingresos ni las posibilidades de aprender, más que en YouTube”, declaró Adriana Reyes alumna del Colegio República de Argentina.

Además de la experiencia musical, los asistentes reflexionaron, en un diálogo intergeneracional, sobre el legado de Víctor Jara.

“Me gusta trabajar con jóvenes que se interesan por la música de Víctor, entendiendo el contexto en que se desarrolló su obra, su vida y su historia. Venir a hacer un taller de Víctor en la Fundación de Víctor le da una mística al trabajo que hacemos”, concluyó Rodrigo Álvarez, profesor y músico del grupo Trikahue.

La Fundación Víctor Jara se encuentra trabajando en su cronograma de actividades y talleres para este 2018 con el objetivo de vincular el patrimonio del cantautor con la comunidad.

Por: Vanessa Tagle O.

IgnacioAchurra

Ignacio Achurra: “En Chile hay censura”

Desde su “trinchera política” el actor, director, dramaturgo, académico, fundador de las compañías de teatro callejero “Colectivo Contrataque” y “La Patriótica interesante” y presidente del Sindicato de Actores y Actrices de Chile (SIDARTE), Ignacio Achurra, reflexiona sobre el escenario político que le depara a la cultura y las artes, tras el triunfo electoral de Sebastián Piñera y las luchas actuales de las artes escénicas.

¿Cómo ves el escenario político para el desarrollo de las artes tras los resultados de las elecciones parlamentarias y presidenciales?

Yo creo que hay un escenario político incierto, por un lado, hay un presidente de derecha que representa un sector que históricamente no ha sido muy amigo de las artes y la cultura. La anterior administración de Piñera promovió, un modelo de desarrollo cultural que tenía su sustento en las industrias culturales. Nosotros como sector y yo, como dirigente, consideramos que la idea de las industrias culturales es aplicable a un sector muy pequeño de la cultura, debido a que la gran mayoría no puede regirse por las lógicas de la sustentabilidad mediante el mercado.

Considero que la cultura es un derecho, por ende, debe estar garantizada por el Estado. Además, hay un montón de expresiones artísticas que son complejas y dinámicas, que no caben en las lógicas tradicionales de la oferta y la demanda, pero son necesarias para el desarrollo del alma de este país.

En tanto, en el Parlamento hay por primera vez 20 diputados y diputadas electos de un sector que no había tenido representación, más que con tres representantes.  El Frente Amplio si tiene una mayor valoración del rol de la cultura y las artes. Tanto así, que el programa de Beatriz Sánchez es rico en complejidad, en comprensión conceptual de lo que significa la cultura, las artes y el patrimonio. Por lo tanto, en el congreso se ve un espacio importante de avance.

¿Cuáles son los desafíos que se vienen en el futuro para las artes escénicas, en especial para las expresiones artísticas callejeras?

La relación del espacio público es compleja en todos los países. Soberanamente el espacio público nos pertenece a todos los ciudadanos, pero la administración de éste le corresponde al gobierno de turno. Ahí hay una fractura porque en este espacio conviven muchos intereses, que son legítimos.  Desde las personas que quieren descansar y disfrutar del silencio, los intereses de libre circulación y los que queremos desarrollar actividades culturales, como el teatro callejero, que interrumpen los tránsitos de los intereses capitalistas, que están desarrollados y diseñados en una lógica de traslado desde tu lugar de habitación a tu lugar de producción.

Entonces, cualquier actividad que rompa el libre tránsito entre la ciudad capitalista, el lugar de habitación y el lugar de trabajo, representa un problema. Por lo que el uso del espacio público, por parte de las artes callejeras o las artes urbanas, están siempre en un espacio complejo, tanto jurídico como ético. Esa situación crítica se debe administrar con un criterio que de alguna manera imponen las autoridades y tiene que ver con cuanto más sensibles eres a valorar este tipo de actividades. Son dichos criterios que se relacionan con una visión de políticas públicas los que hoy en día están en una esfera poco definida respecto a las artes y la cultura.

Con las complejidades que tienen que sortear los artistas en el desarrollo de sus proyectos artísticos, ¿ves en la burocracia y las estructuras administrativas algún afán de censura?

Yo creo que sí hay censura en Chile, de manera muy soterrada. Se censura de muchas maneras. Por ejemplo, cuando un encargado de una corporación cultural municipal, de un cierto color político, le toca evaluar los proyectos que ya se han adjudicado fondos del Consejo de la Cultura y las Artes (CNCA), éste te evalúa a nivel de discurso y no a nivel estético los proyectos que podrían pasar por su comuna. Nosotros que hacemos un teatro político, es evidente el sesgo, muchas veces nos han cerrado la puerta a portazos en comunas porque nuestros niveles discursivos son muy críticos y provocadores, o porque no están en la línea política de ellos.

En el gobierno anterior de Piñera, tuvimos una experiencia al presentar la obra “La larga noche de los 500 años”, en el marco del Festival Santiago a Mil.  La obra es un trabajo muy interesante sobre la relación conflictiva entre el pueblo mapuche y el Estado. La función se realizó en la Plaza de la Constitución, al terminar, se me acerca la jefa de seguridad de la intendencia para informarme que el intendente le había llamado la atención por autorizar dicha obra. Ante su comentario, yo le respondí que cuál había sido el problema. La función transcurrió de forma pasiva, no es una protesta, ni hubo destrozos en la vía pública, ni agresiones a carabineros. Ella me dio a entender que, de haber sabido la temática y el tono de la obra, ésta no se hubiera autorizado. Yo recalqué que de haberse suspendido o negado el permiso, era un acto de censura, lo que hace 30 años pasaba en nuestro país, cuando las autoridades evaluaban las expresiones artísticas políticamente.

¿Qué crees que hay que hacer para combatir este tipo de censura?

Primero, creo que hay que denunciar y decir fuerte y claramente que en Chile hoy en día hay mecanismos políticos de censura. Esto me parece que es del todo claro, innegable y comprobable. Nuestro gran aliado es el público. Porque mientras un alcalde no quiere que estemos en su comuna, es la gente, los ciudadanos, los que sí quieren que estemos en su comuna. Nuestro gran valor es el público.  El encuentro con el público y la valoración de nuestro trabajo es lo que nos mantiene vivos, en pie y con deseos de seguir haciendo teatro.

Estamos en Pedro Aguirre Cerda, a las 5 de la tarde, en un lugar no del todo amable, ensayando con el grupo una obra que llevamos 7 meses trabajando gratis, que vamos a ganar una plata, que ya la hemos gastado en transporte y los almuerzos de estos meses Lo hacemos con una convicción de que estamos haciendo algo importante y decidor. Yo creo que las cosas tienen el valor que uno les otorga, las cosas se vuelven sagradas en la medida que uno le da ese valor. Cuando todos consideramos que lo que estamos haciendo es tan importante y lo hacemos con tanto rigor, con tanta seriedad y con tanta convicción, termina volviéndose un espacio sagrado.

¿Como trabajador y dirigente de las artes escénicas cómo ves la precarización laboral de tus compañeros?

Nosotros tenemos un nivel de precarización laboral enorme, un nivel desempleo abismante, y un gran nivel de informalidad. Uno de los principales desafíos que tenemos es avanzar en los niveles de formalización en las relaciones laborales. Tenemos que hacer un triple trabajo, por un lado, mejorar las leyes laborales, seguir avanzando en la construcción de política pública en el ámbito de las artes y particularmente en las artes escénicas. También debemos ser capaces de persuadir, convencer, fiscalizar y obligar a cumplir el código del trabajo a los empleadores: festivales de teatro, productoras, canales de televisión, universidades, municipalidades, el propio Estado, que muchas veces es uno de los peores empleadores.

Paradojalmente hay que convencer a los propios artistas que somos sujetos de derechos sociales. Muchas veces se cree que la visión de trabajador es divergente con el artista, un creador con toda la libertad que requiere puede ser un trabajador. Se puede tener un trabajo que cumpla con los estándares de subordinación y dependencia y también puedo tener otro trabajo que tenga que ver con el emprendimiento.

Tenemos que convencer a los empleadores de que la existencia de una cultura de derechos sociales para los artistas, permite que todos crezcamos como país y sigamos trabajando en la construcción de políticas públicas, en organización, en diálogo, para que sigan existiendo más y mejores leyes que nos den garantías a los trabajadores de las artes y la cultura.

Por: Vanessa Tagle O.

Fundación Víctor Jara inaugura sala de exposiciones “Angelita Huenuman”

El pasado 29 de diciembre la Fundación Víctor Jara inauguró su sala de exposiciones que llevará el nombre de Angelita Huenuman en honor a la figura de aquella mujer mapuche inmortalizada por el autor en su canción. En un sencillo acto que contó con la presencia de Ana Carolina Arriagada, Seremi de Cultura de la Región Metropolitana; Jorge Montealegre y Andrea Ugalde del directorio de la fundación; Fabián Espinoza del Consejo Nacional de la Cultura y las Artes (CNCA); voluntarios de la Fundación y cercanos a la obra de Víctor Jara.

Ana Carolina Arriagada, destacó el aporte que representa el tener un lugar que acerque la obra de Víctor Jara a las personas.

El arte no puede cerrarse solo en cánones estéticos, sino que debe promover transformaciones sociales y pensamiento críticos, en eso Víctor Jara es un legado tremendo, que todavía está vigente y produce discusiones, por lo que no se puede perder la herencia de este artista”, sostuvo la autoridad.

Arriagada agregó que “Víctor tiene esa cualidad de ser un artista provocador, de resistencia, un artista movilizador. Que hoy día exista un espacio real, físico, que pueda promover y pensar el cómo ir releyendo su obra y aportar en formación de audiencias, nos parece que es algo que llega tarde, pero por fin llega”.

El espacio fue acondicionado bajo la dirección del Archivo Víctor Jara, encabezado por la conservadora y encargada, Catalina Echeverría. “Para nosotros este espacio es fundamental dentro del trabajo de conservación, restauración e investigación que realizamos en el archivo, ya que esto tiene que ver con la difusión de dicho trabajo y con acercamos a la gente”, destacó Echeverría.

Simone Santelices, estudiante en práctica del archivo, manifestó con orgullo la satisfacción que le otorga el ser parte del trabajo de la fundación, “es maravilloso poder participar de este trabajo ya que una no busca el reconocimiento sino realzar los valores que llevaron a Víctor a realizar sus ideas”.

Una de las voluntarias que participaron en el montaje de sala, Priscila Santelices expresó sus motivaciones para trabajar en dicho proyecto, “se siente ese espíritu de colaboración que conjuga también con los ideales de esta fundación y con la memoria de Víctor y que finalmente me motiva saber que nuestro trabajo va a trascender”.

Parte de esta nueva fase de implementación del espacio, en la Fundación Víctor Jara, fue financiado por el Consejo Nacional de las Artes y la Cultura.

La sala cuenta con 18 metros cuadrados y estará abierta al público durante el primer semestre del 2018, con la exposición fotográfica de imágenes inéditas de los artistas Luis Poirot y Antonio Larrea titulada VICTOR JARA: DOS MIRADAS.

Por: Vanessa Tagle O.

VICTOR JARA VIVE EN LO ESPEJO

El día 29 de diciembre en la Población Clara Estrella de Lo Espejo, fue inaugurado un fabuloso mural de 12 metros de ancho y 3 metros de alto. Un hermoso homenaje a Víctor Jara y Litre Quiroga. La técnica – brillantemente utilizada – es el mosaico sobre muro estucado. Esta hermosa obra es fruto del trabajo de 10 meses realizado en el marco de un taller de mosaico de la Escuela Artística Comunitaria, a cargo del profesor Gonzalo San Martín. La obra está emplazada en el muro exterior de la sede de dicha escuela, en Calle Isabel Riquelme 6981. Vale la pena ir a verlo por su tamaño y belleza.

Sobre este trabajo el profesor San Martin declara:

Realizar este taller de mural fue todo un desafío. Quisimos hablar de memoria y no caer en las imágenes “clichés” ni en los discursos repetidos. Teníamos la idea de brindar una herramienta visual que sanara más y que alimentara menos el rencor, confiando plenamente en las facultades del color y una simple composición.  Y en eso creo que fue un acierto hacerlos sonriendo a ambos, mostrando ese gesto que cura toda pena. Amplificarla cuanto más pudiéramos y retratarlos de la mejor manera posible, dentro de las posibilidades del tiempo y la técnica empleada. Confiamos en que menos sería más y creo que lo conseguimos. Fue todo un honor participar de esta iniciativa y dirigir a un grupo de personas tan comprometidas con la causa. ¡Vamos por más muros!

Cristián Galaz, director ejecutivo de nuestra Fundación y Andrea Ugalde, miembro del Directorio, asistieron invitados a la inauguración, en donde hubo música de piano, a cargo de un vecino que quiso estar presente. También se destacó la presentación del taller de acordeón de la Escuela, a cargo del profesor Fabián, un ensamble de sonidos difícil de encontrar hoy, que interpretaron los temas La Partida y Amanda de Víctor Jara.

La conducción del acto estuvo a cargo de Rosa Núñez quien además es una de las responsables de llevar adelante el trabajo de la escuela y de un sinnúmero de actividades (Revisar nota anterior)

Cristian Galaz, entregó el cariñoso saludo de Joan Jara quien no pudo asistir por encontrarse fuera de Santiago.

Mural Lo Espejo

25 años de Resistencia al olvido

Hace tan solo unos meses atrás nos situábamos como Fundación en Resistencia Cultural. Hoy, poco tiempo después esta idea parece tener aún más sentido y razón.

Este 2018 la Fundación Víctor Jara cumple 25 de años de vida y queremos celebrarlo con todo. Son 25 años de altos y bajos, vividos sobretodo en la solidaridad y hermandad de los trabajadores y trabajadoras, de los hombres y mujeres de barrios, poblaciones, escuelas, y universidades, de los más humildes, de los que Víctor representó. Hemos atravesado generaciones de la mano de Víctor, sus canciones y su legado, sus pensamientos y sentimientos. Son 25 años de resistencia contra el olvido y por la memoria.

¿Qué significa Resistir?

Resistir puede confundirse con la idea de permanecer incólumes frente a los ataques o bien simplemente con sobrevivir en el tiempo y sus avatares. Para nuestra Fundación no hay resistencia si no somos capaces de avanzar a paso firme y con urgencia por el camino que nos hemos propuesto. Resistir implica movimiento, presencia, construcción de redes con otros resistentes, salir de la comodidad de los espacios íntimos a los riesgos de los espacios públicos.

Celebrar nuestros 25 años implica hoy marchar con premura, crecer en organización, fortalecer lazos. Solo como ejemplo, este 2018 nos hemos propuesto consolidar el rescate del Estadio Víctor Jara. Hemos planificado para ello dos grandes actividades durante el año.

Estadio Víctor Jara: Festival de las Artes y la Memoria.

Durante una semana a fines de abril y otra a fines de septiembre, llevaremos al estadio la música, la danza, el teatro y la memoria. Todos los días, de lunes a domingo, mañana tarde y noche, para niños y niñas, para todo público. Esperamos convertir definitivamente ese gran espacio Monumento Histórico, sitio de memoria, en un lugar de encuentro para la ciudadanía para celebrar la vida y resistir al olvido.

Esta es solo una de las iniciativas que nos hemos propuesto realizar. Hay muchas más, como el rescate del abandonado Pasaje Arturo Godoy que da acceso al estadio Víctor Jara, hoy convertido en baño público y en basural.  También queremos dar vida a nuestra nueva casa llenándola de actividades abiertas a la gente. De esta manera esperamos seguir multiplicando las formas en que el legado de Víctor pueda llegar a las personas, en cualquier parte de Chile y el mundo en que se encuentren.

Sabemos que será un año complejo, con nuevas autoridades instalándose en el poder del Estado.  Pero estamos preparados y lo que es más importante, estamos determinados a avanzar como lo hemos hecho estos 25 años, de la mano de Víctor y del pueblo que lo recuerda con cariño y admiración.

Cristian Galaz
Director Ejecutivo Fundación Víctor Jara