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Fundación Víctor Jara firman convenio de cooperación con Universidad Central

El pasado jueves 12 de abril, la Fundación Víctor Jara firmó un convenio de colaboración con las autoridades de la Universidad Central con el objetivo de promover, difundir y valorar la vida y obra del cantautor chileno.

La ceremonia fue encabezada por la directora e hija del artista, Amada Jara, junto a los directores de la entidad, Cristián Galaz y Andrea Ugalde, quienes recibieron en su nueva casa al rector de la institución educacional, Sergio González y los vicerrectores Cristián Millány y Mario Pinto.

Como primera actividad de colaboración, la universidad será la anfitriona en agosto de una semana de actividades dedicadas a la difusión del legado de Víctor Jara, con el fin de acercar a las nuevas generaciones a la historia y obra del artista.
El director ejecutivo de la fundación, Cristián Galaz, destacó la importancia de esta alianza, “estamos contentos que la universidad haya mostrado interés, ya que tendremos la oportunidad de acercarnos a los jóvenes lo que es fundamental para nosotros. Esta instancia abre la ventana para poder seguir trabajando en el futuro en muchas otras cosas”.

Por su parte, el rector de la Universidad Central celebró este hito, “es un momento muy significativo, porque obedece a un anhelo de la universidad de revelar la figura de Víctor Jara. Su música, su arte y su representación son un ejemplo y motivación, que es importante reconocer. Este es el primer paso y esperamos proyectarlo en el tiempo. Es un orgullo que hayan aceptado nuestra invitación”.

Para finalizar, Amanda Jara, Directora de la Fundación Víctor Jara e hija del cantautor, destacó la importancia del convenio. “Como fundación es un paso clave que nos permitirá difundir y compartir la vida y obra de Víctor con las nuevas generaciones. Víctor Jara siempre ha estado presente y nosotros aportamos resguardando su obra”.

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Fundación Víctor Jara presenta proyecto para recuperar el acceso principal y frontis del Estadio

El Pasaje Arturo Godoy, ubicado en la entrada principal del Estadio Víctor Jara, es la cara visible del abandono y deterioro de un lugar declarado el 2017, como parte del Monumento Histórico, por su carácter de Sitio de Memoria. Hoy, la Fundación Víctor Jara busca recuperar su dignidad, por medio de un proyecto de intervención urbanística que permita desarrollar actividades culturales y recreacionales para la comunidad.

El lugar se encuentra escondido detrás del Centro Comercial Portal Edwards, convertido en un asentamiento habitado por una decena de personas en carpas improvisadas.  A sus costados están ubicadas dos avenidas comerciales; Bascuñan Guerrero y Unión Latinoamericana. Al acercarse por sus acceso se puede sentir un fuerte olor causado por el uso de baño público que los transeúntes del barrio le han otorgado al lugar. Esto dificulta la llegada y entrada al Estadio Víctor Jara, declarado Monumento Histórico el año 2009, por ser el primer estadio techado del país (1949), escenario emblemático del nacimiento del Nueva Canción Chilena (1969) y testigo de las violaciones a los derechos humanos cometidos durante la dictadura cívico-militar (1973-1990).

Tras una larga lucha, la fundación logró, en una primera etapa, el reconocimiento del estadio como Monumento Histórico (2009). El segundo paso se concretizó el pasado 19 de junio del 2017, cuando se promulgó el decreto de educación 0127, que incluye en el perímetro del monumento al Pasaje Arturo Godoy, por el uso que le dieron los militares durante su ocupación, entre los años 1973 hasta julio 1974. El documento detalla que “dichos accesos fueron cercados por personal militar que instaló ahí metralladoras para resguardar el recinto y en ese espacio se efectuaron simulacros de fusilamiento a los prisioneros”.

El trabajo que ha venido realizando la Fundación, desde el acto de purificación del estadio en 1991, por el reconocimiento y valoración del lugar debido a su importancia para la memoria y los derechos humanos, también viene acompañado de una planificación de recuperación y rehabilitación del edificio y su entorno. Estas labores buscan reabrir el estadio a las artes y la cultura para el goce de la comunidad y establecer un espacio para el ejercicio de la memoria.

El Proyecto

La propuesta de la fundación se enmarca en la idea de recuperación del Estadio Víctor Jara con la intención de traer un beneficio para la comunidad y el barrio. Cristián Galaz, director ejecutivo de la entidad señaló que “es importante remodelar el pasaje Arturo Godoy, ya que estamos hablando de un proyecto que podría tener un gran impacto en ese espacio de la ciudad y que cuenta con mucha actividad comercial, pero se encuentra abandonado, desde el punto de planificación urbanística”.

Cristián Castillo, arquitecto responsable de la elaboración del proyecto, comenzó a trabajar en la propuesta en cuanto fue contactado por Galaz. El profesional manifestó que la “intención de la fundación es recuperar la dignidad del ingreso principal del estadio Víctor Jara”.

Además, queremos transformar este lugar que está  habitado y mal ocupado en espacio de recreación para los peatones. Fuera de estas personas que viven ahí, este es un pasaje que poca gente atraviesa. La idea nuestra es que la gente entre al lugar y pueda quedarse. Hay que convertir esto en una plaza de 120 metros de largo, cuya importancia transcendental esta en los cincuenta metros que tienen la entrada principal”, detalló Castillo.

El pavimento del pasaje se encuentra deteriorado por el mal uso del espacio y  agravado por lo deficiente de los sistemas agua lluvias. “En función de eso lo que nosotros tratamos de hacer es un tratamiento de piso que buscará dos cosas: darle un carácter longitudinal, pero que en el centro, frente a la fachada del Víctor Jara, se forme una plaza”.

 La distribución del espacio contempla facilitar el acceso al recinto pero que también  las actividades organizadas en el recinto se vuelquen hacia el exterior, contemplando la existencia de un anfiteatro al centro del pasaje, seguidode un memorial para las víctimas que pasaron por el ex Estadio Chile.

El arquitecto detalló “intentamos trabajar con pavimentos muy chilenos, como son los adoquines grises y que se acompaña con este trabajo de adoquines rojos de Pelequén, que es un rojo tan propio de la arquitectura chilena”.

A lo largo de los adoquines irá grabado el último poema de Víctor Jara “Somos cinco mil”, escrito por el cantante horas antes de ser asesinado al interior del recinto, el 16 de septiembre del 1973. “La idea es que las personas vayan leyendo en el recorrido, desde un lado y desde el otro sentido también, para que tanto las personas que vienen, desde Unión Latinoamericana ó  y desde Bascuñan Guerrero, se encuentren con este lenguaje escrito y lo vayan leyendo a medida que se van acercando al centro de la plaza”, detalló Castillo.

La propuesta artística del trabajo en mosaicos estará a cargo de la artista nacional, Pelagia Rodríguez, quién tendrá la misión de guiar el andar de los peatones, para ir adentrándose en el pasaje hasta llegar al memorial.

Este memorial estará ubicado en el centro del pasaje, a la altura de las puertas del acceso principal al recinto. “La idea es que sea un memorial que indique del porqué existe la necesidad de marcar ese lugar como un sitio de memoria“, aseguró Galaz.

“Este espacio es importante con todo lo qué significa desde el punto de vista de la memoria y la historia, porque hasta ahora no hay ninguna placa al exterior que identifique que se trata de un sitio de memoria y cargado de historia”, manifestó el representante de la fundación.

Además, el muralista nacional, Alejandro González, conocido como “Mono González”, realizará un mural junto a su equipo colaborador a lo largo de los 120 metros del pasaje para reforzar el relato de la historia del sitio de memoria.

Como mejora a la experiencia de la visita al lugar, se instalarán  bancas reposaderas, mesas de ajedrez y se baraja la posibilidad de la sumar carros de comida, todo para generar una grata estancia de los transeúntes del barrio y las personas que asistan a eventos en el estadio.

El proyecto valorado en más 300 millones de pesos,  ya cuenta con apoyos comprometidos desde el Instituto del Deporte (IND), ente administrador del estadio, y la Ilustre Municipalidad de Santiago, quién  aportará con los permisos de obra exentos de pago, lo que equivale al 10% del costo total de la iniciativa.

Los Habitantes del Pasaje

Jimena Asenjo, funcionaria del IND y encargada del proyecto de remodelación del estadio, ve con preocupación la amenaza que significa para el trabajo de restauración del Monumento Histórico y su reapertura la continuidad del asentamiento en el frontis del estadio. “Se ha dado una condición donde con el pasar de los años se han ido instalando más personas, al punto de que ahora ya existen carpas”.

“El pasaje es parte del sitio de memoria, es super complejo que estas personas estén ahí, ya que no solo tapan el pasaje y bloquean la entrada, sino que están vinculados a un deterioro de un Monumento Histórico, que mantiene una importancia significativa para la memoria del país”, agregó la arquitecta.

Para Asenjo, “el Estadio Víctor Jara es un lugar muy importante  que lleva muchos años en abandono. No es solo importante para la ciudad por su ubicación y lo que significó para la historia antes su intervención militar, es muy relevante ya que fue escenario del Primer Festival de la Nueva Canción Chilena (1969), que lo dota de una valor cultural que está presente en su génesis y eso hay que recuperarlo”.

El proyecto de la rehabilitación y recuperación del pasaje se encuentra a la espera de conseguir financiamiento del Estado.

“Ojala pudiéramos concretar el proyecto y sentir que es un aporte a este centro de memoria, tan importante para todos nosotros. Además se puede convertir en un centro de actividades culturales muy importante para la ciudad, que tanta falta le hacen lugares como estos”, manifestó la arquitecta.

Pisagua

El Estado chileno busca recuperar la Cárcel de Pisagua

Tras la sesión del 3 de marzo del Consejo Regional de Tarapacá, se determinó, en una reñida votación, que el Estado chileno comprará el ex centro de tortura y exterminio, la Cárcel de Pisagua.

Con una reñida votación que fue dirimida por el presidente de la entidad, Luis Carvajal,  se logró comprometer los recursos monetarios estatales para la compra y restauración del recinto declarado Monumento Histórico en 1990.

El inmueble construido en 1910 ha sido utilizado como centro de reclusión de presos políticos en tres periodos de  nuestra historia. Primero, entre los años 1947 -1948 fue centro de detención de los comunistas condenados por la “ley maldita”, durante la administración de Gabriel González Videla. Luego fue utilizado como recinto de encarcelamiento de los opositores del gobierno de Carlos Ibáñez del Campos. Por último, fue centro de tortura y exterminio bajo la dictadura de Augusto Pinochet Ugarte.

Agrupaciones de sobrevivientes y familiares de los detenidos desaparecidos celebraron la decisión que les permite avanzar en su lucha por la memoria y justicia de las víctimas de violaciones a los derechos humanos. Según los testimonios recopilados en la zona, se estima que por las dependencias de la cárcel pasaron más de 2500 personas, cuyos paraderos en muchos casos no se conocen hasta ahora.

Luego de que el inmueble fuera abandonado por la Central de Inteligencia (CNI), pasó a ponerse en venta. Por medio de un remate fue adquirida el años 1987, por un empresario ariqueño, Iván Paniagua.

El nuevo propietario era un admirador de la historia del pueblo salitrero de Pisagua y decidió emprender con un hotel ubicado en la cárcel. Al pasar los años la inversión ya no fue fructífera y en una entrevista del Diario la Estrella de Arica, manifestó su voluntad de vender el edificio. Según informó el medio escrito, los primeros interesados en la compra era Bienes Nacionales, al parecer, el dueño no encontraba que le habían hecho un precio justo.

Por más de una década el lugar se encuentra en ruinas y a manos de un particular,  pese a haber sido declarado Monumento Histórico,

Gracias a la decisión de las autoridades, ahora el Estado recuperará la propiedad y se podrá comenzar a realizar un trabajo de restauración y conservación del sitio de memoria para posteriormente abrirlo al público.

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¿UN CALLEJON SIN SALIDA?

Eso es lo que parece hoy el pasaje Arturo Godoy, ese que le da acceso al estadio Víctor Jara. Está convertido en un callejón mal oliente, un basural insalubre, un pasaje al cual nadie se atreve a transitar ni a plena luz del día por temor a pisar caca o a ser agredido por los oscuros habitantes permanentes del espacio. Y la situación no tiende a mejorar sino todo lo contrario, cada día se vuelve peor, empobreciendo la vida de un barrio en el cual viven y trabajan una enorme cantidad de personas.

Por si esto fuera poco se trata de un Monumento Nacional en la categoría Monumento Histórico. Es decir que el estado chileno distingue a este lugar como un espacio valioso para la ciudadanía, reconoce su importancia histórica pero no se hace cargo de mantenerlo conforme a la dignidad especial que merece. Al deterioro se agrega el hecho insólito que no hay una placa o simple cartel que señale su carácter de Monumento, no existe una señalética que indique las razones de esa distinción. El abandono es total.

HACERSE CARGO

Pero como Fundación Víctor Jara no estamos solo denunciando esta desagradable e inútil situación. No queremos mirar desde la esquina lo que los demás debieran hacer. Queremos hacernos cargo del problema y ser parte de las soluciones. Por eso hemos elaborado un plan integral de rescate del pasaje que ya fue aprobado por el Consejo de Monumentos (ver reportaje en esta edición). Hemos dado a conocer este proyecto a la Municipalidad de Santiago (la que según la ley tiene la responsabilidad de cuidar el pasaje en tanto Monumento Nacional) y a la Intendencia Metropolitana. Hemos tenido buena acogida, pero esto no se ha traducido en recursos para implementarlo.

Rescatar este espacio puede tener un gran impacto en la vida cívica de este barrio populoso y vital ya que no solo mejoraría sustancialmente la visualidad del pasaje, sino que también permitiría su uso recreativo y cotidiano por parte de los vecinos y miles de personas que por allí transitan diariamente. También permitiría dotar al Estadio Víctor Jara de un acceso digno al tiempo de convertir el pasaje mismo en un espacio de encuentro para desarrollar actividades artísticas, culturales y de memoria.

Seguiremos golpeando puertas y haciendo fila ante las ventanillas que sean necesarias, pero necesitamos ayuda, solos la tarea se nos pone cuesta arriba. Por eso a partir de ahora iniciamos una campaña comunicacional para difundir este grave problema, así como nuestra propuesta de solución. Hacemos un llamado a la ciudadanía, a los habitantes del barrio, a las asociaciones culturales, barriales, migrantes, a las juntas de vecinos, a sumarse a este esfuerzo contactándose con nosotros. Al mismo tiempo solicitamos el apoyo de artistas y miembros de la comunidad cultural para que nos acompañen en esta tarea. Todo apoyo suma para que este aparente callejón sin salida se abra a la comunidad con renovada vida.

 

Cristian Galaz

Director Ejecutivo

Fundación Víctor Jara

Abril, 2018

Don Hector

Amanda Jara agradece a Héctor Herrera por el rescate de Víctor de una desaparición

El pasado  27 de marzo, durante la exhibición del documental “Víctor 2547”,  Amanda Jara agradeció la hazaña de Héctor Herrera,  el joven de 23 años que rescató el cuerpo de su padre tras haber sido asesinado en el Estadio Víctor Jara el 16 de septiembre de 1973.

 “Un infinito agradecimiento, no sólo por lo que hiciste en ese entonces, sino que por todo lo que has hecho por nosotros desde ese momento”, manifestó la hija del cantautor.

 Ambos se encontraron una actividad organizada por el Sitio de Memoria Ex Clínica Santa Lucía, para recordar y comentar con los asistentes los hechos ocurridos hace 45 años.

“Vamos a cumplir 45 años y la investigación no está hecha. Todo Chile debe estar agradecido de ti [Héctor]. Eres el eslabón de la historia no investigada y pese a tu importancia, la gente no te conoce siendo que te debe mucho”, aseguró el director ejecutivo de la Fundación Víctor Jara, Cristián Galaz.

En el documental se recrea los sucesos que llevaron a la recuperación del cadáver del artista gracias a las gestiones realizadas por Héctor y otras personas que fueron colaborando durante el proceso hasta su entierro.

Emocionado, Herrera compartió su testimonio con los asistentes, “Yo me vi envuelto en las  circunstancias, mi familia no sabía nada, y yo pensé que si algo podía hacer era al menos identificar y recuperar a Víctor, lo que le habían hecho tenía que saberse”.

El aquel entonces joven funcionario del Registro Civil, fue mandado a realizar un registro de huellas dactilares a los cientos de cadáveres apostados en las dependencias del Servicio Médico Legal. “Fui testigo de las atrocidades que se cometieron a muchas personas, trabajadores, ancianos, mujeres y niños apilados, con sus ojos abiertos , evidenciaban las huellas de lo que se le estaba haciendo a las personas”, afirmó Herrera.

Un compañero de labores reconoció a Víctor entre los fallecidos, al encontrarse con serias heridas en su rostro y cuerpo, ante la duda de su identidad, Héctor tomó impresiones de sus huellas para ser comparadas con los archivos del Registro Civil. Al día siguiente, partió hacia las dependencias del registro y gracias a la complicidad de una funcionaria encargada de huellas dactilares pudo confirmar que se trataba del cantautor.

En su ficha de identificación aparecía el nombre de su esposa, Joan Turner , y la dirección de la casa que compartían. Héctor no dudó en ir para dar aviso a la familia. Al llegar a la vivienda, se encontró con una joven extranjera acompañada por dos niñas y una amiga, ante la presencia de estas mujeres él decidió llevar a cabo el rescate de Víctor.

Para ello le pidió a Joan que mantuviera la calma ya que iban a ingresar de forma clandestina al recinto del Servicio Médico Legal y de ser descubiertos, sus vidas correrían peligro.

Tras haber logrado ingresar a las dependencias, y ante la escena de horror que inundaba los pasillos del lugar, Joan y Héctor salvaron a Víctor de haber ingresado a la sala de autopsias. Según el exfuncionario “la persona que nos atendió nos dijo que llegamos justo a tiempo para poder recuperarlo entero”.

Con Víctor en una camilla, ahora venía gestionar el cómo lo sacaban del edificio y qué hacer con él después. Un amigo de la familia fue quién facilitó la urna para el funeral. El recinto se encontraba a pasos del Cementerio General y estaba custodiado por los militares. No era tarea fácil sacar del lugar la urna y tampoco contaban con los recursos económicos para contratar una carroza fúnebre.

Héctor, a estas alturas invadido por el coraje y la valentía, fue a ver sí existía la posibilidad de que alguien del cementerio les prestara un carrito para el traslado. De acuerdo con la normativa del camposanto, no se permitía el préstamo de los carros. Pero al ver el acta de defunción, ante el asombro de la noticia,  el encargado dio la orden para que la secretaria les pasará un carro.

Joan y Héctor lograron trasladar a Víctor al cementerio, pero sin ninguna ceremonia, velorio ni amigos, acompañados solo por el sepulturero le dieron el último adiós a Víctor y con eso comenzó la lucha de Joan por la justicia y preservación del legado del artista.

Con la emoción inundando la sala, Héctor escuchó los agradecimientos de las diversas personas que estaban en el conversatorio, sobrevivientes de la dictadura, familiares de ejecutadas políticos, familiares de detenidos desaparecidos, jóvenes y estudiantes, destacaron la hazaña que impidió que Víctor formará parte de la larga lista de desaparecidos durante la dictadura.

Visita a Lo Herminda de la Victoria

Víctor Jara estuvo presente en los 51 años de “Lo Herminda de la Victoria”

El pasado sábado 17 de marzo, la Junta de Vecinos de la Población Lo Herminda de la Victoria , en la comuna de Cerro Navia, celebró sus 51 años con un espectáculo musical , donde Víctor estuvo presente en las interpretaciones del grupo Illapu, en el saludo y cariño que envió Joan Jara y  en el sentir de los vecinos y vecinas. También participaron de la jornada otros artistas de la comunidad que complementaron la jornada con su música, artesanía, cuecas y batuque, entre otras expresiones artísticas.

La relación del cantautor con la comunidad yace desde los inicios del asentamiento, cuando un joven artista visitaba la toma de terrenos, de la desaparecida comuna de Barrancas, donde decenas de familias, agrupados en el Comité de los Sin Casa, exigían su derecho a una vivienda digna.

En medio de sus pasajes de tierra, Víctor conoció “en los techos de Barrancas” a Luchín. Fueron varias los recorridos que realizó el músico en busca de las historias y melodías de un pueblo que luchaba por su dignidad. A partir de esta travesía es que nace uno de sus trabajos discográficos emblemáticos y cargados de una conexión con su pueblo:  “La Población”(1972).

Joan Jara describe en su libro “Víctor, un canto inconcluso” (1983), que un amigo del cantautor lo invitó a la población y le dijo “compañero, sí estas buscando algo sobre lo cual cantar ¿por qué no haces un disco con la historia de nuestra población?”. Víctor siempre estaba en búsqueda de historias de la gente y tenía la convicción de que “la mejor escuela para el canto es la vida”.

Armado con su guitarra y grabadora, el cantautor pasó semanas recogiendo testimonios de las pobladoras que fueron relatando las condiciones en las vivían cuando se llevo acabo la toma y  las batallas por la obtención de agua potable, luz y una vivienda digna.

También, Víctor conoció la historia de Herminda, la pequeña de un año que murió durante un violento desalojo por parte de la policía, su historia quedó plasma en la canción “Herminda de la Victoria”.

Los relatos de las pobladoras fueron incluidos en la banda sonora del disco, una decisión del cantante que busca conjugar la música con elementos del teatro para darle mayor profundidad narrativa a las historias de “los rotitos alzados”. La fotografía de portada del disco son una imagen capturada por el diseñador Antonio Larrea de unas niñas de la población.

La Fundación Víctor Jara obsequio a la comunidad el disco y vinilo de “La Población,” reeditado el 2017 después de 45 años desde su publicación y que de acuerdo con, la edición chilena, de la revista Rolling Stone situó a este álbum como el 17º mejor disco chileno de todos los tiempos.

La noche del 16 de marzo de 1967, decenas de familias se tomaron un terreno, en lo que hoy se conoce como la comuna de Cerro Navia, en busca de una solución a su falta de vivienda. Azotados por la tragedia de la muerte de la pequeña Herminda tras un intentó de desalojo por parte de carabineros, los pobladores decidieron bautizar el asentamiento como “Herminda de la Victoria”.

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Organizaciones sociales participan de una ruta de la memoria en Estadio Víctor Jara

El pasado 15 de marzo, diversas organizaciones sociales se dieron cita en el frontis del Estadio Víctor  Jara con el fin de realizar un recorrido guiado para conocer el sitio de memoria. La actividad fue convocada por la Fundación Víctor Jara con el objetivo de realizar un ejercicio de la memoria pero de visualizar las actividades futuras a realizar en conjunto con los asistentes.

La jornada contó con la participación de representantes de los sitios de memoria, de organizaciones comunitarias, culturales, medioambientales y familiares de detenidos desaparecidos y ejecutados políticos.

El recorrido estuvo encabezado por Cristián Galaz, director ejecutivo de la Fundación, quién revivió detalles de lo ocurrido durante la ocupación militar del recinto, entre los años 1973 y 1974. Durante la época, se estimada que pasaron, por lo menos, 7000 prisioneros políticos, siendo el Estadio Víctor Jara uno de los centros de detención y tortura más grandes del país, utilizados durante la dictadura cívico-militar.

En octubre del  2009, el Consejo Monumentos Nacionales declaró por unanimidad el recinto como Monumento Histórico, en atención a su importancia para la historia social de nuestro país, argumentando que este lugar debía ser recuperado para la cultura, el deporte y la recreación, y conservado como un espacio para la memoria.

Victor en Iquique

Fundación Víctor Jara realiza lanzamiento de la reedición de vinilos del cantante en Iquique

La actividad se llevó a cabo el pasado 3 de marzo, durante la jornada de de los Derechos Humanos organizada por el Consejo Nacional de la Cultura y las Artes (CNCA) y la Universidad Arturo Pratt en la ciudad de Iquique. La música del cantautor chileno llegó  hasta el norte grande de nuestro país con las últimas ediciones de los vinilos producidos por la Fundación.

Las obras en vinilo corresponden a los discos “Víctor Jara”, “Pongo en tus manos abiertas”, “El derecho a vivir en paz”, “La Población”, además de la primera vez en vinilo del disco póstumo “Manifiesto”, que recopila las últimas canciones del cantautor. “Se publicó  en el extranjero tras la muere de Víctor, pero nunca en vinilo aquí en Chile”, aclaró Cristián Galaz, director ejecutivo de la fundación.

El objetivo de esta reedición es dar cuenta y traer en el formato original a Victor Jara a la actualidad, “no se habían hecho en más de 40 años, después del golpe, reeditar en Chile estos discos después de 45 años era indispensable para la Fundación, se había hecho en el extranjero, pero no en nuestro país. La versión vinilo es la fuente original en la que la música de Víctor Jara se escuchó por primera vez, y fue todo un desafío lograrlo”,afirmó Galaz.

La actividad contó con la participación de Amanda Jara, hija del artista y Franco Dapontesel, musicólogo tarapaqueño, quienes aprovecharon de analizar y profundizar la obra de Víctor junto a los asistentes.