26 AÑOS

Una historia sin fin, nacida entre hermanos.

El 20 de enero de 1993, Joan Jara y sus hijas Amanda y Manuela, crean la Fundación Víctor Jara. Su objetivo primero era rescatar la memoria, obra y legado de Víctor para entregarlo a las nuevas generaciones. Desde entonces han transcurrido 26 años…y la historia continúa.

En 1972, mientras recopilaba información en el sur de Chile,  Víctor Jara escribió:

“Pero un día la gente de los pinares estaba en paz. En son de guerra llegaron los hombres blancos dueños del trueno. Los mapuches lucharon, cayeron, lucharon, un día y otro día, tantos días y tantas noches, que los pehuenches perdieron la cuenta. Y con el mismo brío con que guerreaba el abuelo, seguía el nieto apenas aprehendía el grito de guerra”

Con su investigación buscaba crear una obra musical que diera cuenta de las luchas del pueblo mapuche, pero tanto su investigación como su obra, quedaron inconclusas.

Más de dos décadas después del último viaje que Víctor Jara realizara al Alto Bio Bio, su familia y amigos, visitaron la comunidad pehuenche de Quinquén no con la idea de investigar, sino con la intención ahora de celebrar un nacimiento, el nacimiento de la Fundación Víctor Jara.

Y se celebró como suele hacerse en el el sur, entre la lluvia, en medio de un bosque de araucarias, con una rogativa, mate, comida, canto, danza, intercambio de regalos, familia y amistades.

¿Por qué en una comunidad pehuenche? Porque de esa manera simbólica, la Fundación retomaba la senda de Víctor,  iniciando un trabajo que hoy cumple 26 años. Sus primeros pasos los realizó junto a las demandas de territorio de la comunidad pehuenche de Quinquén, apoyando la realización de talleres de telar e instrumentos musicales para niños y niñas, además, desarrollando actividades culturales en Santiago con el objetivo de visibilizar las demandas mapuche, y con el ánimo de apoyarlos con comida y materiales para el invierno, que año tras año dejaba a aquella comunidad en el asilamiento.

En el trayecto de su historia, la Fundación ha estado presente en distintas comunidades de Chile y el extranjero, con iniciativas sociales, culturales, políticas, además de las ligadas a la reclamación de justicia.

El manifiesto de la Fundación se ve reflejado en el discurso que realizara Joan Jara en su nacimiento, a modo de visibilizar la injusticia, la represión, la desiguadad, pero al mismo tiempo apoyando a los olvidados:

“Nuestra Fundación, sus objetivos, es ayudar y apoyar a todos los Victor Jaras que puedan existir ahora, entre ustedes en tantas partes de Chile que les cuesta sacar su voz, pero nuestro deseo es darle todo nuestro apoyo. Queremos realmente contribuir a un movimiento cultural cuyos valores no están en la competencia, no son valores de lucro, sino de la verdadera expresión del pueblo de este continente.”

Mariela Llancaqueo, Enero 2019.