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El histórico Estadio Víctor Jara: A la espera de una nueva vida

La señalética repartida por todos los rincones del Estadio Víctor Jara es el signo evidente de que el tiempo, allí adentro, parece congelado. Un antiguo logo del Gobierno y las marcas Chiledeportes y Feria del Disco adornan los carteles que indican galerías, baños, accesos. Ni ese logo, ni esa institución ni esa disquería existen fuera del estadio, donde se mantienen incólumes.

La última vez que el recinto acogió un evento masivo fue el 9 de octubre de 2009, año en que la municipalidad de Santiago lo clausuró. Desde entonces, solo pequeñas actividades se pueden realizar ahí. Talleres múltiples –tenis de mesa, futsal, básquetbol, vóleibol, acondicionamiento físico, breakdance- ocupan la cancha, un pequeño gimnasio y un ex comedor en el segundo piso. Más arriba, en el cuarto y quinto, se siguen utilizando habitaciones para acoger a deportistas que vienen de regiones. Entre medio de los pasillos y mosaicos, hay bodegas y oficinas donde poco más de diez funcionarios hacen su día a día.

Como viene ocurriendo en los últimos años, esa rutina se interrumpió el lunes pasado, cuando el estadio se habilitó como albergue para decenas y hasta cientos de indigentes que llegan desde distintas partes de Santiago. Ahora, cientos de camarotes ocupan los pasillos del estadio, mientras algunas colchonetas esperan tiradas en la tribuna y una enfermería ocupa el acceso principal. Afuera, en el pasaje Arturo Godoy, una improvisada vivienda hecha con lonas ocupa la puerta principal.

En el pavimento hay pozas rodeadas de palomas y el paisaje es de una desolación que contrasta con el ajetreo de la Alameda y la Estación Central, ubicadas a escasos metros. Contrasta, también, con el pomposo anuncio que hizo la Presidenta Michelle Bachelet el pasado 21 de mayo: “Vamos a remodelar el Estadio Víctor Jara para recuperarlo como espacio de memoria y de encuentro. Durante el segundo semestre de este año comenzaremos con los diseños del proyecto de remodelación para iniciar obras el año 2016”, dijo la mandataria y sus palabras fueron respondidas por una ovación.

De la música y el horror

Ovaciones se han escuchado por montones en el Estadio Víctor Jara, fundado en 1949 como Estadio Chile. Así lo conocieron los miles de asistentes que congregaban sus jornadas deportivas y así también lo llamaban quienes lo conocieron como lugar de conciertos.

La lista de los músicos que ahí tocaron es interminable. Morrissey, Kraftwerk, Emir Kusturica, James Brown, The White Stripes, The Strokes, Misfits, Lou Reed y Cypress Hill son algunos. Ahí se hicieron también los históricos festivales de la Nueva Canción Chile y hasta ahí han llegado algunos de los principales nombres de la música chilena e hispanoamericana: Los Prisioneros, Soda Stereo, Charly García, Silvio Rodríguez, Pablo Milanés, Alfredo Zitarrosa, Inti Illimani y Quilapayún, por ejemplo, registraron jornadas memorables.

Es conocido, además, que fue ahí donde los militares reunieron a miles de detenidos inmediatamente después del golpe de Estado de 1973. En sus pasillos y camarines todavía quedan rastros del horror, personificado en el homicidio de Víctor Jara, cuyo nombre lleva el recinto desde 2004. El recuerdo del cantautor, sin embargo, hoy es poco más que el cartel en la entrada y un mural en la tribuna sur.

“No hay otro espacio similar en Santiago”

La promesa de la Presidenta Bachelet tiene su origen en un proyecto que se trabaja desde el año pasado y es liderado por el Instituto Nacional de Deporte (IND), que administra el recinto, pero también involucra a la municipalidad de Santiago, el Consejo de la Cultura y la Fundación Víctor Jara.

El objetivo es habilitar nuevamente el estadio con una capacidad cercana a los cuatro mil espectadores. La cifra definitiva dependerá del proyecto arquitectónico, cuyas bases de licitación se publicarían en dos meses. Preliminarmente, se estima que las obras costarían cerca de cuatro mil millones de pesos, que serían aportados directamente por el IND.

“Un recinto como ese debe tener la dignidad que se merece. No hay otro espacio similar en Santiago”, dice el director del IND, Sergio Arévalo, quien explica que la idea es refaccionar el estadio completamente: “El proyecto considera todas las deficiencias que constató el municipio al cerrarlo, pero va más allá”, asegura.

“Tiene que ver con el perfilamiento de las graderías, para mejorar la isóptica; mejorar la calidad de las butacas, la señalética, los accesos y las zonas exteriores; compatibilizar con un proyecto del municipio de concesión de estacionamientos subterráneos; y también mejorar la calidad acústica. Es decir, tener la infraestructura necesaria para que esta sea una sala multiuso. Por eso integramos a distintos organismos en el proceso, porque las especificaciones van a ser muy claras sobre lo que queremos, tanto desde el punto de vista deportivo como cultural”, explica la autoridad deportiva, quien admite que ya se han visto otros estadios y arenas como referencia.

La idea, entonces, es que el Víctor Jara sea capaz de acoger eventos deportivos indoor, escuelas y actividades deportivas para la comunidad y, además, conciertos.

El sitio de memoria

Hasta antes del cierre, la Fundación Víctor Jara podía realizar diferentes eventos en el estadio, gracias a un convenio firmado con el IND cuando el recinto fue declarado como monumento histórico. El acuerdo continúa vigente, por lo que la institución que preside Joan Jara es uno de los mayores interesados en la rehabilitación de las instalaciones.

La Fundación hizo una serie de propuestas al IND, que contemplan sobre todo preservar algunos rincones del estadio como espacios de memoria. También se maneja la idea de crear un pequeño museo, que recuerde los oscuros días en que el estadio fue el escenario de torturas y fusilamientos.

“Lo que se busca no es solamente conservar la memoria sobre la situación que vivió Víctor Jara, sino que sea un sitio de memoria para todos los que pasaron por allí”, aclara el cineasta Cristián Galaz, miembro del directorio de la Fundación.

“Lo importante es rescatar toda esa memoria y el estadio actual está prácticamente en las mismas condiciones en que se vivió ese proceso histórico. A pesar de que lleva el nombre de Víctor Jara, es un sitio de memoria de algo que le ocurrió a muchos chilenos”, recalca el realizador.

Apenas una promesa

Una vez cerrado el Víctor Jara, el Teatro Caupolicán se convirtió en casi la única plaza para recibir conciertos en torno a los cuatro mil espectadores. Otro recinto cerrado es el Arena Movistar, pero su capacidad casi triplica al recinto de calle San Diego.

Por eso, en las productoras de conciertos ven con buenos ojos una eventual reapertura del ex Estadio Chile. El gerente de la Asociación de Productoras de Espectáculos (Agepec), Jorge Ramírez, considera que “sería extraordinariamente bien recibido en un Santiago carente de recintos”.

El productor de Multimúsica explica que “durante nueve meses del año no hay dónde trabajar sobre dos mil personas, porque el clima no es beningno. De marzo a noviembre lo recomendable es trabajar bajo techo y no hay ningún lugar sobre unas dos mil personas que puedas tener para un montón de espectáculos medios. Por eso, creo que le iría muy bien al Víctor Jara. Para una capital como la nuestra, tener solo el Teatro Caupolicán y luego dar un salto al Movistar Arena es muy poco”.

Incluso, el productor minimiza los problemas de acústica que se le achacaban: “Sonaba bastante mejor que muchos recintos que han aparecido después. Me acuerdo que se pusieron paneles en los techos, se trabajó en la aislación y finalmente las cosas ocurrieron”, dice. “Es mucho más lo que el estadio le dio a la música y a la cultura que lo que se puede reprochar. Si se lo hubiera cuidado y no se le hubiera dejado morir, sería un gran lugar”.

El entusiasmo, en realidad, es transversal. Aunque prefieren no hablar en público, los funcionarios del estadio manifiestan su deseo de que la remodelación se haga realidad. Desde la Fundación Víctor Jara, en tanto, prefieren la mesura: “Es una lucha que se ha dado hace muchos años, la Fundación ha peleado por esto desde que se cerró el estadio. En otros gobiernos han existido proyectos y todos se han caído, así que esperamos que ahora no ocurra. Estamos cautos y expectantes”, define Cristián Galaz.

Por ahora, la nueva vida del Estadio Víctor Jara es apenas una promesa. Las puertas continúan bloqueadas, las tribunas vacías y las ovaciones se escuchan lejos, muy lejos de ahí.

Fuente Radio U. de Chile

Joan Jara

Con carnaval cultural rinden homenaje a Joan Jara y Juan Radrigán

A las 11 en punto del martes 28 de abril, Joan Jara, bailarina, y Juan Radrigan, dramaturgo, aparecen desde el interior del Centro de Danza Espiral, en pleno corazón del barrio Brasil. Sus caras dan cuenta del asombro al encontrarse con una calle cortada en su honor, decenas de personas, cercanas y otras no tanto, apostadas en el lugar; vestimentas coloridas y ritmos contagiosos. Así fue como el sonido de las campanas dio el inicio de lo que sería un verdadero carnaval cultural, una fiesta ciudadana y conmemorativa a dos grandes de las artes nacionales.

Y es que no podía ser de otra manera. Se trata de dos artistas de renombre y de destaca trayectoria que no solo han sobresalido por su extraordinaria capacidad artística sino que también por su legado humano y social que reviven en cada uno de los bailarines y actores que se han formado a su alero. Por lo mismo, la Facultad de Artes de la Universidad Academia de Humanismo Cristiano, organizadora del evento, quiso festejar en grande.

La plaza Brasil y la danza marcaron el inicio de un homenaje que se extendió por más de dos horas y que contó con varios momentos cargados de simbolismos. Se incluyeron piezas teatrales en honor a Radrigán y música de Víctor Jara y danza, dedicada a Joan. Todo interpretado por estudiantes y docentes de las Escuelas de Danza, Teatro y Música de dicha casa de estudio.

“El Aparecido”, “Deja la Vida Volar” y “Luchín”, fueron solo algunas de las canciones del cantautor nacional que acompañaron la jornada y que dieron a la celebración momentos emotivos.

Algunas partes de las obras como “Desaparecido” y “Amores de Cantina”, ambas de Radrigán, pusieron la picardía cautivando a los homenajeados y a los presentes.

Pero no todo fue música, teatro y danza, también hubo espacio para el reconocimiento. En la oportunidad la Universidad les otorgó, a ambos artistas, la categoría de “Profesor Emérito”, por su contribución a la cultura del país y la formación de varias generaciones de profesionales.

“No son de esos artistas egoístas centrados en sí mismo. Son artistas y agentes políticos totalmente preocupados de las transformaciones de la realidad. Él con su narrativa subalterna y ella con sus movimientos subversivos”, expresó Marcelo Garrido, decano (I) de la Facultad de Artes de la U. Academia de Humanismo Cristiano.

“Los artistas son los únicos que nos demuestran que la utopía no es una disfunción cognitiva, es una posibilidad, un horizonte, y Joan y Juan, han demostrado a lo largo de su vida que esto es posible. Construyeron un lugar para el arte y al arte le dieron un lugar y eso no es común”, sostuvo Garrido.

Con la calidez que la caracteriza Joan Jara dijo sentirse bastante emocionada y sorprendida “estrujada de emoción y feliz. Yo esperaba algo más bien formal y me encontré con una fiesta creativa, maravillosa. Es muy bonito sentir ese cariño y reconocimiento. Me pone muy contenta que esta Universidad junto al Centro Danza Espiral realicen algunos de los sueños que fueron cortados a nosotros en 1973. Existe un entusiasmo por la danza y me deja muy optimista del futuro”, manifestó la bailarina.

Por su parte, Radrigán, con un humor picaresco e irreverente, reacio a las entrevistas y homenajes de todo tipo, reconoce que este, en particular, lo tomó por sorpresa “Me parece insólito este reconocimiento, porque uno está tranquilo en su casa escribiendo y lo llaman para un homenaje, eso me sorprende. Es grato. Estoy muy feliz y agradecido”, sostuvo el dramaturgo, ganador dos veces del Altazor (2005-2014).

Luis Barrales, se formó bajo la escuela autodidacta de Juan Radrigán, “Su maestro, su mentor”, como él mismo lo califica. Actualmente es un reconocido actor y dramaturgo y manifiesta que “Radrigán es una especie de disco social que fija su mirada nunca en el lugar que se espera. Al comienzo nos extrañamos, pero luego no podemos dejar de mirar donde miró él. Siempre hace lo que quiere”.

Paola Aste, estudiante de Joan en los años 80, fundó su Centro de Danza en Concepción gracias al apoyo de la bailarina “Es una gran maestra. Comprometida con la vida y el ser humano. Fue una tremenda ventana que se abría ante nuestros ojos. Fue empaparse de experiencia y sabiduría”, expresó emocionada.

La jornada finalizó con una gran sorpresa. Manuel García, cantautor chileno también quiso estar presente en esta celebración e interpretó temas dedicados para ambos artistas.

Fuente: El Mostrador

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UAHC rendirá homenaje a Joan Jara y Juan Radrigán

Joan Turner de Jara, más conocida como Joan Jara Turner (nacida Joan Alison Turner; Londres, Inglaterra, 1927), es una bailarina y activista política británica, de nacionalidad chilena, conocida por haber sido la esposa del cantautor Víctor Jara, será distinguida por su aporte académicos, humano y compromiso social, caracterizada por su gran contribución al desarrollo de la danza en el país.

Jara, creó la Fundación Víctor Jara y ha desempeñado una importante labor universitaria y popular en la difusión de la danza en Chile. En 2009 recibió la nacionalidad chilena por gracia, en reconocimiento a su lucha por la recuperación de la democracia tras la dictadura militar que rigió Chile entre 1973 y 1990.

De su trayectoria destaca la publicación en 1988 de “Víctor Jara, un canto truncado”. Durante su primera etapa en Chile creó el “Ballet Popular” con un grupo de bailarines profesionales del Ballet Nacional Chileno cuya misión era difusión de la danza en poblaciones rurales del país. A fines de la década de 1960 creó en la Universidad de Chile la carrera de Profesores de Danza Infantil. En 1985 a su regreso del exilio funda el Centro de Danza Espiral, para formar monitores de danza de barrios populares y en 1986 fundó el Grupo de Danza de la Universidad de Concepción.

Ha recibido importantes premios. En 2004 en el Teatro Municipal de Santiago en el marco del Día Internacional de la Danza recibió una distinción por sus pares. En 2000 se le otorgó un reconocimiento de la Universidad de Chile por su trayectoria profesional y su aporte a la danza y en 1999 recibió el Premio de Danza de la Municipalidad de Santiago

Por su parte, Juan Radrigán, destacado dramaturgo nacional, Premio a las Artes Nacionales, Altazor 2005- 2014,  en la categoría Artes Escénicas. Ha sido reconocido en su larga trayectoria artística como uno de los más importantes creadores contemporáneos chileno en el ámbito del teatro y destaca por sus importantes aportes tanto académicos como en su calidad humana y compromiso social.

Dentro de sus obras estrenadas destacan “Hechos Consumados” (1982), “El Toro Por Las Astas” (1983), “El Loco y La Triste” (1985), “La Contienda Humana” (1987), “Perra Celestial” (1999), “Medea Mapuche” (2000), “El Exilio De La Mujer Desnuda” (2001), “Dig”Siempre Adiós, y Me Quedo” , “La Negra, Dios y La Farsa” (2003), “Qué tiempos aquellos..Fanta y Romo” (2005), “Diatriba de la Empecinada” (2006), “El Invitado” (2006), Clausurado por ausencia (2007) y “Sin Motivo Aparente” (2008), entre varias otras.  Uno de sus más recientes trabajos es “El príncipe desolado”.

Ha recibido numerosas distinciones tales como Mejor obra chilena con su trabajo “Hechos Consumados” (1981), Premio círculo de críticos de arte “El Toro Por Las Astas” (1982), Premio municipal de teatro: “El Toro Por Las Astas” (1983), Premio Apes “Fantasmas Borrachos” (1997), Premio José Martínez Nuez “Fantasmas Borrachos”(1999), Premio Apes “Hechos Consumados” (1999), Premio Municipal de Teatro “El Exilio De La Mujer Desnuda” (2002), Premio “Agustín Siré” por trayectoria dramática, Academia de Bellas Artes (2002).

Fuente: El Mostrador

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QUIÉN MATÓ A VÍCTOR JARA – EN LA MIRA

El programa En La Mira de Chilevisión siguió la pista de Pedro Pablo Barrientos Núñez sindicado como uno de los asesinos de Víctor Jara y procesado en Chile a pesar de haberse avecindado en Estados Unidos. La periodista del programa logró encontrar al oficial en retiro del ejército y lo encaró. Aquí un resumen de ese completo reportaje realizado el 16 de mayo de 2012.

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EUGENIA ARRIETA SALVATIERRA PRESENTE

Partió la Quena. Eugenia Arrieta Salvatierra, amiga y compañera de Víctor. Encargada del archivo de la Fundación Víctor Jara. Trabajó como voluntaria de la fundación desde el año 1992, cuando ni siquiera existíamos legalmente. Fue responsable desde un primer momento de la organización del archivo que había regresado desde el exilio, que a su alero fue creciendo con la contribución de innumerables personas que guardaban recuerdos de Víctor. Siempre hemos considerado que el archivo es la columna vertebral de nuestra fundación, y Quena era parte intrínseca de su desarrollo. Estudiantes, trabajadores, académicos, artistas, chilenos y extranjeros que llegaban a buscar o proveer información sobre la vida y obra de Víctor y su época, todos eran acogidos por ella. Era el rostro constante y amable de la fundación. En sus manos nuestro archivo cobra vida.

Tanto Quena como Víctor trabajan en la Universidad de Chile y militan en el Partido Comunista de Chile al momento de iniciarse el proceso de reforma universitaria a fines de los años sesenta. Ambos trabajan por una Universidad más democrática, participativa y al servicio de la sociedad.
El año 71, en plena Unidad Popular, Quena convierte las salas del Ballet Nacional en albergue para los niños afectados por los temporales de invierno. Los bailarines y funcionarios de la U se hacen cargo del cuidado y aseo de los niños sacando piojos y cocinando. Ahí conoce a quien será su hijo Luchín.

El golpe de estado de 1973 no logra destruir su espíritu y determinación. A pesar del horror del asesinato de Víctor y tantos otros compañeros Quena decide quedarse en Chile y luchar contra la dictadura. Muchas veces en la clandestinidad Quena trabaja con la CUT y otras organizaciones sociales, como las ollas comunes de las pobladoras.
La masiva exoneración de sus colegas de la facultad de artes de la U. de Chile y la censura y represión generalizadas la motivan a crear un espacio de resistencia cultural: el Taller 666. Por años funcionó como refugio y promotor de la creación y docencia artística. En el Taller la poesía, el teatro y la música se las ingeniaban para permear la censura imperante. No era raro ver a Quena discutiendo con agentes de la DINA en las puertas del Taller para evitar su paso.
En este lugar aterrizamos la primera vez que volvimos a Chile después del golpe. El verano del 81 Quena nos recibe en el Taller, con música, poesía y teatro. En un país que nos era ajeno y hostil de pronto nos sentíamos de vuelta en casa.

La rebeldía y la justicia eran tu motor. Desde tu juventud en Europa hasta el Taller 666 pasando por la reforma universitaria y la UP, convocas a tu entorno a aventurarse y trabajar en conjunto. Tu coraje e ímpetu alcanzan para alimentar los de quienes te rodeamos, haciéndonos siempre ir un poco más allá.

Gracias Quena. Gracias por haber vivido como viviste. Gracias por las discusiones. Por tu compromiso e incansable trabajo.
Por nuestra parte nos comprometemos a continuar y proyectar, a toda costa, tu trabajo de años en esta fundación.

Hasta siempre!!

Joan Jara
Manuela Bunster
Amanda Jara

Fundación Víctor Jara

EUGENIA ARRIETA SALVATIERRA PRESENTE

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Declaración Familia Víctor Jara

Desde 1978, cuando se inició este proceso, esta es la tercera vez que se cierra el sumario sobre la muerte de Víctor.

Esta vez no protestaremos, porque a pesar de la nula cooperación del Ejército de Chile, han sido identificados 12 oficiales en posiciones de mando, procesados como autores o cómplices o encubridores de secuestro, tortura y el homicidio calificado de Víctor.

Un gran progreso. Agradecemos a todos los testigos por su valiosa colaboración, y a todos quienes han trabajado en este proceso, sobre todo después de su exhumación.

Después de 42 años de impunidad, es difícil, pero tratamos de ser optimistas.

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Ministro en visita cierra la investigación por crimen de Víctor Jara y con doce personas procesadas

El ministro en visita de la Corte de Apelaciones de Santiago, Miguel Vázquez Plaza, cerró la etapa de sumario en la investigación que sustancia por los homicidios calificados del cantautor Víctor Jara Martínez y del ex director de Gendarmería Littré Quiroga Carvajal, que ocupaba esa función a la fecha del golpe militar. Con esta resolución del ministro de fuero, dictada el 5 de marzo recién pasado, concluye la etapa investigativa del proceso que investiga las muertes ocurridas en septiembre de 1973.

La investigación determinó que los procesados en la causa son las siguientes 12 personas: José Adolfo Paredes Márquez; Pedro Pablo Barrientos Núñez; Hugo Hernán Sánchez Marmonti; Raúl Aníbal Jofré González; Edwin Armando Roger Dimter Bianchi; Nelson Edgardo Haase Mazzei; Jorge Eduardo Smith Gumucio; Ernesto Luis Bethke Wulf; Juan Jara Quintana; Rolando Humberto Melo Silva; Hernán Chacón Soto, y Patricio Vásquez Donoso.

De acuerdo a los antecedentes recopilados en la investigación, en el caso de Víctor Jara, se ha logrado determinar la siguiente secuencia de hechos:

“A) Que, el día 11 de septiembre de 1973, a raíz de la asunción del Gobierno Militar de facto, la entonces Universidad Técnica del Estado, fue sitiada por efectivos del Regimiento “Arica” del Ejército de Chile, provenientes de la ciudad de La Serena.

B) Que dichas tropas procedieron, el día 12 de septiembre de 1973, previo disparos de proyectiles de diversa naturaleza, a ocupar sus dependencias y a la detención masiva de docentes, alumnos y personal administrativo que se encontraban en el establecimiento educacional; personas que luego fueron trasladadas en buses de locomoción colectiva hasta el entonces Estadio Chile (actual Estadio Víctor Jara), recinto que previamente había sido habilitado como centro de detención, con la coordinación del Comando de Apoyo Administrativo del Ejército de Chile y cuyo resguardo interior fue efectuado igualmente por efectivos provenientes de distintas Unidades Militares, entre ellos: el Regimiento “Tejas Verdes” de la ciudad de San Antonio, el Regimiento “Blindados N°2″ de Santiago, Regimiento “Esmeralda” de la ciudad de Antofagasta y el Regimiento “Maipo” de Valparaíso.

C) Que, entre los docentes aprehendidos, se encontraba el cantante popular y también investigador de dicha Universidad, Víctor Lidio Jara Martínez, quien ingresó al Estadio Chile junto con el referido grupo de detenidos, para posteriormente ser ubicado con éstos en las graderías de dicho recinto deportivo.

D) Que, durante su detención, Víctor Jara Martínez fue reconocido por el personal militar instalado al interior del Estadio Chile, siendo separado del resto de los prisioneros, para ser llevado a otras dependencias ubicadas en los camarines, ocupadas como salas de interrogatorios y apremios, donde fuera agredido físicamente en forma permanente, por varios Oficiales.

E) Que, entre los días 13 y 16 de septiembre de 1973 se desarrollaron interrogatorios a detenidos al interior del Estado Chile, sin que ellos obedecieran a procedimientos judiciales y/o administrativos previos, algunos de los cuales fueron practicados por personal de la Segunda Fiscalía Militar de la época; y, entre otros, fue interrogado Víctor Lidio Jara Martínez.

F) Que, el día 16 de septiembre de 1973, se procedió al traslado de todos los detenidos del Estadio Chile, con excepción de Víctor Lidio Jara Martínez y de Littré Quiroga Carvajal, oportunidad en que se dio muerte a Víctor Lidio Jara Martínez, hecho que se produjo a consecuencia de, al menos, 44 impactos de bala, según se precisa en el respectivo informe de autopsia.

G) Que, el cadáver de Víctor Lidio Jara Martínez, junto con los cadáveres de otras tres personas más, fue encontrado por pobladores en los días posteriores, en las inmediaciones del Cementerio Metropolitano, en un terreno baldío cercano a la línea férrea, con signos evidentes de haber recibido golpes en el cuerpo y los impactos de bala detallados en el informe de autopsia”.

Fuente: El Mostrador

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Pedro Aznar conquistó Viña con homenaje a Víctor Jara

Fue una noche redonda, mágica, íntima y con derroche de talento. Así puede describirse la presentación de casi 40 minutos del presidente del jurado de Viña 2015, Pedro Aznar. El cantautor argentino que, sin embargo, abrió la cuarta noche de Viña 2015 con uno de los homenajes más emotivos que haya visto la Quinta Vergara: un tributo a Gustavo Cerati.

Una noche que sería, sin duda, la noche de los homenajes. Esto porque el mismo Aznar haría más de uno en su presentación. Partió a las 12:52 de la noche, con un público feliz, participativo, receptivo y muy ameno, y que lo recibió con gran cariño cuando él interpretó “Quebrado”.

Ya en ese minuto se ganó los corazones de quienes estaban presentes a esa hora, con un palco y una platea casi vacías, pero no por eso menos entusiastas y que quedaron con los pelos de punta cuando el argentino tomó la batuta durante el bajo en “Mientes” y se pegó un solo de aquellos. Un derroche de energía y talento como pocas veces se ve en la Quinta Vergara.

Luego de esto, se tomó un momento para explicar que su presentación será un recorrido por muchos años de carrera, y demostrar que fue tal el fiato con el público que su setlist fue escogido por sus fans a través de Internet.

Y a partir de ahí, todo fue un hit tras otro: “Tu amor”, “Rencor”, “A primera vista”, “A cada hombre, a cada mujer”. Todas canciones donde demostró un dominio perfecto de los instrumentos y una calidad interpretativa de primer nivel, casi impecable, y que recibió el reconocimiento cálido de la Quinta Vergara.

A los 23 minutos de show, los animadores salieron al escenario e inmediatamente el público hizo escuchar su voz, pidiendo la Gaviota de Plata, aunque con menos intensidad que en ocasiones anteriores dentro de la misma noche. Los animadores le entregan el premio y lo dejan en el escenario para el momento más emotivo de la jornada.

Tomando su guitarra, bajaron las luces de la Quinta Vergara y en la pantalla principal hizo su aparición una imagen gigante y en sepia de Víctor Jara, el cantautor chileno. Y al son de una ovación gigante por parte del público, el argentino realizó una interpretación íntima, emotiva y entrañable de “Deja la vida volar”, original de Víctor Jara.

Con esto, Aznar terminó por llevarse los corazones de todos los asistentes a la Quinta Vergara, y fue este homenaje, uno de los más emotivos que se haya visto a Víctor Jara sobre el escenario de Viña, lo que le entregó la Gaviota de Oro.

Así, Pedro Aznar entregó una de las presentaciones de mayor calidad interpretativa que se ha visto este año 2015, y que sin duda coronó una noche de homenajes en el escenario, que encabezó él mismo.

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Fuente: Radio Pudahuel

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Springsteen recuerda a las víctimas de la dictadura de Pinochet en Chile

Fue simplemente un gesto pero suficientemente emblemático. En el pabellón Movistar Arena de Santiago de Chile, Bruce Springsteen y la E Street Band habían tocado ya 20 canciones y abandonaron el escenario. Llegaba el momento de los bises. El Boss regresó solo ante el público y cantó en castellano Manifiesto, la célebre composición del cantautor chileno Víctor Jara. Todo cuadraba: Springsteen, que tocaba por primera vez en sus más de 40 años de carrera en Chile, recordaba a las víctimas de la dictadura de Augusto Pinochet cuando se acababan de cumplir 40 años del lamentable golpe de Estado contra el Gobierno de Salvador Allende.

Antes de coger la guitarra, el músico se dirigió a los espectadores en castellano para recordar el concierto que había dado en Argentina en 1988, organizado por Amnistía Internacional. Ya entonces, se refirió a los desaparecidos por las dictaduras de Chile y Argentina. Anoche, también lo hizo. “Conocimos a muchas familias de los desaparecidos y nos mostraron fotografías de sus seres queridos. Fue un momento que se quedó conmigo para siempre. Si eres un músico político, Víctor Jara sigue siendo una gran expresión. Es un honor estar aquí”, afirmó el cantante de Nueva Jersey, muy hábil en este tipo de gestos para con sus fans y que acostumbra a dirigirse a su público en el idioma de la ciudad que toca. De hecho, en la gira de presentación de su último disco, Wrecking Ball, a su paso por España en 2012, Springsteen tuvo palabras de ánimo para el Movimiento 15-M y para todos aquellos que a causa de la crisis económica “lo estaban pasando mal”, durante su concierto en Sevilla, el primero de Europa de aquel tour.

Pero anoche, con el recuerdo del 40 aniversario del golpe de Estado de Pinochet, que supuso el derrocamiento del presidente constitucional, el socialista Salvador Allende, que acabó suicidándose, Springsteen cantó a Víctor Jara en plenos actos conmemorativos. El gesto de uno de los músicos más mediáticos del planeta se producía cuando la derecha nostálgica de Pinochet ha enturbiado el aniversario de tan trágico golpe, que llevó a los aviones de la Fuerza Aérea chilena a bombardear el palacio de La Moneda, y cuando al menos el 75% de los chilenos cree que permanecen las huellas del dictador, según una encuesta del Centro de Estudios de la Realidad Contemporánea.

La canción de Víctor Jara elegida por Springsteen no pudo ser más simbólica. El cantautor es una insignia de la resistencia chilena. También fue el 11 de septiembre de 1973 cuando las tropas del Ejército sitiaron la Universidad Técnica del Estado y detuvieron a miles de alumnos, docentes y personal de la institución, entre los que se encontraba el célebre cantante.

El ensañamiento con Jara fue uno de los signos de la dictadura de Pinochet, que truncó con brutalidad el Gobierno de Allende y los sueños socialistas, dejando un reguero de más de 3.200 muertos y desaparecidos, alrededor de 30.000 torturados y decenas de miles de exiliados. Manifiesto, que apareció editada en un disco póstumo, fue compuesta en plena vorágine contra Allende. El músico escribió la letra mientras realizaba trabajos voluntarios para impedir que la economía se detuviera ante el paro de 1972, cuando la oposición quiso poner de rodillas al Gobierno socialista. La letra comienza así: “Yo no canto por cantar / ni por tener buena voz, / canto porque la guitarra / tiene sentido y razón”.

El cantautor fue asesinado el 16 de septiembre de 1973 a manos de los militares. Recibió un total de 44 impactos de bala en el Estadio Chile de Santiago y fue arrojado a una de las calles de la capital chilena. El asesinato, como tantos en Chile, sigue impune, aunque el pasado enero la justicia chilena reclamó a Estados Unidos la entrega del supuesto asesino de Jara. Las pesquisas judiciales indicaban que el hombre que apretó el gatillo fue el teniente Pedro Barrientos Núñez, retirado del Ejército y que vive en una ciudad de Florida. El acusado, por su parte, ha negado que estuviera en el estadio aquel día.

Los soldados llevaron a los detenidos al Estadio Chile (bautizado como Estadio Víctor Jara en 2004), un recinto por donde pasaron cerca de 5.000 opositores. Jara fue reconocido, apartado y trasladado a los camerinos. Allí, según señaló la investigación judicial, “fue agredido físicamente en forma permanente, por varios oficiales”.

Anoche, con las emociones a flor de piel en Chile, Springsteen recordó a Víctor Jara y a las víctimas de la dictadura de Pinochet en su primer concierto en el país, coincidiendo con el aniversario del golpe de Estado. Fue un simple gesto. Pero con gestos como estos se dignifica y se pone en valor aquello a lo que cantaba Jara en Manifiesto, antes de ser tiroteado a sangre fría: “Mi canto es de los andamios / para alcanzar las estrellas, que el canto tiene sentido / cuando palpita en las venas / del que morirá cantando / las verdades verdaderas / no las lisonjas fugaces / ni las famas extranjeras / sino el canto de una alondra / hasta el fondo de la tierra / Ahí donde llega todo / y donde todo comienza / canto que ha sido valiente / siempre será canción nueva”

Fuente: El País

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Memorial en honor a Víctor Jara y Littré Quiroga fue inaugurado en Lo Espejo

Un memorial en homenaje al cantautor Víctor Jara fue inaugurado este sábado en las afueras del Cementerio Metropolitano, en Santiago, el lugar donde su cuerpo fue hallado el 16 de septiembre de 1973 tras haber sido secuestrado y asesinado por militares golpistas.

Joan Jara, la viuda del cantautor, fue la encargada de presentar el mural en el que se puede leer “Por el derecho a vivir en paz”, en una ceremonia que tuvo el apoyo del Cementerio Metropolitano a la que también asistió la ministra de Cultura, Claudia Barattini.

El memorial se levanta en la intersección de las calles Eduardo Frei y La Feria, justo en el sitio donde los cadáveres de Víctor Jara y Littré Quiroga, que era director del Servicio de Prisiones, fueron hallados pocos días después del golpe de Estado del 11 de septiembre de 1973.

En ese lugar, aledaño al Cementerio Metropolitano, se encontraron otros cuerpos sin vida que nunca pudieron ser identificados a los que el memorial también rinde homenaje.

Víctor Jara fue asesinado de 44 balazos después de ser torturado durante varios días en el ex Estadio Chile, que ahora lleva su nombre, donde permanecía detenido junto a centenares de partidarios del derrocado gobierno de Salvador Allende.

La justicia chilena ha formalizado a 11 ex militares como autores del secuestro y homicidio calificado del autor de “Te recuerdo Amanda”

Fuente: Cooperativa