USACH otorga reconocimiento a Joan Jara por su trayectoria en la defensa y promoción de los Derechos Humanos.

En el marco de la conmemoración de los 70 años de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, en el salón de honor de la Universidad de Santiago de Chile se realiza una emotiva ceremonia en que se otorga el reconocimiento a la trayectoria en la defensa y promoción de los derechos humanos a Joan Jara.

La propuesta de entregar el premio a Joan Jara fue presentada por el centro de alumnos de la casa de estudios y fue muy bien recibida por los académicos y el rector, quienes en conjunto decidieron que este año fuera ella quien era merecedora de este importante reconocimiento.

En la ceremonia estaban presentes sus hijas Manuela y Amanda, académicos, la directiva del centro de Alumnos e invitados especiales como la señora Inés Erazo Corona viuda del ex rector Enrique Kirberg y Lena Kirberg Erazo, hija del rector Kirberg.

El premio fue entregado por el rector Juan Manuel Zolezzi quién hizo un recorrido por los hitos que marcaron la vida de Joan, su llegada a Chile, su trabajo como bailarina, coreógrafa, profesora, su encuentro con Víctor que la ligo por siempre a la querida U.T.E hoy USACH, la brutalidad del asesinato de Víctor, el quiebre que la llevó al exilio dónde a pesar del dolor tuvo la entereza de recorrer el mundo denunciando los crímenes de la dictadura. Destacó la integridad y valentía de Joan Jara, demostrada en los momentos más terribles de nuestra historia y hasta el día de hoy.

Con sentidas palabras le expresó: ¨Usted vivió en cuerpo y alma el dolor de la pérdida. Sin embargo, nunca bajó los brazos. Por el contrario, apoyó, reconforto y dio luz de esperanza a muchos chilenos y chilenas en una época de mucha oscuridad¨

Joan al momento de hablar, dijo que no sabía por qué, pero en ese momento recordó a una mujer con la que se encontró, el día en que, junto a Héctor, fue a la morgue a rescatar el cuerpo de Víctor. Recordó a esa mujer que al igual que ella estaba en busca de un familiar y a quién ella no pudo ayudar. Ese recuerdo emocionó a todos. Luego reflexionó sobre el reconocimiento que se le estaba otorgando, dijo que ella sólo había hecho lo que tenía que hacer, decir al mundo lo que aquí ocurría, nada más. Luego agregó: ¨Todas las víctimas de las violaciones a los derechos humanos en Chile merecen este reconocimiento. Yo soy una más de ellas junto a mis dos hijas. Acojo este honor en un sentido grupal, a nombre de todas las personas que tuvieron que salir de Chile y levantaron la voz de lo que estaba pasando en nuestro país.”