Recién comenzaba el año, este año 2019, en los primeros días de enero, y una imagen brotó espontáneamente de los muros de lo que fuera el Galpón Víctor Jara. Una figura llena de colores, un bello retrato de una mujer. Era el rostro de Joan Jara de unos 3 metros de alto por 4 metros ancho. No se trató de un milagro ni nada que se le parezca, surgió de la espontaneidad de un colectivo de muralistas que sin decirle nada a nadie, sin pedir permiso a los dueños del local, estamparon esa imagen en ese lugar. Quisimos conocer un poco mas de estos artistas de la calle y sus motivaciones. Lo invitamos a nuestra casa fundación y pudimos conversar brevemente con ellos.

De izquierda a derecha, Mauricio, José Miguel y Tatiana.

De izquierda a derecha, Mauricio, José Miguel y Tatiana.

¿Quiénes son ustedes, como se pueden autodefinir?

Mauricio Arenas responde: “somos hermanos en el arte”.

¿Cómo llegaron a realizar esta obra?

José Miguel Mella explica: Ya había visto ese muro y sabía que había que pintar algo allí, cuando llegó Mauricio la idea quedó clara. En el Estadio Víctor Jara está la historia de muerte de Víctor Jara, su dolor y sacrificio; pero aquí en el Galpón está la vida de él, su obra, su legado. Y nos preguntamos quien había hecho todo eso, mantener viva su memoria. Y sabíamos que Joan Jara había hecho todo, había recuperado su vida y la había compartido con todos nosotros. JOAN merecía ser honrada por todo eso. Personas así, en estos momentos, hay muy pocas.

¿Y como lo hicieron?

Mauricio: Ya teníamos el diseño, sacamos la foto de internet, queríamos ver su rostro, queríamos hacer un trabajo respetuoso, con cariño y admiración. Mientras estábamos pintando mucha gente nos preguntó si se iba a abrir el galpón de nuevo. No pedimos permiso ni nada, pero eso no nos importó. Golpeamos al lado (Academia El Espiral) y apareció una persona y nos dio corriente. Era Ramiro Duran, nieto de JOAN, y cuando le contamos lo que íbamos a hacer le brillaron los ojos. No demoramos 3 días en hacerlo.

Tatiana Flores no habla nada, pero se nota que es el cable a tierra, la productora, la gestora. Y no es menor su trabajo porque de alguna parte tienen que aparecer los implementos, la pintura, el almuerzo diario y demás. Porque las cosas, aunque espontáneas, no se producen por milagro ¿o sí?

Quedaron comprometidos a pintar uno de nuestros muros en el patio de la casa fundación.