CARTA ABIERTA AL PRESIDENTE SEBASTIÁN PIÑERA DE RIGOBERTA MENCHÚ TUM Y FUNDACIÓN PARA LA DEMOCRACIA

Santiago,04 de noviembre de 2019

Señor Presidente
Sebastián Piñera
Su despacho.

Señor Presidente:
Nos encontramos en Chile y nos llena de emoción estar en esta tierra prodigiosa que le ha brindado a nuestra América y al mundo grandes referentes de la paz, la cultura, el humanismo y la lucha por los derechos humanos, de la talla de Gabriela Mistral, Pablo Neruda, Salvador Allende, Violeta Parra y Víctor Jara, entre tantos otros chilenos y chilenas ejemplares.

Sin embargo, al mismo tiempo constatamos con indignación que amplios sectores de este pueblo creativo y trabajador están siendo brutalmente reprimidos por ejercer su legítimo derecho ciudadano a la protesta y a la manifestación de sus justas demandas.

Estamos aquí para expresar nuestro acompañamiento y solidaridad con un pueblo hermano que, ante el mundo, está dando ejemplo de lo que pueden lograr los y las ciudadanas cuando se unen para expresar la indignación acumulada a lo largo de años de insensibilidad e indiferencia frente a sus razonables y justificadas exigencias. También estamos aquí para sumarnos a la denuncia de las graves y sistemáticas violaciones de derechos que se han venido produciendo en las últimas semanas.

Después de conocer de manera directa los informes de varios de los principales organismos defensores de los derechos humanos y de escuchar los testimonios personales de numerosas víctimas de la represión, hemos podido comprobar que se han cometido de terribles actos de represión perpetrados por elementos de las fuerzas de seguridad y otros agentes del Estado en contra de personas, mujeres y hombres, de todos los estratos sociales y todas las edades. Además de las fotografías y filmaciones que hemos podido revisar, nos han sido presentadas evidencias de las graves consecuencias de golpizas, impactos de balas y perdigones, detenciones arbitrarias de miles de personas, desnudamientos, torturas –incluidos niños y niñas-, violencia sexual,violaciones sexuales con fines represivos, desaparición de personas y ejecuciones extrajudiciales. Esas muertes y el dolor que han dejado en tantas familias nos conmueve e indigna profundamente.

Con gran preocupación hemos podido constatar que las torturas, las detenciones arbitrarias y los disparos en contra de personas desarmadas, no es algo que haya empezado en la coyuntura presente. Múltiples testimonios y evidencia hemerográfica y documental demuestra que esas formas de represión se vienen produciendo de manera sistemática desde hace mucho tiempo.Hemos podido apreciar que entre otros sectores sociales, estas violaciones las han sufrido con particular violencia los grupos estudiantiles, los sindicatos ylas comunidades indígenas.La ciudadanía ha denunciado estas violaciones pero no ha obtenido respuestas de parte del Estado.

Ante este grave panorama, invocando los altos valores sintetizados en la Declaración Universal de los Derechos Humanos, exigimos:

  • El respeto a la vida y los derechos fundamentales de quienes con toda justicia se manifiestan exigiendo un país de igualdad para todos sus ciudadanos.

    Detener inmediatamente la violencia policial y militar, que ha capturado arbitrariamente a miles de personas y causado miles de heridos, muchos de ellos de gravedad.

  • Respetar de manera irrestricta el derecho a la manifestación pacífica de los ciudadanos por sus legítimas demandas.
  • Abrir espacios efectivos de diálogo, democrático y representativo para dar respuesta afirmativa a las justas demandas de la ciudadanía.
  • Invitar oficialmente a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos para realizar una visita en el lugar de los hechos que permita constatar directamente la vulneración de los derechos fundamentales que se está produciendo en las diferentes regiones del país y consignar en un informe los hechos denunciados.
  • Dar inicio a los procedimientos legales correspondientes para atender con prontitud la demanda central de amplios sectores ciudadanos sobre la convocatoria a una asamblea nacional constituyente, que pueda plasmar en una nueva carta magna las aspiraciones democráticas mayoritarias.

Respetuosamente,

Guillermo Whpei 
Presidente Fundación para la Democracia

Rigoberta Menchú Tum

Premio Nobel de Paz 1992
Presidente FIHRM-LA

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *