Los 90 años de Víctor Jara: la historia con Amanda, su madre

Este año en que recordamos los 90 años del natalicio de Víctor Jara,  compartiremos algunos fragmentos de su vida, su historia, su legado y memoria. Hoy tenemos esta foto, de Víctor junto a su madre, Amanda. Se estima que es de 1945, por lo que Víctor contaba con aproximadamente 13 años. Vestía a la usanza de la época, con traje y pantalones cortos. 

La historia de esta imagen es muy rica: Amanda Martínez, su madre, fue de gran influencia en su vida, que lo condujo por los caminos del arte popular, especialmente de la música. Ella marcó al pequeño, con su guitarra y el canto campesino, que fue la base desde donde Víctor construyó su camino. 

El propio Víctor reconoce esa influencia vital, esa impronta que nace de ver y escuchar a Amanda Martínez usar ese instrumento de seis cuerdas y transformar los espacios y ambientes:  «Siempre hubo en mi casa una guitarra y, desde muy niño, yo recuerdo haber tenido una vivencia muy fuerte de la música. Mi mamá tocaba cada vez que tenía que ir a alegrar una fiesta o un velorio, allá partía con el más chico de los seis, que era yo». (Fuente: «Víctor Jara, un trovador que le canta a su pueblo», 1971)

Su infancia fue sellada a fuego con la música. Amanda tocaba cuando podía. Trabajaba mucho para mantener a su familia, que había sido abandonada por el padre de Víctor. Pero ella no descuidó la formación musical en su entorno y se las ingenió como pudo. Así lo recuerda Joan Jara en su libro “Víctor, un canto inconcluso”:  “Para ganar un poco de dinero extra, Amanda tomó además un pensionista, el maestro de la escuela local. Le proporcionaba habitación y comida, además de lavar su ropa junto con la del resto de la familia en un calderón, sobre el fuego. Víctor era feliz con aquel estado de cosas, pues el joven maestro tocaba la guitarra, lo que le daba a él la posibilidad no sólo de escuchar, sino de tener el instrumento entre las manos y aprender los primeros acordes. Su madre siempre estaba demasiado atareada para enseñarle”.

La foto captura el rostro de un preadolescente Víctor Jara, con una sonrisa franca, que demuestra el orgullo de posar con su mamá.

Seguiremos compartiendo más fragmentos de la vida de Víctor y de su legado, camino a la conmemoración de los 90 años de su natalicio.