Premio Nacional para Joan Turner y una Avenida para Víctor Jara: los hitos de una conmovedora semana

La inmensa labor de Joan por la danza en Chile fue distinguida, mientras en Estación Central la avenida Víctor Jara comenzará desde el frontis de la USACH, ex UTE. 

Esta primera semana de septiembre dos noticias nos han venido a alegrar y llenar de orgullo, con Víctor Jara en la memoria y el reconocimiento a Joan Turner.  

Este martes 7 de septiembre el concejo municipal de Estación Central aprobó el cambio de nombre de la avenida Ecuador por avenida Víctor Jara, en un tramo que va desde el frontis de la Universidad de Santiago (Ex UTE), hasta la avenida General Velásquez. Víctor fue un comprometido funcionario de la UTE que realizó una reconocida labor en ese centro estudiantil, desde donde fue sacado para no volver, el mismo 11 de septiembre de 1973 mientras defendía sus convicciones y al gobierno de la Unidad Popular. 

Este cambio de nombre se realiza justo en la comuna donde Víctor vivió en la población Los Nogales, estudio en el Liceo Ruiz Tagle y trabajó en la UTE. La modificación se materializará el día del natalicio de Víctor, 28 de septiembre, que será encabezada por el alcalde Felipe Muñoz. La noticia no pasó inadvertida y cientos de personas se sumaron en las redes sociales al reconocimiento entregado por el municipio. 

Al día siguiente, miércoles 8 de septiembre, llegó otro gran reconocimiento. La ministra de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, Consuelo Valdés, contactó vía telemática a Joan Turner para distinguirla con el Premio Nacional de Artes de la Representación y Audiovisuales 2021. Este inesperado galardón se decidió de forma unánime: “por su sobresaliente trayectoria en el desarrollo de la danza en Chile, y su incansable trabajo como coreógrafa y maestra de generaciones”. En la votación participaron, además de Valdés, el rector de la Universidad de Chile, Ennio Vivaldi, y destacadas personalidades de las culturas como Ramón Griffero, Ana Reeves, Aliro Bórquez, José Soza y María Elena Wood. 

El premio también destacó su trabajo en la descentralización de la enseñanza de la disciplina. Joan recibió la noticia en su hogar en Santiago, acompañada por integrantes de la Fundación Víctor Jara, encabezados por su director, Cristián Galaz. Al agradecer el Premio dijo: “Este es un reconocimiento a la danza” y hacia el final agregó: “amo a Chile, a pesar de todo”.

En diciembre de 2020 Joan participó en una edición especial del programa de nuestra Fundación ENCUENTROS CERCANOS, donde se refirió, entre otros temas, a su labor en la edición de su libro “Víctor, un canto inconcluso”, un testimonio de su vida, de su creación, de su relación con Víctor Jara y de su lucha por los Derechos Humanos. “Me sorprendo mucho con el hecho de que logré poner en papel sentimientos y acontecimientos que han sido tremendamente importantes en mi vida. Antes de que me muera eso es un gran confort, un gran logro para mí. Siento que me puedo ir sin sentirme abatida porque no lo hice. El libro me ha hecho feliz de haber publicado los acontecimientos, la vida, el pensamiento de Víctor. Encontré que era necesario y doy gracias a la gente que ha publicado eso en Inglaterra primero y después acá en Chile. Es un tremendo regalo para toda nuestra historia”.

La vida de Joan 

Nacida en 1927 en Inglaterra, desde los 5 años estudió danza. Su decisión definitiva por la danza fue en 1944 tras ver “La Mesa Verde”, una obra contra la guerra, que la motivó a seguir estudiando danza hasta transformarse en bailarina profesional. Así, ocho años después de la pieza que cambió su vida, Joan interpretó su rol soñado, el de la Guerrillera. En 1954, junto a su pareja, Patricio Bunster, llegó a Chile para trabajar en el Ballet Nacional y luego en la Escuela de Teatro de la Universidad de Chile. A cargo del ramo de Movimiento formó a generaciones  de actores y actrices con su rigurosa mirada sobre el trabajo corporal en la disciplina teatral. En la Escuela de Danza de la Universidad de Chile Joan impartió los ramos de Técnica Moderna, Eukinética y Coréutica, a fines de la década de los 60 fundó y dirigió la carrera de Pedagogía en danza infantil.

A comienzos de la década de los 60, Joan se separa de Patricio Bunster, aunque el amor por la danza los seguiría vinculando por décadas. En 1961 inicia una relación con Víctor Jara, en ese tiempo un inquieto estudiante de teatro, integrante de Cuncumén y con una incipiente carrera como solista. Juntos realizan grandes montajes que marcaron la historia del teatro chileno, como “VietRock”. Joan se destacaba por el exigente trabajo que desarrollaba con los estudiantes y el elenco, que hasta hoy es un referente en la preparación física para las obras. 

Su labor artística y de docencia se interrumpió brutalmente el 11 de septiembre, con la detención, tortura y muerte de Víctor Jara. Sabe del asesinato de Víctor el 16 de septiembre y debió reconocer el cuerpo de su compañero tras las salvajes torturas a las que fue sometido y a los 44 disparos que recibió. Joan se mantuvo un tiempo después del golpe cívico militar en Chile e incluso valientemente fue al funeral de Pablo Neruda. El 5 de octubre de 1973, acompañada de sus hijas, Manuela y Amanda, viajó al exilio en Inglaterra.

Desde ahí en adelante, Joan se convierte en un símbolo en la lucha por los Derechos Humanos y la Memoria, articulando una serie de iniciativas para denunciar la situación que se vivía en Chile: asesinatos, tortura, violaciones a los DD.HH. y la Justicia para Víctor Jara son sus causas. En 1984 regresa al país y se reencuentra con Patricio Bunster, con quien forma la escuela de Danza Espiral, la mayor y más emblemática formadora de bailarines en Chile.  Su pasión por la danza no queda en una casa: viaja a distintas ciudades del país para enseñar y a lugares como la población La Victoria. 

En 1991 tras las Jornadas de Purificación realizadas en el ex estadio Chile, hoy Estadio Víctor Jara, comienza a darse forma uno de los sueños de Joan: la Fundación Víctor Jara, dedicada a preservar el legado de Víctor en el arte y los Derechos Humanos. La Fundación actualmente realiza actividades permanentes para relevar la figura de Víctor, desde talleres a espacios para músicos chilenos, mientras Joan se mantiene como presidenta de la Fundación. 

Ve las palabras de Joan tras recibir el Premio Nacional de Artes de la Representación

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