Facultad de Artes UC traspasa a Fundación Victor Jara archivos digitales que rescatan la faceta teatral del cantautor

victor jara y alejandro sieveking

Con el traspaso de cerca de 350 documentos a la fundación, la Universidad Católica contribuye a visibilizar una dimensión menos conocida, pero fundamental, de su legado artístico. «No solamente estamos honrando la memoria de Víctor, también estamos cumpliendo una promesa, saldando una deuda e iluminando un vacío», comenta Patrizio Gecele, uno de los líderes del proyecto.

Alrededor de 350 documentos orientados al trabajo teatral de Victor Jara traspasó el Archivo de la Escena Teatral de la Facultad de Artes de la Universidad Católica a la Fundación Victor Jara el pasado 23 de abril en una ceremonia realizada en la misma casa de estudios. Los materiales —provenientes del Fondo Documental de Álbumes Teatrales de Bélgica Castro y Alejandro Sieveking— fueron recopilados por el propio dramaturgo y Premio Nacional de Artes de la Representación, y donados a la Facultad en 2020, bajo el compromiso de ser transferidos por medio de licencias de uso a la Fundación una vez digitalizados.

Patricio Gecele, docente de la Escuela de Teatro e investigador del Archivo de la Escena Teatral, estuvo a cargo de ese trabajo al recibir los álbumes en 2020. “Hoy no solamente estamos honrando la memoria de Víctor, también estamos cumpliendo una promesa, saldando una deuda e iluminando un vacío”, comentó Patrizio Gecele, docente y archivero de la Facultad, y quien además fue uno de los líderes del proyecto. 

Amanda Jara, hija de Victor y presidenta de la Fundación, agradeció este gesto colectivo de Sieveking, quien fuera un amigo cercano de su padre. “La voluntad de Alejandro (Sieveking) traza un recorrido lleno de puras cosas buenas. En un momento donde estamos tan deshumanizados, esto es un recordatorio de lo importante que son las cosas más simples de la vida como el respeto, la amistad y las ganas de que el material circule. Aquí hay un acto de generosidad reflejado por todas las partes”, dijo Amanda Jara. 

Víctor Jara y el teatro

Una decena de actores y actrices colapsan la tarima. El escenario, como sus caras, está desprovisto de cualquier adorno, obligando a concentrar la mirada en un intenso trabajo físico, fruto de meses de preparación junto a Joan Jara.  

Es 1969 y el Teatro Antonio Varas ofrece una lectura crítica a la guerra de Vietnam con Viet Rock, de Megan Terry, última obra dirigida por Víctor Jara. En su apuesta escénica, el elenco viste mallas elásticas de un solo color, una decisión que diluye toda distinción entre soldados estadounidenses y vietnamitas. 

Habían pasado 10 años desde su debut como director con Parecido a la felicidad (1959) y donde su compañero y amigo Alejandro Sieveking se encargó del guion. Ambos se concieron siendo estudiantes de la Escuela de Teatro de la Universidad de Chile en 1956. Allí no solo iniciaron una formación, urdieron también una amistad atravesada por la escena, que daría forma a una trayectoria compartida y decisiva para el teatro nacional. 

Aquel primer montaje abrió un camino que Jara consolidaría en la década siguiente, con obras como Los invasores (1963), Ánimas de día claro (1962) y La remolienda (1965). Su trabajo fue tempranamente reconocido con el Laurel de Oro como mejor director (1965) y el Premio Anual de la Crítica del Círculo de Periodistas (1965 y 1968), confirmando una voz propia que tensionó los límites de su tiempo. 

Parte de esa trayectoria se rescata en los archivos donados por la UC a la fundación. Dentro de su contenido se destacan fotografías, programas de mano, registros de montaje y documentos que dan cuenta de la actividad teatral de la época. 

Hoy, una parte de nuestra historia cultural encuentra nuevas manos para sostenerla y nuevas miradas que la continúen y eso es lo más vivo que puede hacer la memoria”, indica Alexei Vergara, decano de la Facultad de Artes

El traspaso, celebrado el jueves 23 de abril en el Espacio Alberto Vega de la Escuela de Teatro, en Campus Oriente, incluye los primeros 16 álbumes del Fondo —correspondientes al período entre 1938 y 1987— además de materiales sueltos que han sido digitalizados en alta calidad.  

Este proceso, realizado gracias al Proyecto del Fondo del Patrimonio Cultural y junto al trabajo de Gecele y la colaboración de la documentalista Catalina Concha, continuará con la digitalización de los álbumes Nº17 al Nº25 (1987–2019), los que también serán integrados al Archivo de la Fundación Víctor Jara. 

En palabras del decano, el gesto apunta a la activación de estos materiales: “los archivos también envejecen si nadie los consulta”, advierte. En esa línea, recuerda que el Archivo de la Facultad abre sus puertas a investigadores, docentes y estudiantes, invitando a consultar y utilizar este y otros acervos, disponible mediante visitas programadas en el campus Oriente.  

Ese vínculo con la Universidad Católica no es nuevo. En 1969, Víctor Jara dirigió Antígona, de Sófocles, siendo parte de la programación del Teatro UC, inscribiendo su mirada escénica en la historia de la institución. Hoy, décadas después, ese lazo se fortalece: ya no desde el escenario, sino desde la memoria, en un gesto que vuelve a poner en circulación su obra y proyecta su legado hacia nuevas generaciones.  

Información: Facultad de Artes UC.