Con una proyección finalizó el taller audiovisual de la Escuela Popular: jóvenes, memoria y DD.HH

taller audiovisual fundacion victor jara

El curso de la Fundación Victor Jara contó con 12 sesiones gratuitas, donde jóvenes pudieron adquirir conocimientos y herramientas audiovisuales.

El sábado 29 de agosto se realizó el cierre del taller audiovisual de la Fundación Victor Jara, el cual es parte de su proyecto Escuela Popular: jóvenes, memoria y derechos humanos. Luego de 12 clases dirigidas por el cineasta y monitor Luis Cifuentes, las y los estudiantes presentaron su trabajo final que consistió en la proyección de un cortometraje que elaboraron durante las jornadas de trabajo en la Fundación Victor Jara. Deja la vida volar se tituló este proyecto final que las y los jóvenes desarrollaron.

El taller trabajó con una metodología práctica y experimental. «En cada sesión las y los participantes propusieron qué es lo que querían hacer, desde un punto de vista del relato e historias que estuvieran vinculadas a sus intereses y a los derechos humanos. Respecto a esto, priorizaron: el derecho al acceso a la información, el derecho a la vivienda digna y el derecho a la alimentación. Desde ahí fueron construyendo relatos e imágenes muy interesantes», explicó Luis Cifuentes.

Las sesiones, que fueron gratuitas, incluyeron contenidos sobre cómo construir una historia, un guion, personajes, así también técnicas de fotografía, sonido y montaje.

De acuerdo a Ana González, encargada de educación, el proceso fue un proceso increíble, ya que las y los jóvenes estudiantes «pudieron participar en un espacio creativo. Creemos que se logró cien por ciento ese objetivo, ya que ellos mismo lograron captar esta necesidad y al mismo tiempo, tuvieron el valor de crear de manera colectiva y de escuchar al otro, también hablaron de los derechos fundamentales, de los derechos humanos, de los derechos de los jóvenes».

Proyección del cortometraje «Deja la vida volar» en la ceremonia de cierre del taller audiovisual

González enfatizó que «fue un espacio realmente reflexivo, un espacio de vinculos, de cariño y un lugar para aprender de manera libre. Sus mismos padres se nos acercaron a decirnos que tras la participación de sus hijos e hijas en el taller los sienten un poquito más maduros y más felices, diciéndonos que encontraron en este espacio un lugar acogedor, un lugar para crecer y para compartir».

«Para nosotros como Fundación Victor Jara es una responsabilidad muy grande, pero esto significa para nosotros responder el compromiso que tenemos con valorar, entregar o contruibuir a que las personas, en este caso los jóvenes, puedan reflexionar en torno a la importancia de la memoria, la identidad y los derechos colectivos», concluyó la encargada de educación.

El estudiante Máximo Valdés (18) agradeció la experiencia y afirmó que «me gusta mucho el tema de la creación de historias, siento que el profesor también es una persona súper profesional. Este taller me ha servido para tener más confianza con la gente. Fue muy entretenido, me gustó actuar, grabar. Siento que fue un espacio súper cómodo, donde nos pudimos entender entre todos». Por suparte, Eloísa Torres (13) comentó que su experiencia fue maravillosa, ya que tuvo la posibilidad abierta de relacionarse con sus compañeros. Me abrió las puertas a conocimientos que no tenía».

Entrega de diplomas a las y los estudiantes del taller audiovisual

«Fue una experiencia muy bonita que ojalá se vuelva a repetir dentro de la Fundación. Creo que es súper importante todo lo que hablamos nosotros en el cortometraje, el tema de los derechos humanos, donde hoy en día no se visibiliza tanto, porque la sociedad no lo ve como algo no tan importante», dijo Antonia Cid (18), quien también valoró haber conocido a «gente maravillosa, el profe, la tía Ana, es súper gratificante llevarme todo esto en mi corazón, porque yo lo voy a guardar toda mi vida».

Fotografías de parte de las clases que se desarrollaron entre mayo y agosto del 2026

En la ceremonia de cierre del taller audiovisual se entregaron los respectivos diplomas a quienes participaron de este curso y también se les realizó un obsequio a las y los doce estudiantes que fueron parte de este proyecto de la Fundación Victor Jara.

Cortometraje Deja la vida volar:

«Joan y el poncho mágico»: danza, juego e imaginación para niños y niñas

joan y el poncho mágico

La actividad buscó explorar la danza como un lenguaje propio y reconocer objetos significativos de la memoria y vida de Joan Jara.

En el contexto del Día de los Patrimonios para Niños, Niñas y adolescentes, el pasado sábado 22 de agosto, la Fundación Victor Jara realizó la actividad Joan y el poncho mágico, un viaje de movimiento, imaginación y encuentro para honrar el legado de Joan Jara en el Sitio de Memoria Estadio Victor Jara, dirigido a personas que tuvieran entre 6 y 14 años.

“Con Joan y el poncho mágico buscamos acercar a niños y niñas al legado artístico de Joan Jara y a su mirada sobre la danza como una forma de expresión, encuentro y creación colectiva. Queremos que conozcan su historia a través del juego y el movimiento, siendo protagonistas de la experiencia. Como proyección estamos explorando la forma de sistematizar lo aprendido de esta jornada para desarrollar la iniciativa el próximo año en otros espacios y llegar a nuevas comunidades”, afirmó Rocío Guajardo, encargada de cultura.

A través del juego, durante la jornada los niños y niñas pudieron expresarse libremente y además luego escucharon un cuentacuentos sobre la historia de Joan Jara, el que fue intepretado por Cindy Ahumada y Marcela Correa.

joan y el poncho mágico

Cindy Ahumada interpretó a Joan Jara en el cuentacuentos narrado por Marcela Correa en la actividad «Joan y el poncho mágico»

«La experiencia es una invitación a vivir en el propio cuerpo el movimiento, a descubrir ese lenguaje como una posibilidad de descubrirse a sí mismo, de vincular con otros y con nuestras ideas, nuestros sueños, nuestras fantasías. Es una invitación a la huella que Joan ha dejado en Chile como una mujer valiente, pero también como una gran mujer creadora de la danza», aseguró Marcela Correa, monitora del proyecto Joan y el poncho mágico.

Tras la actividad, las y los participantes expresaron su opinión. Una de ellas fue Eliana (9), quien dijo que «lo que más me llamó la atención fueron los ponchos que estuvieron eincreíbles, también la convivencia y cuando dibujamos. Por su parte, Noelia (8) mencionó que «me gustó estirar, también correr, dibujar y la historia que nos contaron. Lo que más me llamó la atención de ella fueron los peluches de las hijas (de Joan). Me gustaron los ojos, porque eran azules. Y la actividad que más me gustó fue la pinta estatua».

joan y el poncho mágico

Niños y niñas participaron de la actividad «Joan y le poncho mágico» de la Fundación Victor Jara

Mientras que Mateo (10) comentó que «lo que más me gustó fueron los dibujos en los que teníamos que representar a Joan Jara y los bailes que tuvimos que hacer representado con plantas, cuidadores y bichitos». Su compañera Catalina (9), afirmó que «me llamó la atención las maletas, porque habían cosas muy bonitas y los recuerdos de las fotos». Y por último, Vicente dijo que al danzar se sintió «libre y feliz».

Fotografías: