La actividad marca el cierre de la segunda etapa de recolección de testimonios de sobrevivientes de la prisión política en el ex Estadio Chile, actual Sitio de Memoria Estadio Victor Jara.
Durante el 2025 el Archivo Oral del Sitio de Memoria Estadio Victor Jara recogió y registró nueve testimonios de personas que estuvieron detenidas en el ex Estadio Chile entre el 12 y el 15 de septiembre de 1973, días posteriores al Golpe de Estado civil-militar. Y con el fin de mantener un vínculo y agradecer a quienes participaron voluntariamente de este proceso, el pasado 6 de mayo, el Archivo Oral realizó una jornada de retribución en las dependencias del Sitio de Memoria.
Durante la actividad se presentó un video con parte de los relatos, además se brindó un espacio de reflexión y se les entregó un pendrive a las y los participantes con el registro audiovisual y transcrito de sus testimonios junto con un marcapáginas de telar mapuche confeccionado por la trabajadora textil Romina Carrasco. Por otra parte, la jornada contó con la intervención musical de Lissette Vega y Denisse Farías.
(De izquierda a derecha) Denisse Farías y Lissette Vega interpretaron canciones de Victor Jara y propias en la jornada de retribución 2026
Mauricio Tapia, encargado del Archivo Oral, explicó las razones de fondo tras el proyecto que encabeza: «La recolección de testimonios de sobrevivientes y familiares de ejecutados políticos del ex Estadio Chile representa revisitar la experiencia y revivir, a través de los recuerdos, periodos complejos de la historia personal y nacional. A través de este proceso no solo buscamos resguardar estas memorias que son patrimonios, sino que también brindar un apoyo en los procesos de reparación relacionados a los masivos casos de violaciones a los derechos humanos en Chile. En estos casos, el acompañamiento es fundamental, por lo que estamos muy contentos que para esta ceremonia las y los testimoniantes hayan asistido con familiares y amigos», detalló acerca del proceso.
Fotografía grupal de la jornada de retribución y una fotografía de parte de la muestra del libro textil de participantes del taller de arpilleras 2025
Así también, valoró el cruce de comunidades durante la jornada de retribución, ya que participantes del taller de arpilleras del 2025 presentó un libro bordado que narra parte de la historia del ex Estadio Chile. «Nos alegró que las y los sobrevivientes pudieran compartircon participantes de nuestro taller de arpilleras. Ellas durante el año pasado bordaron un libro textil que incluyó la prisión política de este estadio y hoy quisieron mostrarles este trabajo a las y los ex detenidos junto a sus familiares. Esto como muestra de que la memoria se resguarda, comunica y difunde. Esperamos mantener una relación estrecha con quienes fueron parte de este proceso, proyectando así al Sitio de Memoria como una comunidad de artes y memorias», concluyó Mauricio Tapia.
El Archivo Oral es financiado por el Fondo Programa Sitios de Memoria del Servicio Nacional del Patrimonio.
*Si tienes información sobre personas, familiares, o antecedentes propios respecto a la prisión política en el ex Estadio Chile, te invitamos a ponerte en contacto con el equipo del Sitio de Memoria Estadio Victor Jara escribiendo al correo: [email protected]
Testimonios ex detenidas y detenidos Estadio Chile en 1973:
Recorridos guiados, además de presentaciones del Archivo Victor Jara y la Compañía de Danza Espiral fueron parte de las actividades del Día del Patrimonio.
Bajo el lema «Las memorias son patrimonio» la Fundación Victor Jara realizó el pasado 30 de mayo una nueva jornada del Día del Patrimonio en el Sitio de Memoria Estadio Victor Jara, edificio que el 2009 fue declarado como Monumento Nacional por parte del Consejo de Monumentos Nacionales, y que originalmente, en su inauguración de 1969, se llamaba Estadio Chile, sin embargo, el 2003 fue renombrado como Estadio Victor Jara en memoria del cantautor chileno que fue asesinado por militares tras el Golpe de Estado en septiembre de 1973.
A través de las visitas guiadas que se realizaron durante la jornada patrimonial, se narra la historia del lugar, relevando y profundizando en los períodos de detención del ex Estadio Chile. Entre 1973 y 1974, durante la dictadura civil-militar, el recinto fue utilizado como centro de detención, tortura y exterminio, donde miles de personas fueron prisioneras políticas, entre ellas, el músico Victor Jara, quien fue una de las víctimas fatales tras ser asesinado por oficiales del Ejército de Chile. Así también, en el relato se comunican las labores actuales que realiza la Fundación en el Sitio de Memoria, trabajos que implican talleres gratuitos de educación, artísticos y culturales con enfoque de derechos humanos, además de contar con un Archivo Oral que recopila y resguarda testimonios de ex prisioneras y prisioneros políticos.
Fotografía de una de las visitas guiadas de la jornada
Por su parte, el Archivo Victor Jara realizó una presentación acerca del período de recuperación del ex Estadio Chile, una etapa que fue liderada por Joan Jara, viuda del cantautor, junto a sus hijas Amanda y Manuela, contando con apoyo de la sociedad civil y organizaciones artísticas.
La programación finalizó con la presentación de la Compañía de Danza Espiral, en la que interpretaron la coreografía «A pesar de todo», la que fue creada por Patricio Bunster en homenaje a Victor Jara.
Ballet de la Compañía de Danza Espiral que interpretó la coreografía «A pesar de todo», de Patricio Bunster
Algunas y algunos asistentes valoraron la jornada en el Sitio de Memoria Estadio Victor Jara. Una de ellas fue Sandra, quien sostuvo que «estos sitios nunca hay que olvidarlos, son parte de la memoria de un país, por lo tanto es esencial difundirlos y que todos participemos activamente recordando siempre». Respecto a la presentación de la Cía. de Danza Espiral afirmó que «La danza que representaron los chicos del Espiral me pareció tan emotiva, ellos traspason los sentimientos y quedamos a flor de piel todos».
Maximiliano fue otra de las personas que quiso compartir su opinión, mencionando que «estas instancias son valorables ya que así los estudiantes tienen la oportunidad para explorar la historia más a fondo».
*Si quieres coordinar visitas guiadas en el Sitio de Memoria Estadio Victor Jara, debes escribir al correo: [email protected]
Hace 52 años prisioneros del ex Estadio Chile —actual Sitio de Memoria Estadio Victor Jara— construyeron un muro que les permitiría tomar aire libre mientras se encontraban detenidos. Aquí, contamos detalles de esta historia con el testimonio de uno de ellos.
Tras el Golpe de Estado civil-militar de 1973, entre el 12 y el 15 de septiembre, el ex Estadio Chile fue utilizado como Centro de Detención, Tortura y Exterminio, recluyendo a alrededor de 5 mil personas de acuerdo al testimonio de prisioneras y prisioneros. Entre noviembre de 1973 y julio de 1974, el recinto fue nuevamente utilizado como centro de detención, teniendo una población fluctuante entre los 120 y 350 detenidos, según el relato de Adam Policzer en “Memorias de prisión”. El exprisionero del Estadio Chile, en este mismo documento, también señala que el tiempo en prisión superó en algunos casos los seis meses, viéndose afectada la salud física y mental de los prisioneros por la ausencia de luz natural del espacio.
En este segundo período, el Estadio estuvo bajo el control de Carabineros, quienes catalogaron a los detenidos como “prisioneros de guerra”, por ello, entre diciembre y enero, la Cruz Roja visitó el recinto para verificar que los detenidos tuvieran un trato humanitario según establecen las normas internacionales del Convenio de Ginebra (1949). Tras sus visitas, la Cruz Roja en un informe sugirió que los detenidos tuvieran acceso al aire libre.
(Foto de la izquierda) Dos prisioneros del Estadio Chile jugando ajedrez. (Foto derecha) Tres prisioneros del Estadio Chile. Dibujos realizados por Adam Policzer durante su prisión en el Estadio Chile (1973). Créditos: Fondo Policzer Meister Adam, ID: 679, Museo de la Memoria y los Derechos Humanos.
Por orden del comandante Mario Rodríguez se propuso cerrar con un muro el estacionamiento que estaba en el acceso por la calle Unión Americana, ya que de esta manera se podría utilizar como un patio interior.
Entre los prisioneros de la época se encontraba Adam Policzer, un arquitecto que previo a su detención se desempeñaba en la Corporación de Mejoramiento Urbano (CORMU), y por lo mismo, se le encargó el diseño de la obra. Rápidamente buscó formar cuadrillas de trabajo, sin embargo, un grupo de sus compañeros, liderado por el historiador argentino-chileno Luis Vitale, se opuso a sumarse a los trabajos, ya que lo consideraron como “un acto de colaboración con el régimen”.
Planos del muro de cierre a calle Unión Americana realizados en febrero 1974 por Adam Policzer. Créditos: Fondo Policzer Meister Adam, ID: 679, Museo de la Memoria y los Derechos Humanos.
A pesar de las críticas a la iniciativa, estas obras permitieron a los prisioneros poder acceder al aire libre, además de poder comunicarse con sus familiares que se agolpaban afuera del Estadio para conocer noticias sobre ellos.
“Participar la escuadra del muro se transformó en pituto más preciado aún. Además de una actividad que rompía la monotonía los del muro tenían unas horas respirando aire puro(…) y muchas veces ver y comunicarse por señas con la familia que podía pararse en la vereda Este de Unión Americana mientras los presos trabajábamos en la vereda Oeste”, describe Adam Policzer.
A más de 50 años de la construcción del muro, este sigue en pie, limitando lo que hoy es el estacionamiento del Estadio Victor Jara. Uno de los vestigios de ese tiempo es la Inscripción «MA 1974», que marca la finalización de la obra durante mayo de dicho año y fue escrita por Policzer por estas razones:
“En Chile es costumbre que el arquitecto inscriba su nombre en algún lugar de su obra (con letras relativamente pequeñas). Tenía un clavo en el bolsillo y estuve pensando si escribir en el estuco fresco algo así como “construido por detenidos-1974”, pero el instinto de auto-preservación me sugirió que no sería una buena idea. Decidí que la fecha, “Mayo 1974” sería suficiente prueba en el futuro que el muro había sido construido con trabajo de presos. Así que rápidamente escribí “MAYO 1974”, dice Policzer en el documento “Memorias de prisión”.
Fotografía del muro construido por prisioneros del ex Estadio Chile entre febrero y mayo de 1974. Aquí se visualiza la inscripción “MA 1974” realizada por Adam Policzer. Foto tomada por Policzer el 2011.
*Si quieres coordinar una visita guiada en el Sitio de Memoria Estadio Victor Jara, escribe al correo: [email protected]
El pasado sábado 7 de marzo, en el marco de la conmemoraciones por el Día Internacional de las Mujer, la Fundación Victor Jara realizó la actividad «Mujeres por la memoria», una jornada de memoria, reflexión y creación colectiva en el Sitio de Memoria Estadio Victor Jara.
A través de una visita guiada con enfoque de género, y de la realización del taller de mosaico “Claveles por la Memoria” —impartido por Nataly Vargas—, se hizo un reconocimiento a las mujeres, quienes han tenido un rol fundamental en las luchas por la memoria, la verdad y la justicia en Chile. Esta actividad busca relevar sus trayectorias, fortalecer el encuentro intergeneracional y promover la construcción colectiva de memoria desde el arte y la participación.
Por lo demás, durante la visita guiada hubo una participación especial, el de Marilú, una mujer que en el primer período de detención en el ex Estadio Chile (1973), de manera clandestina, ayudó a prisioneros del recinto, siendo testigo de la vulnerabilidad en la que se encontraban las personas detenidas en dicho espacio, en el que además se encontraba su pareja retenida.
Nataly, quien fue una de las asistentes del encuentro, aseguró estar muy contenta de haber participado de la jornada: «Me parece una instancia valiosa y significativa. Creo que generar momentos donde se pueda reivindicar la importante labor que ejercieron muchas mujeres en un periodo tan oscuro de nuestro país (la dictadura), es sumamente valioso. Pudimos tener el relato oral de Marilú que fue parte de este proceso y que de alguna manera representa a muchas de las mujeres que fueron parte de la resistencia y nos hace recordar la fortaleza de las mujeres».
«Estoy muy contenta de haber asistido con mi hija, porque es muy importante que las nuevas generaciones sepan lo que sucedió en lugares como este, que donde si bien hubo mucho dolor y sufrimiento, hoy podemos reivindicar desde la memoria, desde actividades tan importantes como esta, y por sobre todo, no olvidar», agregó Nataly tras la visita guiada en el Sitio de Memoria Estadio Victor Jara.
Más de 80 personas se sumaron a la jornada del Día de los Patrimonios que contó con una visita guiada, una presentación del Archivo Victor Jara y de los talleres textiles en el Sitio de Memoria.
El sábado 31 de enero la Fundación Victor Jara se sumó al Día de los Patrimonios en Verano realizando una jornada con distintas actividades en el Sitio de Memoria Estadio Victor Jara. Más de 80 personas participaron de la programación que elaboró la organización que preserva el legado del autor de canciones como El derecho de vivir en paz y Luchín.
La cita comenzó con una visita guiada realizada por Ana González, encargada del área de educación del Sitio de Memoria, y que a las y los asistentes les contó la historia del espacio. Un estadio que fue inaugurado en 1969 y que albergó a la cúspide del boxeo de la época, pero que tras el Golpe de Estado de 1973 fue utilizado como centro de detención, tortura y exterminio; siendo el música Victor Jara y el entonces director general del Servicio de Prisiones, Littré Quiroga, asesinados en dicho espacio en el que además estuvieron alrededor de 5 mil personas detenidas ilegalmente. Tras campañas de recuperación por civiles, el 2003 recinto cambió su nombre por el del artista. El 2009 fue declarado como Monumento Histórico Nacional y actualmente es reconocido como Sitio de Memoria.
Fotografía de la visita guiada por el Sitio de Memoria Estadio Victor Jara
Alejandra, una de las visitantes que vino desde Coquimbo para participar de la jornada, porque desde hace tiempo quería asistir al Sitio de Memoria Estadio Victor Jara: «Vine sobre para vivir la experiencia y conocer lo que ocurrió acá en el Estadio Victor Jara. La verdad es que hace tiempo quería venir y fue más que grata la visita, porque a pesar de que venía un poco con esta idea de que quizás podía ser un poco emotiva, debo decir que quienes nos hacen la visita son bastante empáticos, logran escuchar también testimonios de la gente que si bien no vivió la dictadura comparten el dolor, porque lamentablemente no hay justicia. Pero sí existe la empatía de la gente y sitios de memoria que sabemos que pueden honrar a la gente y a las familias de los detenidos y de aquellos que lamentablemente no están con nosotros», dijo la joven.
Por su parte, Elena Soprano, turista italiana, mencionó que «como extranjera, considero fundamental para cualquier persona la visita al Estadio Victor Jara. La atmósfera que se respira desde el primer paso es una muy peculiar. El recorrido ha sido extremadamente interesante. La explicación de cómo se desarrollaron los eventos aquí dentro y se han tocado temas políticos también actuales y a nivel de memoria histórica es importantísimo que vengan aquí».
La programación continuó con la presentación realizada por Javier Osorio, encargado del Archivo Victor Jara, y que narró el origen del archivo que fue creado por Joan Jara, viuda de Victor y profesora de danza. Además, en este punto se exhibió un registro audiovisual de Canto Libre: jornadas de purificación en el ex Estadio Chile, una actividad que se realizó el 5 y 6 de abril de 1991, dos días en los que hubo actividades artísticas, bailes, pintura, cantos, interpretaciones actorales y un rito mapuche para purificar simbólicamente las dependencias del edificio que durante dictadura quedó marcado por el horror.
Presentación del Archivo Victor Jara
Al respecto, Elena, quien también estuvo presente en esta actividad, comentó que «el archivo que nos enseñaron me dio mucha felicidad, porque vi un Chile libre, purificado. La fuerza de los jóvenes, el entusiasmo en las calles. Me he sentido rodeada de una atmósfera muy familiar por los colaboradores de la Fundación Victor Jara, quienes fueron extremadamente amables conmigo y además tuve el placer de conocer a Amanda Jara. Entonces grato venir al Estadio, visitar la Fundación también, que tiene un archivo fotográfico espectacular… Tengo a Chile en el corazón y Victor Jara en el corazón.
La jornada cerró con la muestra de los trabajos realizados por las participantes de los talleres textiles de la Fundación Victor Jara, como por ejemplo, un libro textil que retrata la historia del Sitio de Memoria y que fue elaborado por las integrantes del curso de arpilleras, así también hubo muestras de los trabajos del taller de telar mapuche.
Entre octubre y noviembre se realizó el segundo ciclo del taller de serigrafía que fue impartido por la Escuela Popular: jóvenes, memoria y derechos humanos de la Fundación Victor Jara. Las y los jóvenes que participaron de la primera etapa del proyecto educativo, continuaron ampliando sus conocimientos con respecto a este oficio gráfico.
De acuerdo a Ana González, encargada del área de educación del Sitio de Memoria Estadio Victor Jara —espacio en el que se desarrollaron las sesiones—, «las y los estudiantes trabajaron la técnica del fotograbado, explorando imágenes con mayor nivel de detalle como tipografías pequeñas, fotografías, tramas y diseños complejos. A diferencia del ciclo anterior que fue más extenso, este se pensó como una segunda etapa intensiva que solo trabajara esta nueva técnica mediante la confección de una mesa de luz que permitiera observar y aprender todo el proceso técnico y creativo que ello implica».
Fotografías de la mesa de luz creada por las y los estudiantes | Fotos por Constanza Yáñez (izquierda) y Álvaro Mesías (derecha)
González además de destacar la colaboración y el entusiasmo de las y los asistentes, también adelantó que este proyecto de escuela busca fortalecerse y ampliarse realizando nuevos cursos con otras disciplinas artísticas. «Considerando la significativa experiencia que este grupo de jóvenes tuvo con este taller, tenemos proyectado continuar con nuestra Escuela Popular este 2026 indagando en nuevas áreas y expresiones artísticas que nos permitan seguir trabajando el valor de los derechos fundamentales bajo la creatividad y el arte con nuevos y nuevas estudiantes», concluyó.
El Archivo Oral del Sitio de Memoria Estadio Victor Jara realizó un primer levantamiento de relatos de personas que estuvieron detenidas en el ex Estadio Chile durante la dictadura. A 52 años del Golpe de Estado, en un ejercicio que busca visibilizar a quienes resistieron la masacre de la dictadura, la Fundación Victor Jara comparte algunos de estos testimonios.
Como una de las áreas de trabajo del Sitio de Memoria Estadio Victor Jara, desde el año 2023 la Fundación Victor Jara ha impulsado la creación del Archivo Oral, espacio de memoria que dialoga directamente con las diversas capas históricas asociadas al ex Estadio Chile desde su creación en 1969 —bajo el gobierno de Eduardo Frei Montalva— hasta la actualidad.
El objetivo fundamental de este archivo oral es la recopilación de testimonios con la finalidad de indagar en las experiencias de las y los sobrevivientes a la prisión política en el ex Estadio Chile, tanto del primer periodo de detención —fechado entre el 12 y el 16 de septiembre de 1973— como del segundo periodo que se desarrolló entre noviembre de 1973 y julio de 1974. Otra de las misiones del Archivo es indagar en la experiencia de familiares de personas ejecutadas y detenidas desaparecidas, así como también, esta área de trabajo se dedica a investigar en torno a dichos periodos históricos.
El Archivo Oral define sus sentidos en línea con la pedagogía de la memoria al entablar una reflexión sobre el valor de los Derechos Humanos, entendiéndolos como una herramienta significativa para pensar y nutrir la convivencia democrática. De este modo, el Sitio de Memoria Estadio Victor Jara busca robustecer las acciones de reparación simbólica en torno a los procesos de verdad, justicia y reparación aún no resueltos en el país.
A través de la recopilación de memorias, vivencias y reflexiones en torno a la significación actual del valor de los derechos humanos, el Archivo Oral también busca valorizar la experiencia y opinión crítica de quienes sobrevivieron a la represión de la dictadura civil-militar; indagando en las experiencias vitales de los hombres y mujeres sobre quienes sufrieron represión posterior al golpe de Estado.
Mauricio Tapia, encargado del Archivo Oral, explica que “la reconstrucción que se realiza generalmente desde la historia sobre los procesos de violencia política se enmarcan en una visión más bien estructural: partidos, movimientos, dirigentes, organizaciones. Se deja afuera así el factor humano que encarnó dichas ideas, no se le pone rostro a dichas víctimas y sobrevivientes de la prisión política”.
“El ejercicio de memoria es por tanto el de humanizar y conocer la experiencia única e irrepetible de cada individuo que conformó los colectivos que fueron reprimidos, para entender entonces por qué se les atacó y violentó”, comenta Tapia acerca del enfoque que tiene el Archivo Oral.
Las y los prisioneros del ex Estadio Chile tenían distintos perfiles, algunos eran estudiantes secundarios y universitarios, trabajadores de fábricas pertenecientes a cordones industriales, funcionarios públicos, artistas e intelectuales. Pero en general, de las aproximadamente 5 mil personas que estuvieron detenidas, estas tenían un factor común, estaban vinculadas al gobierno de la Unidad Popular, eran simpatizantes del presidente Salvador Allende y de la vía chilena al socialismo, o eran militantes de partidos de izquierda. Un gran número de estos grupos de estudiantes, trabajadoras y trabajadores jóvenes eran menores de edad, en aquella época la mayoría de edad se cumplía a los 21 años.
El Archivo Oral presenta un relato de diversas voces, donde la caracterización de estas se hace a través de su propio relato: “el 11 de septiembre yo estaba con permiso maternal y trabaja en la Universidad Técnica del Estado (UTE), yo era profesora de historia”; “En el 73 tenía 18 años, estudiaba ingeniería en ejecución y electricidad en la UTE, iba en segundo año de ejecución (…) Yo nunca milité en ningún partido, fui militante de la Unidad Popular, fui militante de un movimiento”; “Desde 1968 hasta 1973 presté mis servicios profesionales, como dibujante técnico a la Compañía Standard Electric (…), sector perteneciente al Cordón Industrial Vicuña Mackenna”; “Yo en ese entonces tenía 16 años, era un adolescente y recuerdo de haber estado muy afligido”; “En el 73 yo estudiaba en la Escuela de Artes y Oficios (EAO), en la especialidad de instalaciones sanitarias. Y es donde me sorprende el Golpe de Estado”.
Tras más de cinco décadas de la utilización del Estadio Chile como centro de detención, tortura, y exterminio, las secuelas de la prisión política siguen vigentes, marcando un hito traumático en las trayectorias de vida de quienes sufrieron dichas formas de represión. En palabras de las y los sobrevivientes, dicho hito significó un antes y un después: “Y ahí empezó la pesadilla. Nosotros llegamos aquí un día miércoles. Estuvimos 12, 13, 14, 15. Todos esos días fueron de pesadilla, porque… hubo muchas muertes acá”; “En el fondo, te cortaron la vida, te cortaron las alas. Te cortaron tus sueños, tu proyecto de vida y tuviste que emprender otros caminos como pudieras (…) de repente todos volamos, en el sentido de salir de Chile”; “Por eso uso lentes, porque tengo un ojo dañado. Tengo que usar lentes para el sol y todo el cuento. Son las condecoraciones que le quedan a uno”.
Hoy, rememorando estas experiencias a 52 años de la apertura y utilización del ex Estadio Chile como centro represivo de la dictadura civil-militar, el Archivo Oral comparte algunas reflexiones realizadas por sobrevivientes a la prisión política en el Estadio. Un ejercicio que busca visibilizar a quienes resistieron la masacre de la dictadura, poniéndole un rostro a quienes sufrieron en calidad de víctimas y sobrevivientes de dicha represión.
Rol del espacio hoy
El Sitio de Memoria Estadio Victor Jara junto con la misión de asumir un rol activo en el rescate de las memorias del Estadio Victor Jara (ex Estadio Chile), transmite y propicia espacios de debate abierto para impactar positivamente en las comunidades que interactúan con el Sitio de Memoria, fomentando la apropiación de los valores como el respeto y la promoción de los derechos humanos en la sociedad.
De igual forma, y asumiendo la carga de los procesos de violencia política ocurridos en el pasado, el Sitio de Memoria también rescata los atributos culturales que han marcado la historia del estadio, siendo utilizado para expresiones artísticas durante su existencia. De este modo, la creación artística-cultural es otro de los pilares que se promueven en el Estadio Victor Jara, propiciando espacios para el desarrollo de nuevos y nuevas artistas populares, poniendo a disposición la realización de talleres enfocados en infantes, jóvenes y mujeres, principalmente.
El Archivo Oral es financiado por el Fondo Programa Sitios de Memoria del Servicio Nacional del Patrimonio.
*Si tienes información sobre personas, familiares, o antecedentes propios respecto a la prisión política en el ex Estadio Chile, te invitamos a ponerte en contacto con el equipo del Sitio de Memoria Estadio Victor Jara escribiendo al correo: [email protected]
La embajadora Laura Moreno recorrió las instalaciones del ex Estadio Chile con el fin de conocer el trabajo del actual Sitio de Memoria.
A principios de agosto, la Fundación Victor Jara recibió la visita de Laura Moreno, embajadora de México en Chile, quien se comunicó con la organización para conocer el trabajo que realiza el Sitio de Memoria Estadio Victor Jara. Y es que la representante de la Embajada Mexicana se encuentra realizando visitas en distintos espacios que trabajan con memoria y derechos humanos para conocer sus funcionamientos y robustecer un trabajo de vinculación, teniendo presente la relación que une al país azteca con Chile en tiempos de dictaduras latinoamericanas .
Según consigna el Museo de la Memoria y los Derechos Humanos, «a partir del Golpe de Estado de septiembre de 1973 y hasta noviembre de 1974, en los inicios de la dictadura de Pinochet, la Embajada de México en Chile recibió en asilo a más de 700 personas. Culminado este periodo y en respuesta a la violaciones a los derechos humanos que se estaban cometiendo en Chile, el entonces presidente mexicano Luis Echeverría Álvarez, rompió relaciones diplomáticas con este país, las cuales fueron re establecidas en 1990, en el marco de la visita de Estado que efectuó el presidente de México Carlos Salinas de Gortari».
(De izquierda a derecha) Laura Moreno, embajadora de México en Chile; Amanda Jara, presidenta de la Fundación Victor Jara, y Ana González, integrante del Sitio de Memoria.
Amanda Jara, presidenta de la Fundación Victor Jara sostuvo al respecto que la embajadora Laura Moreno es «una persona involucrada en los derechos humanos, maneja mucho conocimiento en estas materias y acerca de la gestión que hizo México durante la dictadura, acogiendo tanto en su embajada como en su país a compatriotas que estaban siendo perseguidos y perseguidas políticamente. Esperamos que esta visita fortalezca nuestra vinculación tanto con la Embajada como con el pueblo mexicano».
Durante el recorrido, Mariela Llancaqueo y Ana González —ambas integrantes del Sitio de Memoria Estadio Victor Jara— hicieron un recorrido por la historia del ex Estadio Chile, narrando su origen, su utilización como centro de detención, tortura y exterminio tras el Golpe de Estado de 1973, el trabajo de recuperación del recinto como centro cultural y deportivo; además de su transformación en un sitio de memoria que custodia la Fundación Victor Jara y del actual trabajo artístico, cultural y de pedagogía de la memoria que va de la mano con proyectos ofrecidos para la comunidad. Como por ejemplo, los talleres textiles, las Colonias Culturales «Girasol» y la Escuela Popular: jóvenes, memoria y derechos humanos, entre otras iniciativas.
Las y los participantes de los talleres juveniles de fotografía digital y de composición musical presentaron el resultado de sus proyectos personales y colectivos en el Sitio de Memoria Estadio Victor Jara.
Tras seis semanas de formación y aprendizaje, el pasado 26 de julio finalizaron los talleres artísticos juveniles de la Fundación Victor Jara que se desarrollaron en el Sitio de Memoria Estadio Victor Jara y contó con los cursos de introducción a la fotografía digital y de composición musical, «Musicaliza tus ideas». El primero fue impartido por Boris Ramírez, mientras que el segundo por Lisette Vega.
Los talleres tuvieron el objetivo de facilitar habilidades artísticas en jóvenes, ofreciendo no solo la posibilidad de adquirir habilidades técnicas, sino que también propiciando un diálogo intergeneracional y un acercamiento significativo a la historia y la memoria que resguarda este lugar. «A través de la fotografía y la composición musical, la Fundación buscó potenciar habilidades creativas y valores como el trabajo colaborativo, el sentido de pertenencia y comunidad. Esta iniciativa es importante ya que nos permitió conectar con nuevas generaciones quienes se acercaron a la historia y memoria del Estadio, resignificándola como un espacio vivo para la cultura y el encuentro», señaló Rocío Guajardo, encargada del área de cultura del Sitio de Memoria Estadio Victor Jara.
Para Paula Castillo, participante del taller de fotografía, afirmó que su experiencia en el taller fue «demasiado gratificante a pesar de ser de corta duración, logramos aprender mucho y más allá de lo técnico, aprendiendo a cómo contar una historia a través de nuestras fotografías. En mi caso, yo retraté en mi exposición mi gran pasión que es la danza». Paula recalcó que su mayor aprendizaje fue «observar de manera distinta». Su compañero, Martín Herrera indicó que «fue muy genial participar de este proceso. Aprendimos muchas cosas como la diferencia entre mostrar y exponer, de la importancia de involucrarse con lo que estamos fotografiando».
(De izquierda a derecha) Exposición fotográfica de Martín Herrera y Paula Castillo
Compañerismo, confianza y creación
Los Martínez fue la banda que se formó dentro de las clases del taller de introducción a la composición musical, una agrupación conformada por Cristóbal Zúñiga, Martina Martínez, Martín Díaz, Ayub Salhi y Martín Morales, quienes compusieron la canción Corazón Clandestino. Lissette Vega, profesora del curso, detalló que las y los chicos «propusieron desde el pensamiento, la crítica, también aportaron mucho desde la armonía y la melodía, defendiendo sus ideas. Fue algo muy bello poder verles tomar y asumir roles, verles disfrutar la canción. Espero que esta experiencia pueda ser muy significativa como compositores y compositoras de este proceso».
Cristóbal Zúñiga (16), quien fue el baterista de este curso, indicó que las clases fueron una experiencia «muy importante para mi desarrollo como músico. Lo pasé bien, hice nuevos amigos. Fue una experiencia memorable y estoy muy agradecido de esta oportunidad». Por su parte, para Martina Martínez (17), quien se sumó con su canto en la banda, valoró a la Fundación por «otorgar un espacio con una gran carga simbólica, que ha pasado por procesos históricos muy difíciles, también por facilitarnos material pedagógico. Esto aportó a mi experiencia personal. Yo ingresé al taller porque quería aprender a socializar más. Yo no tenía conocimientos de música, pero me encantó participar», señaló la joven de 17 años.
Martín Díaz, de 14 años, tocó la guitarra eléctrica y comentó que «me gustó mucho este taller, fue una muy bonita experiencia. Me encantó el entusiasmo de la profesora, hacía que todos participáramos, nos integraba a todos. Nos tomó mucho en cuenta y nos dio tiempo a todos para que puediéramos reflexionar de la canción y la pudiéramos completar. También me encantó conocer a nuevas personas, me hizo darme cuenta que sí puedo socializar, me pude soltar».
Integrantes del curso de «Musicaliza tus ideas» junto a su profesora Lissete Vega
Ayub Salhi (17), guitarrista y una de las voces de Los Martínez aseguró que este taller le pareció «muy bueno, conocí a gente muy interesante. Siento que este proceso me ayudará mucho en mi formación como músico y en cómo me relaciono con las personas. Fue muy lindo compartir con nuevas personas y la actitud de la profesora fue muy buena».
Por último, Martín Morales (14), bajista de la agrupación, reforzó lo mencionado por sus compañeros y su compañera, «para mí fue una experiencia excelente, conocí a gente nueva y que compartía mi intereses, la música de Victor Jara. Me encantaría poder repetir este taller, porque fue muy emocionante y era algo que yo buscaba hace mucho tiempo».
Durante la entrega de diplomas a las y los estudiantes, se les entregó un pack de tres ediciones de la revista La Bicicleta, las que dan a conocer la vida y obra de Víctor Jara en un formato de cancionero. Una revista que en la década de los 80 fue distribuida durante la dictadura civil militar, siendo parte de la resistencia cultural. Así también, en paralelo a la actividad de cierre, el taller de serigrafía de la Escuela Popular: jóvenes, memoria y derechos humanos» de la Fundación realizó una muestra de sus avances.
En estas vacaciones de Invierno, se realizaron talleres gratuitos de expresión corporal, cuentacuentos, además del de ilustración y escenografía en el Sitio de Memoria Estadio Victor Jara. El proyecto se repetirá en el próximo período estival chileno.
Durante seis días se desarrollaron en el Sitio de Memoria Estadio Victor Jara las Colonias Culturales «Girasol», un proyecto levantado por la Fundación Victor Jara que contempló realizar talleres de expresión corporal, cuentacuentos, de ilustración y escenografía para niñas y niños que tuvieran entre 7 a 12 años. La iniciativa fue parte de una línea y ciclo de trabajo que está desarrollando la organización, la cual está focalizada en las infancias con el propósito de promover sus derechos culturales, facilitando el acceso a comunidades populares y creando un vínculo con ellas a través de las artes, la educación y la recreción.
La líder del área de cultura del Sitio de Memoria, Rocío Guajardo, destacó la relevancia de crear proyectos artísticos para niños y niña: «Creemos firmemente en el derecho a vivir una infancia digna, protegida y con acceso a experiencias culturales significativas. Y eso es lo que hicimos aquí: cuidar, acompañar y sembrar, como un girasol, esperanza y alegría en el corazón de cada participante. Aprovechamos las vacaciones escolares de Invierno para encontrarnos, y ya nos preparamos para una nueva versión en Verano«, adelantó acerca del proyecto de las Colonias Culturales «Girasol».
Participantes de las Colonias Culturales «Girasol» de las vacaciones de Invierno 2025
Arte y creación en las infancias
A lo largo de seis días, en cada uno de los tres cursos trabajaron en concordancia y coherencia para montar y ejecutar una presentación final musicalizada e inspirada en la canción Gira, gira, girasol de Victor Jara junto al conjunto Quilapayun, pero a su vez, las y los integrantes aportaron con ideas.
Cidad Zúñiga, profesor del taller de cuentacuentos, aseguró que en sus clases «se buscó a través de la experimentación artístico-literaria crear cuentos con elementos de la naturaleza, lo ideal era crear una gran historia final para que se pudieran presentar en concordancia con lo que realizaban los otros dos talleres». El educador describió que las sesiones fueron «una experiencia espectacular, pues les niñes se desenvolvieron súper bien haciendo los cuentos, les gustó mucho escribir, experimentar con elementos que les rodean; para ellos fue fantástico acercarse, a través del arte a estos elementos de la naturaleza».
Por su parte, Alejandro Ortega fue el encargado de liderar a las y los pequeños en el taller de expresión corporal. Al respecto comentó que «el trabajo con las niñas y niños fue muy fluido, ellos tienen mucha creatividad. En la presentación final muy bonita y emocionante. Ellas y ellos se fueron muy contentos». Así también, el educador comentó que a las afueras del pasaje Arturo Godoy —donde se ubica el sitio de memoria— y sus alrededores «estaba lleno de basura, eso les inspiró para integrarlo en el relato artístico y se les ocurrió crear flores que germinando en medio de la basura».
Mientras que Miguel Ángel Zeballos lideró el curso de ilustración y escenografía aseguró que «fue todo un desafío, ya que combinaba montaje teatral, la puesta en escena, y la ilustración. En conjunto, creamos objetos que sería parte del escenario para la presentación final que donde todo iba a estar dibujado. Las niñas y niños comprendieron que esto era un proceso, desde diseñar la idea y hacer bocetos para luego construir y montar los objetos mismo, además de participar en la movilización de estos sobre el escenario. Todo resultó ser muy entretenido y también vi que esta experiencia les resultó algo bastante signitivo y novedoso. Eso es algo muy valioso y destacable para mí».
Parte de la puesta en escena de la presentación final de las Colonias Culturales «Girasol», Invierno 2025.
Por su parte, estos fueron algunos de los comentarios que dijeron niños y niñas acerca de los talleres: «Me gustaron y me divertí mucho. Hice amigas: yo y las dos gemelas» (Zoe); «Me gustó hacer actividades» (Rodrigo); «Me gustó inflar globos» (Emily y Nataly, hermanas); «Me gustó mucho jugar» (Antonella); «Me gustaron los talleres, porque tenían mucha energía, me gustó el baile que hicimos… Me maquillaron, tuve que hacer un baile. Hice dos amigas acá» (Sofía).
Al cierre de la última jornada, la Fundación Victor Jara les regaló a cada participante un ejemplar del libro «Décimas de segundo». Poesía popular para niños y niñas» de Álvaro Prieto G., 1 caja de lápices, 1 sacapuntas, 1 goma y 1 remolino.