Enrique Millán Unquén recibe el Premio Regional de Artes Víctor Jara 2026

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El destacado acordeonista y músico autodidacta de la isla de Caguach será reconocido por su contribución a la difusión de la música y las tradiciones del archipiélago. La ceremonia se realizará el martes 6 de octubre en el Aula Magna del Campus Osorno de la Universidad de Los Lagos.

La música tradicional de Chiloé, su memoria y sus comunidades estarán en el centro de la nueva edición del Premio Regional de Artes Víctor Jara, reconocimiento que este año será entregado al destacado músico, acordeonista y difusor de la cultura popular del archipiélago Enrique Millán Unquén.

La distinción, impulsada por la Universidad de Los Lagos y la Fundación Víctor Jara, busca reconocer anualmente a artistas de la Región de Los Lagos cuya trayectoria y obra constituyan un aporte significativo al desarrollo cultural del territorio, en diálogo con los valores y el legado de Víctor Jara.

La ceremonia de entrega se realizará el martes 6 de octubre, a las 15:00 horas, en el Aula Magna del Campus Osorno de la Universidad de Los Lagos.

 Enrique Millán Unquén.

Una vida dedicada al acordeón y a la cultura de Chiloé

Oriundo de la isla de Caguach, en el archipiélago de Chiloé, Enrique Millán Unquén comenzó a acercarse al acordeón desde niño, aprendiendo de manera autodidacta a partir de la tradición musical presente en las celebraciones de su comunidad.

Con el paso de los años se transformó en uno de los principales exponentes del acordeón y de la música tradicional chilota, desarrollando una labor que no se limita a los escenarios. Millán ha recorrido distintas localidades del archipiélago realizando presentaciones y talleres de acordeón dirigidos especialmente a niños y niñas, contribuyendo a transmitir este patrimonio musical a las nuevas generaciones.

Es autor del disco El acordeón del Archipiélago, trabajo que forma parte de una trayectoria orientada a preservar y proyectar las expresiones musicales de Chiloé más allá de sus territorios de origen.

Su trabajo también ha trascendido el ámbito estrictamente musical. Millán ha participado en iniciativas vinculadas al patrimonio, la memoria y la identidad del archipiélago, estableciendo puentes entre las comunidades locales y distintas instituciones culturales y educativas.

Precisamente, su música fue parte de Fragmentos Insulares, proyecto documental desarrollado por la Universidad de Los Lagos para abordar las realidades, memorias y problemáticas de distintas comunidades de Chiloé. En aquella experiencia, el acordeón de Millán se convirtió en un elemento articulador entre la narración audiovisual, la comunidad y la Universidad.

Un reconocimiento que conecta con el legado de Víctor Jara

Para la Universidad de Los Lagos y la Fundación Víctor Jara, distinguir a Enrique Millán tiene un significado que trasciende el reconocimiento a una trayectoria artística. La figura de Víctor Jara representa una concepción del arte profundamente vinculada con las personas, la identidad, la memoria y los territorios. Su obra buscó poner la creación artística al servicio de la comunidad y dar valor a las expresiones culturales que nacen desde la propia sociedad. Enrique Millán encarna esa misma mirada desde el sur de Chile.

Desde la isla de Caguach, su trabajo ha permitido que una tradición musical profundamente arraigada en Chiloé continúe circulando entre generaciones. Su labor como intérprete, formador y difusor cultural expresa una convicción similar: que la cultura no debe permanecer encerrada en los grandes escenarios, sino que debe estar presente en las comunidades, en las escuelas, en los pueblos y en la vida cotidiana de las personas.

Mantener vivo a Víctor desde las regiones

El Premio Regional de Artes Víctor Jara constituye, de esta manera, un espacio para proyectar el legado del artista desde una perspectiva territorial. Para la Universidad de Los Lagos, institución pública y estatal con presencia en Osorno, Puerto Montt y Chiloé, este reconocimiento forma parte de su compromiso permanente con la descentralización cultural y con la valoración de los artistas y creadores que desarrollan su trabajo desde las regiones.

En esta edición, ese propósito adquiere especial significado: Víctor Jara es reconocido a través de Enrique Millán, y Chiloé se transforma en el territorio desde donde vuelve a resonar una idea de cultura entendida como identidad, comunidad, memoria y participación.

La trayectoria de Millán demuestra que mantener viva una tradición no significa solamente conservarla, sino también enseñarla, compartirla, llevarla a nuevos públicos y permitir que las nuevas generaciones puedan apropiarse de ella y proyectarla hacia el futuro.

Así, el nombre de Víctor Jara continúa encontrándose con nuevos artistas y nuevas historias, demostrando que su legado permanece vigente allí donde la música y el arte siguen siendo herramientas para reunir a las personas y fortalecer los vínculos con sus territorios.

La ceremonia de entrega del Premio Regional de Artes Víctor Jara 2026 a Enrique Millán Unquén se realizará el martes 6 de octubre, a las 15:00 horas, en el Aula Magna del Campus Osorno de la Universidad de Los Lagos.

Aula Records y Fundación Víctor Jara publican adelanto de «Víctor Jara, un canto libre», nuevo disco de Tilo González junto a la Orquesta y Coro Usach

victor jara un canto libre

Las canciones “Luchín” y “El aparecido” interpretadas por los elencos del sello universitario cuentan con la participación de los solistas Diego Huberman, Catalina Plaza y el Coro de niños y niñas Mawünko.

La conmemoración de los 94 años del nacimiento de Víctor Jara es el hito que articula el nuevo movimiento discográfico de Aula Records: este lunes 28 de septiembre, el sello de la Usach estrena en plataformas digitales un avance exclusivo de Víctor Jara, un canto libre. La producción reúne diez obras fundamentales del cantautor chileno adaptadas al formato sinfónico-coral por Sergio “Tilo” González, músico y cofundador del grupo Congreso. Interpretadas por la Orquesta y el Coro Sinfónico Usach, “Luchín” y “El aparecido” son las piezas elegidas para abrir este lanzamiento digital. El adelanto busca dar a conocer la envergadura del proyecto y despertar el interés del público antes del debut íntegro de la obra, rindiendo a la vez tributo a una figura fundamental de la cultura nacional que mantuvo un estrecho e histórico vínculo con la antigua Universidad Técnica del Estado (UTE).

El repertorio que da forma al disco tuvo su puesta en escena el 1 de abril del presente año durante un concierto en el Teatro Aula Magna Usach, bajo la conducción de Francisco Núñez Palacios, los solistas invitados Catalina Plaza (Catalina y las Bordonas de Oro) y Diego Huberman (El Árbol de Diego), además del Coro de Niños Mawünko, dirigido por Cecilia Barrientos.

Concierto en el Teatro Aula Magna Usach, bajo la conducción de Francisco Núñez Palacios, los solistas invitados Catalina Plaza (Catalina y las Bordonas de Oro) y Diego Huberman (El Árbol de Diego), además del Coro de Niños Mawünko, dirigido por Cecilia Barrientos.

“Este concierto va dedicado a todas las personas, estudiantes, trabajadores y trabajadoras de esta universidad que, igual que mi padre, no pudieron volver a casa después del allanamiento de este lugar. No podemos dejar de recordarlo y seguir trabajando para entregar amor y belleza a nuestra juventud deseosa de crear”, dijo Amanda Jara al inicio del concierto.

A pocas semanas de su estreno en vivo, un extracto de estas reversiones tuvo una destacada vitrina cuando las agrupaciones abrieron la ceremonia de los Premios Pulsar 2026 con una presentación emitida en directo a través de TVN.

Arreglos de cámara, timbres y matices: el abordaje orquestal de Tilo González

Sergio “Tilo” González ya había trabajado en una primera versión de Víctor Jara, un canto libre en 2023. Para esta nueva entrega, el músico trabajó arreglos con introducciones e interludios de maderas, cuerdas y percusión para las canciones “Herminda de La Victoria”, “Lo único que tengo”, “El aparecido”, “En el río Mapocho” y “Luchín”. El repertorio completo de diez títulos se
cierra con “Te recuerdo Amanda”, “Angelita Huenuman”, “El cigarrito”, “Manifiesto” y “Canto libre”.

“Escuchar a Víctor de nuevo así, varias canciones de él juntas, escuchando sus textos, sus melodías y lo que dice realmente, es lo que nos hace falta hoy día: volver a tener esa mirada de Víctor, desde lo frágil hasta lo contestatario”, señala “Tilo” González. La publicación de Víctor Jara, un canto libre fue un trabajo de coproducción entre Aula Records y la Fundación Víctor Jara, colaboración donde se cruzan la labor de la entidad que lidera Amanda Jara por resguardar y difundir la memoria, vida y obra de su padre, unida al compromiso de la etiqueta universitaria con la preservación de la música nacional.

El lanzamiento de Víctor Jara, un canto libre será el sábado 7 de noviembre, jornada en que el disco debutará tanto en plataformas digitales como en su edición física. La venta presencial del álbum estará disponible durante una nueva edición de la Feria Vinilo Garage, que se llevará a cabo en el Centro Cultural Gabriela Mistral (GAM). Se trata de una edición limitada de 200 copias en vinilo, fabricada en Chile y que para su arte, el sello encargó especialmente la obra de portada al artista Andrés Anaya Leonardini, “Andarino”. Además de la venta presencial en el GAM, el disco podrá adquirirse vía web a través de www.aularecords.cl y en www.sellovictorjara.cl.

Con una proyección finalizó el taller audiovisual de la Escuela Popular: jóvenes, memoria y DD.HH

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El curso de la Fundación Victor Jara contó con 12 sesiones gratuitas, donde jóvenes pudieron adquirir conocimientos y herramientas audiovisuales.

El sábado 29 de agosto se realizó el cierre del taller audiovisual de la Fundación Victor Jara, el cual es parte de su proyecto Escuela Popular: jóvenes, memoria y derechos humanos. Luego de 12 clases dirigidas por el cineasta y monitor Luis Cifuentes, las y los estudiantes presentaron su trabajo final que consistió en la proyección de un cortometraje que elaboraron durante las jornadas de trabajo en la Fundación Victor Jara. Deja la vida volar se tituló este proyecto final que las y los jóvenes desarrollaron.

El taller trabajó con una metodología práctica y experimental. «En cada sesión las y los participantes propusieron qué es lo que querían hacer, desde un punto de vista del relato e historias que estuvieran vinculadas a sus intereses y a los derechos humanos. Respecto a esto, priorizaron: el derecho al acceso a la información, el derecho a la vivienda digna y el derecho a la alimentación. Desde ahí fueron construyendo relatos e imágenes muy interesantes», explicó Luis Cifuentes.

Las sesiones, que fueron gratuitas, incluyeron contenidos sobre cómo construir una historia, un guion, personajes, así también técnicas de fotografía, sonido y montaje.

De acuerdo a Ana González, encargada de educación, el proceso fue un proceso increíble, ya que las y los jóvenes estudiantes «pudieron participar en un espacio creativo. Creemos que se logró cien por ciento ese objetivo, ya que ellos mismo lograron captar esta necesidad y al mismo tiempo, tuvieron el valor de crear de manera colectiva y de escuchar al otro, también hablaron de los derechos fundamentales, de los derechos humanos, de los derechos de los jóvenes».

Proyección del cortometraje «Deja la vida volar» en la ceremonia de cierre del taller audiovisual

González enfatizó que «fue un espacio realmente reflexivo, un espacio de vinculos, de cariño y un lugar para aprender de manera libre. Sus mismos padres se nos acercaron a decirnos que tras la participación de sus hijos e hijas en el taller los sienten un poquito más maduros y más felices, diciéndonos que encontraron en este espacio un lugar acogedor, un lugar para crecer y para compartir».

«Para nosotros como Fundación Victor Jara es una responsabilidad muy grande, pero esto significa para nosotros responder el compromiso que tenemos con valorar, entregar o contruibuir a que las personas, en este caso los jóvenes, puedan reflexionar en torno a la importancia de la memoria, la identidad y los derechos colectivos», concluyó la encargada de educación.

El estudiante Máximo Valdés (18) agradeció la experiencia y afirmó que «me gusta mucho el tema de la creación de historias, siento que el profesor también es una persona súper profesional. Este taller me ha servido para tener más confianza con la gente. Fue muy entretenido, me gustó actuar, grabar. Siento que fue un espacio súper cómodo, donde nos pudimos entender entre todos». Por suparte, Eloísa Torres (13) comentó que su experiencia fue maravillosa, ya que tuvo la posibilidad abierta de relacionarse con sus compañeros. Me abrió las puertas a conocimientos que no tenía».

Entrega de diplomas a las y los estudiantes del taller audiovisual

«Fue una experiencia muy bonita que ojalá se vuelva a repetir dentro de la Fundación. Creo que es súper importante todo lo que hablamos nosotros en el cortometraje, el tema de los derechos humanos, donde hoy en día no se visibiliza tanto, porque la sociedad no lo ve como algo no tan importante», dijo Antonia Cid (18), quien también valoró haber conocido a «gente maravillosa, el profe, la tía Ana, es súper gratificante llevarme todo esto en mi corazón, porque yo lo voy a guardar toda mi vida».

Fotografías de parte de las clases que se desarrollaron entre mayo y agosto del 2026

En la ceremonia de cierre del taller audiovisual se entregaron los respectivos diplomas a quienes participaron de este curso y también se les realizó un obsequio a las y los doce estudiantes que fueron parte de este proyecto de la Fundación Victor Jara.

Cortometraje Deja la vida volar:

«Joan y el poncho mágico»: danza, juego e imaginación para niños y niñas

joan y el poncho mágico

La actividad buscó explorar la danza como un lenguaje propio y reconocer objetos significativos de la memoria y vida de Joan Jara.

En el contexto del Día de los Patrimonios para Niños, Niñas y adolescentes, el pasado sábado 22 de agosto, la Fundación Victor Jara realizó la actividad Joan y el poncho mágico, un viaje de movimiento, imaginación y encuentro para honrar el legado de Joan Jara en el Sitio de Memoria Estadio Victor Jara, dirigido a personas que tuvieran entre 6 y 14 años.

“Con Joan y el poncho mágico buscamos acercar a niños y niñas al legado artístico de Joan Jara y a su mirada sobre la danza como una forma de expresión, encuentro y creación colectiva. Queremos que conozcan su historia a través del juego y el movimiento, siendo protagonistas de la experiencia. Como proyección estamos explorando la forma de sistematizar lo aprendido de esta jornada para desarrollar la iniciativa el próximo año en otros espacios y llegar a nuevas comunidades”, afirmó Rocío Guajardo, encargada de cultura.

A través del juego, durante la jornada los niños y niñas pudieron expresarse libremente y además luego escucharon un cuentacuentos sobre la historia de Joan Jara, el que fue intepretado por Cindy Ahumada y Marcela Correa.

joan y el poncho mágico

Cindy Ahumada interpretó a Joan Jara en el cuentacuentos narrado por Marcela Correa en la actividad «Joan y el poncho mágico»

«La experiencia es una invitación a vivir en el propio cuerpo el movimiento, a descubrir ese lenguaje como una posibilidad de descubrirse a sí mismo, de vincular con otros y con nuestras ideas, nuestros sueños, nuestras fantasías. Es una invitación a la huella que Joan ha dejado en Chile como una mujer valiente, pero también como una gran mujer creadora de la danza», aseguró Marcela Correa, monitora del proyecto Joan y el poncho mágico.

Tras la actividad, las y los participantes expresaron su opinión. Una de ellas fue Eliana (9), quien dijo que «lo que más me llamó la atención fueron los ponchos que estuvieron eincreíbles, también la convivencia y cuando dibujamos. Por su parte, Noelia (8) mencionó que «me gustó estirar, también correr, dibujar y la historia que nos contaron. Lo que más me llamó la atención de ella fueron los peluches de las hijas (de Joan). Me gustaron los ojos, porque eran azules. Y la actividad que más me gustó fue la pinta estatua».

joan y el poncho mágico

Niños y niñas participaron de la actividad «Joan y le poncho mágico» de la Fundación Victor Jara

Mientras que Mateo (10) comentó que «lo que más me gustó fueron los dibujos en los que teníamos que representar a Joan Jara y los bailes que tuvimos que hacer representado con plantas, cuidadores y bichitos». Su compañera Catalina (9), afirmó que «me llamó la atención las maletas, porque habían cosas muy bonitas y los recuerdos de las fotos». Y por último, Vicente dijo que al danzar se sintió «libre y feliz».

Fotografías:

Declaración pública sobre detención de Nelson Haase Mazzei

Ayer, sábado 25 de julio, nos enteramos de que el coronel en retiro Nelson Haase Mazzei, quien se encontraba prófugo de la justicia desde el 2023, fue encontrado y encarcelado. Una noticia que valoramos. Sin embargo, para nosotros es importante recalcar que, después de medio siglo del asesinato de Victor Jara y Littré Quiroga, es difícil considerar esto como justicia.

Por otra parte, lamentamos ver que algunos medios de comunicación han difundido una imagen que no corresponde a la de Haase Mazzei, sino a la de un exconscripto que permitió abrir la investigación para dar con los perpetradores gracias a su testimonio.

Finalmente, con esta misma diligencia, esperamos que la PDI logre encontrar a todos los fugados por crímenes de lesa humanidad.

Amanda Jara, presidenta Fundación Victor Jara.

Domingo 26 de julio, 2026.

Joan Jara Turner (1927-2023)

joan jara

Una vida marcada por su pasión por la danza y la enseñanza, luego vino el intenso amor por Victor Jara, quien fuera su esposo, y le fuera arrebatado tras ser asesinado por oficiales del Ejército tras el Golpe de Estado de 1973 en Chile. Una tragedia que impulsó a Joan Turner a denunciar, por distintos países, la masacre liderada por la dictadura y a exigir justicia por el asesinato de su compañero, acogiendo su apellido y renombrándose como Joan Jara.

Un 20 de julio de 1927 nació Joan Alison Turner Roberts. Creció en Londres y fue la menor de siete hermanos. Su padre Samuel Turner, de clase trabajadora, y su madre Sarah Roberts, participó en el movimiento de las sufragistas que exigían el voto femenino en Inglaterra. Tuvo una niñez y adolescencia marcada por la Segunda Guerra Mundial (1939-1945), siendo una de las tantas niñas que tuvo que vivir en zonas rurales alejada de su familia para poder resguardarse de los bombardeos aéreos y evitar la muerte. La timidez era algo que la caracterizaba, pero desde que era niña practicó danza. Cuando bailaba se “sentía realmente libre, feliz y en pie de igualdad”, de acuerdo a sus propias palabras consignadas en el libro “Victor, un canto inconcluso”.

Joan bailando en 1938

A los 17 años fue llevada por su madre al Haymarket Theatre para ver la obra “La mesa verde” de la compañía de danza Ballets Jooss. Una coreografía que la  marcó y fue la señal para dedicarse a la danza, proponiéndose unirse al Ballets Jooss para interpretar a La Guerrillera, personaje que la conmovió profundamente en la obra.

Al finalizar sus estudios en North London Collegiate School abandonó la idea de estudiar Historia —renunció a una beca— en la Universidad de Londres y escogió la danza como su vocación.

En 1947 ingresó a la Escuela de Danza de Sigurd Leeder en Londres, egresando como una estudiante destacada. En 1951 dejó Inglaterra y se unió a la compañía de Ballets Jooss liderada por el coreógrafo alemán Kurt Jooss en Essen, Alemania. Al año siguiente, logró personificar el rol de La Guerrillera de la obra “La mesa verde”.

En 1953 se casó con el bailarín chileno Patricio Bunster, a quien conoció en su estancia en el Ballets Jooss. En marzo de 1954, él retornó a Chile tras el cierre de dicha compañía de danza, mientras que Joan lo hizo en julio de ese año. Un viaje que realizó en barco y donde no perdió momento para seguir ejercitándose practicando en la barra. Al poco tiempo, tanto ella como Patricio, se unieron al Ballet Nacional Chileno y a su vez, Joan comenzó a dar clases de expresión corporal para actores en la Universidad de Chile. 

Nora Arriagada, Adriana Torres y Joan Turner; ballet «Coppelia» (1956). Foto: Domingo Ulloa

En 1956 conoció a Victor Jara al hacerle clases de expresión corporal en la carrera de teatro en la Universidad de Chile, pero es en 1960, tras haber dado a luz a su hija Manuela y haberse separado de Patricio Bunster, que surgió el amor entre ambos. Victor, años atrás, se había enamorado de Joan tras verla bailar como la Mujer de Rojo en “Carmina Burana”, mientras que Joan se terminó de enamorar de Victor al escucharlo cantar en una de las citas que tuvieron en la Primavera de 1960. “Su canto puso fin a mi resistencia”, afirmó Joan en su libro “Victor, un canto inconcluso”. 

En 1964, meses antes de que naciera su hija Amanda —en común con Victor—, Joan se retiró del Ballet Nacional Chileno, ya que “disentía de la dirección artística del ballet”. En paralelo, junto a su amigo Alfonso Unanue organizaron un centro de danza para aficionados en la Casa de la Cultura de Ñuñoa. En ese momento comprendió el potencial de la danza como actividad recreativa. Dos años después, dejó su trabajo en la escuela profesional de la universidad para dedicarse completamente en este nuevo desafío. En 1967, se trasladaron al Instituto Cultural de Las Condes, dando paso, en 1969, al Taller de Danza de Las Condes. 

Manuela, Amanda, Joan y Victor

Sin embargo, poco tiempo después, el taller perdió financiamiento municipal y comenzaron a ensayar en el Departamento de Danza de la U. de Chile, cambiando su nombre a Ballet Popular, el que tenía como objetivo sacar a la danza de espacios convencionales y llevarla a la comunidad con espectáculos públicos. 

En 1970 el Ballet Popular se unió a la campaña presidencial de Salvador Allende y se sumó al Tren Popular de la Cultura, iniciativa que buscó visitar distintos pueblos del país para ofrecer actividades teatrales, de danza, música y talleres. 

En 1969, tras los cambios de la Reforma Universitaria, Joan regresó a la Universidad de Chile para impartir clases de danza en la Facultad de Artes, participando también en el programa de la universidad, “Arte para todos”, el que realizaba representaciones de ballet, música orquestal, folklore, poesía y pantomima al aire libre en sectores populares de Santiago. 

Campaña de Solidaridad

El 11 de septiembre de 1973 ocurrió el Golpe Civil-Militar en Chile, aquel día Victor fue a la Universidad Técnica del Estado, donde fue detenido y trasladado junto a funcionarios y estudiantes al Estadio Chile (actual Sitio de Memoria Estadio Victor Jara). Allí fue torturado y asesinado por oficiales del Ejército de Chile. Joan se enteró de su muerte por Héctor Herrera, joven funcionario del Registro Civil, y juntos retiraron el cuerpo de Victor y lo sepultaron en el Cementerio General. 

Semanas después, mientras Joan marchaba en el funeral masivo del poeta Pablo Neruda (25 de septiembre de 1973) y oía entre la multitud “¡Compañero Victor Jara, presente!”, ella supo que no estaba sola: “Fue allí, en esa marcha, entre aquella muchedumbre, cuando tomé conciencia de que, si bien Víctor había muerto y yo estaba sola, jamás me sentiría abandonada. Era muy poderoso el sentido de identidad colectiva frente a una tragedia colectiva, y muy fuerte la sensación de un pueblo mortalmente herido que sigue luchando”. 

También en ese momento reconoció su camino: “Tuve una vívida conciencia de que tenía una responsabilidad hacia ellos y hacia Víctor. Una de las cosas más difíciles de soportar para mí, personalmente, fue que pensar en Víctor, en vez de ser una fuente de alegría y felicidad como siempre lo fuera, se convirtió en una sensación de dolor, una sensación de agonía, de insoportable sufrimiento. Supe que debía convertir esas emociones en un arma de lucha, no en un arma de odio sino en la afirmación de mi derecho a recordar la vida de Víctor, tan plena y creativa, más que su espantosa muerte… y que ese derecho sólo me pertenecía cuando él y sus canciones estuvieran fuera del alcance de los criminales que habían intentado silenciarle, lo mismo que a todo lo que él representaba”, declaró en su libro “Victor, un canto inconcluso”.

Joan junto a sus hijas Amanda y Manuela abandonaron el país y emprendieron su viaje a Londres, Inglaterra. Desde ese momento adoptó el apellido Jara y lideró una campaña de solidaridad internacional viajando por el mundo denunciando los crímenes y las vulneraciones cometidas por la dictadura de Augusto Pinochet. Durante esta campaña se realizaron distintos homenajes a Victor Jara en ciudades como París, Roma, Berlín, San Francisco, Essen. También en países como Estados Unidos, Japón, Nueva Zelanda, Australia, la Unión Soviética, Finlandia, Suecia, Dinamarca, Holanda, Bélgica, Italia, España, por ejemplo. 

En 1978, desde su exilio en Londres, interpuso una demanda por el homicidio en el Quinto Juzgado del Crimen de Santiago, esto para identificar  a los responsables directos del asesinato de Victor. Caso que en 1983 fue cerrado por “falta de antecedentes”. 

Retorno a Chile

A mediados de 1982 terminó de escribir su libro “Victor Jara, an unfinished song” (publicado en 1983) y a fines de ese mismo año, Amanda, Manuela y Joan retornaron a Chile de manera separada. Alrededor de 1984 dio clases de formación en Concepción con el Grupo de Danza Calaucán y el Grupo de Danza de la Universidad de Concepción.

Posteriormente, en 1985 fundó con Patricio Bunster el Centro de Danza Espiral dedicándose desde entonces a la formación de jóvenes bailarines y profesores de danza impartiendo Técnica Moderna, Eukinética y Coréutica; y Análisis del Movimiento y Didáctica de Danza. 

Con la finalidad de resignificar simbólicamente el Estadio Chile, Joan decidió hacer una acción colectiva que “le devolviera su imagen pacífica” a dicho espacio. Así, el 5 y 6 de abril de 1991 se realizaron las jornadas de purificación “Canto Libre”. Una acción que dio el puntapié para que en 1993 se fundara la Fundación Victor Jara, esto con el fin de resguardar la memoria y el legado artístico, social y cultural del cantautor.

En 1998, Joan junto a sus hijas, nuevamente interpuso una querella y la causa se unió a la querella de Littré  Quiroga, otra persona ejecutada en el Estadio Chile.

El 2009, mismo año en el que exhumaron el cuerpo de Victor Jara, el gobierno de Michelle Bachelet, le concedió la nacionalidad chilena por gracia, en virtud de su aporte a la vida cultural del país y su lucha por la promoción y respeto de los derechos humanos. La Mandataria señaló, “hoy estamos devolviéndole una parte muy pequeña del amor que ella le ha entregado a Chile y a su gente, a lo largo de tantos años. Y siento que lo único que verdaderamente podemos decir, en este momento, es ‘gracias, Joan’”.

A través de los años, Joan continuó exigiendo justicia por el asesinato de Victor. En 1978  realizó la primera querella por su homicidio, en 1998 la segunda, y recién en agosto del 2023 la Corte Suprema ratificó la condena declarada el 2018 que fijó la Corte de Apelaciones en contra de los acusados. Luego, en octubre del 2023, otro de los responsables de la muerte de Victor que vivía en Estados Unidos, Pedro Barrientos, fue deportado del país por haber mentido al obtener su nacionalidad estadounidense. Al mes siguiente, el 12 de noviembre de 2023, Joan Jara falleció. 

Joan Jara recibió distintos reconocimientos por su quehacer artístico y cultural. Algunos de ellos fueron: el Premio Nacional de Artes de la Representación (2021); Premio Academia otorgado por la Academia Chilena de Bellas Artes (2022); Medalla Rectoral de la Universidad de Chile (2018); la Orden al Mérito Artístico y Cultural Pablo Neruda (2016), otorgado por Consejo Nacional de la Cultura y las Artes. Fue reconocida como Profesora Emérita de la Universidad Academia de Humanismo Cristiano (2015); reconocimiento de la Universidad de Chile por su trayectoria y aporte a la danza (2000); reconocimiento a su trayectoria en el marco de la Celebración del Día de la Danza en el Teatro Municipal de Santiago por parte del del Consejo Nacional de la Cultura y las Artes con el apoyo de diversas agrupaciones nacionales de danza como sindicatos de danza, la Corporación de Danza Chile (2004); y el Premio de Danza de la Municipalidad de Santiago (1999).

Universidad de Los Lagos y Fundación Victor Jara abren convocatoria para el Premio Regional de Artes 2026

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La convocatoria busca reconocer y proyectar el trabajo de artistas emergentes y con trayectoria del sur de Chile que, a través de su creación, promuevan el arte popular, el compromiso con sus comunidades y los valores que inspiraron la vida y obra de Victor Jara. Las postulaciones estarán abiertas hasta el 14 de agosto.

Con el propósito de seguir impulsando el arte popular y el legado cultural de Victor Jara, la Universidad de Los Lagos y la Fundación Victor Jara lanzaron oficialmente la convocatoria 2026 del Premio Regional de Artes Víctor Jara, iniciativa que desde hace una década reconoce a creadoras y creadores cuya obra refleja un profundo compromiso con sus territorios y comunidades.

El anuncio se realizó este lunes 13 de julio durante la reunión de la comisión organizadora, encabezada por Amanda Jara, presidenta de la Fundación Victor Jara, y Gladys Moreno, directora de la Academia de Arte y Cultura de la Universidad de Los Lagos, quienes destacaron la consolidación que ha alcanzado este reconocimiento en la región de Los Lagos y el valor que representa para las y los artistas.

Durante la jornada también se puso en relieve el impacto que ha tenido el premio en la proyección de sus ganadores. En este contexto, se destacó la experiencia de los dos últimos galardonados, Camilo Silva y Neddiel Muñoz, quienes gracias al apoyo de la Universidad de Los Lagos, a través de la Subdirección de Arte, Cultura y Patrimonio, pudieron presentar sus obras en escenarios de Santiago y Bolivia, fortaleciendo así el proceso de internacionalización del talento artístico regional.

Para esta nueva versión, la convocatoria mantiene las cuatro disciplinas que han caracterizado al certamen: Música, Artes Escénicas, Poesía y Artes Visuales, con énfasis en obras que rescaten las raíces locales, el arte popular y el vínculo con las comunidades del sur de Chile. Asimismo, el premio busca distinguir propuestas que reflejen los valores de justicia, solidaridad y compromiso social que marcaron la vida y creación artística de Víctor Jara.

El Premio Regional de Artes Víctor Jara, creado en 2016 por la Universidad de Los Lagos y la Fundación Victor Jara, tiene como objetivo incentivar la creación artística, promover el desarrollo de artistas emergentes, fortalecer el vínculo entre cultura y comunidad y relevar el rol público de ambas instituciones en la democratización del acceso al arte y la cultura.

Las postulaciones estarán abiertas hasta el 14 de agosto de 2026, a las 16:00 horas, y deberán enviarse junto a la ficha de postulación y los antecedentes solicitados en las bases al correo [email protected]. El o la artista ganadora recibirá una estatuilla conmemorativa, un incentivo de $2.200.000, además de la posibilidad de acceder a instancias de difusión y mediación artística en escenarios nacionales e internacionales.

Descarga aquí la ficha de postulación:

Conoce aquí las bases:

*Información U. Lagos.

Niños y niñas disfrutaron de las Colonias Culturales “Girasol” de la Fundación Victor Jara

Colonias Culturales Girasol 2026

40 participantes fueron parte de los talleres artísticos y deportivos gratuitos que se realizaron en el Sitio de Memoria Estadio Victor Jara durante estas vacaciones de Invierno.

Entre el 22 y 27 de junio la Fundación Victor Jara realizó la segunda edición de las Colonias Culturales “Girasol”, un proyecto que contempló talleres artísticos y deportivos gratuitos, dirigido a niños y niñas que tuvieran entre 6 y 13 años y que vivieran en el sector aledaño al Sitio de Memoria Estadio Victor Jara, el que está ubicado en pleno Barrio Meiggs, en el límite de las comunas de Santiago y Estación Central.

Durante seis días, 40 niños y niñas participaron de las Colonias Culturales “Girasol”, las que se concentraron en el Sitio de Memoria Estadio Victor Jara. Se impartieron talleres de manualidades donde confeccionaron muñecos soporopos, marionetas, linografía y chapitas, además de talleres deportivos que incluyeron juegos populares latinoamericanos, por ejemplo. 

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Un niño con su muñeco soporopo que confeccionó en las Colonias Culturales «Girasol» | Foto: Álvaro Mesías

En la última jornada del sábado 27 de junio, se realizó una visita al Teatro Novedades, donde hubo la presentación de un cuentacuentos y se recorrió el espacio. 

Rocío Guajardo, encargada de cultura, afirmó que “como Fundación Victor Jara identificamos una falta de espacios culturales y recreativos para los niños y niñas que habitan en este sector, muchos de ellos hijos de trabajadoras y trabajadores del Barrio Meiggs”.

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Clase de manualidades en las Colonias Culturales «Girasol» 2026 | Foto: Álvaro Mesías

Por su parte, la presidenta de la Fundación Victor Jara, Amanda Jara, mencionó que “en las vacaciones de Invierno muchos niños y niñas tienen que estar solos en sus casas, probablemente en casas pequeñas, o incluso acompañando a sus padres en el trabajo, aquí en Barrio Meiggs. Entonces es una alegría muy grande que esos niños tengan la posibilidad de estar en el Sitio de Memoria Estadio Victor Jara haciendo cosas súper lindas en los talleres”. Agregando que “como Fundación Victor Jara queremos seguir trabajando en este proyecto de colonias culturales y talleres en este lugar para ofrecer un espacio seguro y amoroso, donde niños y niñas puedan explorar su creatividad”.

Participantes de los talleres compartieron su experiencia, uno de ellos fue Sergio, quien dijo que pudo“hacer amigos aquí en los talleres, me pareció increíble todo”. También aseguró que “me encantó el taller artístico, donde yo hice un amiguito”, aludiendo a un muñeco soporopo que confeccionó y llamó Pepe. 

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Las Colonias Culturales «Girasol» incluyeron alimentación para las niñas y niños participantes | Foto: Álvaro Mesías

Otro niño que valoró la experiencia de las colonias fue Adrián, quien comentó que “a mí me pareció bien (participar en los talleres), porque me divertía y me enseñaban todo como ahora que estoy haciendo mis chapitas. Me gustan los talleres porque es divertido, nos cuidan y nos dan de comer”. Por su parte, Daniela dijo, “me gustó mucho el taller de artes donde hice montañas con un río. Es bueno estar acá”, concluyó. 

Las Colonias Culturales “Girasol” incluyeron materiales, desayuno, almuerzo y contó con un kit personal que contemplaba una botella reutilizable, cepillo y pasta de dientes para promover la relevancia de la salud bucal. 

GALERÍA DE FOTOS:

Jornadas artísticas de promoción de DD.HH. en Escuela República del Ecuador

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En el marco de la iniciativa «jornadas artísticas de promoción de derechos humanos» de la Fundación Victor Jara y en el contexto de la «Semana de las Artes» de la Escuela República del Ecuador se realizó un taller de arpilleras con técnicas como el bordado y la pintura dirigido a las estudiantes de este establecimiento de enseñanza básica.

Fueron dos sesiones de trabajo que fueron lideradas por la monitora Catalina Salas, donde las alumnas pudieron aprender esta técnica textil y expresar sus recuerdos más preciados en cada uno de sus trabajos, los que luego fueron parte de un lienzo colectivo que fue titulado «Memorias de paisajes afectivos» y que fue presentado ante toda la escuela el pasado 2 de junio. En aquella oportunidad, Amanda Jara, presidenta de la Fundación, y Rocío Guajardo, encargada del área de cultura, hicieron entrega de kit con libros, revistas y cd’s para la biblioteca de la Escuela.

(Foto izquierda) Amanda Jara, junto a Rocío Guajardo y la directora Liliana Espinoza, quien sostiene el libro «Victor, un canto inconcluso» | (Foto derecha) Estefanía y Javiera, estudiantes sexto básico que participaron de las sesiones de bordado.

Tras el término del taller, una de las estudiantes, Estefanía, contó que ella en su lienzo retrató un atardecer al que le pegó una conchita de mar, ya que le gusta mucho y le trae muchos recuerdos por el sonido del mar. También dijo que le gustó mucho el taller, «porque es divertido y puedes explorar tu creatividad». En el caso de Javiera, comentó que su trabajo se inspiró en el chanchito de tierra, esto porque «cuando estaba en Perú siempre excavaba la tierra para encontrar chanchitos de tierra», agregando que el taller «me pareció súper bueno, es muy activo y nos hace volar la creatividad. Me encantó».

Mientras que su compañera Montserrat afirmó le gustaron mucho las sesiones, porque aprendió que a través del arte también se puede expresar. «En vez de hablar lo puedo expresar en un dibujo», sostuvo.

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Realizan en la Biblioteca del Congreso conversatorio sobre libertad de expresión y proyecto que busca instaurar una conmemoración nacional

premio victor jara u lagos 2026

La actividad que reunió a representantes del mundo de la literatura, el periodismo y los derechos humanos reflexionó sobre la importancia de la libertad de expresión en la democracia chilena y discutió sobre la propuesta legislativa que establece el 16 de septiembre como Día Nacional de la Libertad de Expresión, fecha que recuerda el asesinato de Victor Jara.

En dependencias de la Biblioteca del Congreso Nacional, este 17 de junio se realizó el conversatorio “Libertad de Expresión, Memoria y Democracia”, instancia convocada por la diputada Ana María Gazmuri en el marco del proyecto de ley que propone declarar el 16 de septiembre de como el Día Nacional de la Libertad de Expresión, en memoria del cantautor Victor Jara, quien fuera asesinado por militares tras el Golpe civil-militar de 1973.

La actividad reunió a representantes de PEN Chile, la Sociedad de Escritores de Chile (SECH), académicos, organizaciones de la sociedad civil y asistentes interesados en debatir sobre los desafíos que enfrenta actualmente este derecho fundamental y su relevancia para el fortalecimiento de la democracia.

Durante la apertura, la diputada Ana María Gazmuri destacó que la libertad de expresión constituye una condición esencial para la deliberación pública, la participación ciudadana y el control democrático del poder, subrayando la necesidad de promover una cultura basada en el respeto a la diversidad de opiniones y el acceso a información veraz.

“Hoy hemos tenido una actividad muy emocionante en la Biblioteca del Congreso Nacional presentando este proyecto para instaurar el Día Nacional de la Libertad de Expresión cada 16 de septiembre. Elegimos esta fecha porque corresponde al día en que fue asesinado Víctor Jara, una figura que simboliza la importancia de la expresión libre, la creatividad y la comunicación, valores que son clausurados cuando avanzan las tiranías y los tiempos oscuros”, señaló la parlamentaria sobre el proyecto que es apoyado por la Fundación Victor Jara y PEN Chile.

Gazmuri agregó que “en el contexto que vivimos actualmente, establecer este día nos parece fundamental. Hoy vemos fenómenos como la autocensura y diversas amenazas al libre intercambio de ideas. Por eso creemos que defender la libertad de expresión es una tarea urgente, porque sin libertad de expresión no existe una democracia real”.

La diputada también destacó que la iniciativa permitió impulsar la creación de una Bancada por la Libertad de Expresión, integrada por parlamentarios y representantes de la sociedad civil. “Creemos que desde la máxima unidad podremos defender este derecho fundamental y fortalecer una cultura democrática basada en el respeto y la participación”, indicó.

(De izquierda a derecha) Cristina Wormull, presidenta de PEN Chile; diputada Ana María Gazmuri; Diane Alméras, encargada del Comité de Escritores Encarcelados y Perseguidos de PEN Chile; y Hernán Narbona, director nacional de la SECH.

En el encuentro participaron Cristina Wormull, presidenta de PEN Chile; Diane Alméras, periodista, cientista política y encargada del Comité de Escritores Encarcelados y Perseguidos de PEN Chile; y Hernán Narbona Véliz, director nacional de la Sociedad de Escritores de Chile, quienes abordaron la importancia de la libertad de expresión desde la cultura, los derechos humanos, la memoria histórica y el periodismo.

La presidenta de PEN Chile, Cristina Wormull, valoró la presentación del proyecto, señalando que “representa el alma de PEN, organización que tiene como uno de sus principios fundamentales la defensa de los derechos humanos y especialmente de la libertad de expresión”. Asimismo, advirtió sobre la necesidad de distinguir este derecho de los discursos de odio, enfatizando que “el respeto es un elemento básico de la libertad de expresión y debe existir tanto desde quien se expresa como desde quien recibe ese mensaje”.

Victor Jara | Fotografía: Antonio Larrea

Por su parte, Hernán Narbona, director nacional de la SECH, sostuvo que la propuesta tiene un profundo valor simbólico y cultural. “Fijar el 16 de septiembre como Día de la Libertad de Expresión, fecha vinculada al asesinato de Victor Jara, es un hito que queremos respaldar plenamente porque refleja un principio sustancial para la creación artística y literaria. En tiempos en que observamos restricciones, negacionismo y tergiversaciones de la historia, este proyecto adquiere una relevancia aún mayor”, afirmó.

En tanto, Diane Alméras destacó que la iniciativa recoge un trabajo impulsado desde hace varios años por organizaciones de la sociedad civil. “Es un proyecto sumamente importante porque la libertad de expresión es la base de la democracia y una garantía esencial para la protección de los derechos humanos. Este conversatorio permitió darle vida dentro del Congreso y, además, abrió paso a la creación de una bancada que permitirá impulsar esta causa de manera más coordinada”, señaló.

Uno de los ejes centrales de la conversación fue precisamente la propuesta legislativa que establece el 16 de septiembre como Día Nacional de la Libertad de Expresión, fecha que recuerda el asesinato de Victor Jara y que busca transformarse en una jornada permanente de reflexión, educación y promoción de este derecho fundamental.

Las y los participantes coincidieron en la necesidad de fortalecer la memoria democrática, enfrentar los fenómenos de desinformación y reafirmar el compromiso del Estado y la sociedad con la protección de las libertades fundamentales.