Un niño y una bandera en Iquique, la historia de la foto que es el símbolo del FAM 2021

La autora de la fotografía, Javiera Sepúlveda, cuenta cómo realizó el registro y el título que le pondría. 

El 24 de octubre de 2019 las calles de Iquique estaban repletas. Miles de nortinos caminaban por la costanera en una colorida y esperanzada columna, con ganas de ver pronto un Chile nuevo. Desde unos días antes, el histórico 18 de octubre, se estaba transformando en un ritual, en un catártico espacio de reunión para los iquiqueños. El ambiente estaba tenso por la inminente represión que había sido la tónica de esos días también en la capital de Tarapacá.

Javiera Sepúlveda, estudiante de cuarto año de derecho, caminaba ese jueves con su cámara. Desde los primeros días de la revuelta había salido a la calle para manifestarse y graficar, por medio de su lente, “eso que no todos ven, los pequeños detalles”, afirma la joven nortina. 

“Me encanta el arte, la fotografía”, nos cuenta Javiera mientras recuerda claramente cuando obtuvo la imagen del niño con la bandera de Víctor Jara en su espalda, que es la imagen del FAM 2021.

 “Fue la primera semana post estallido, cuando había marchas todos los días en Iquique a las seis de la tarde. La foto se tomó en la calle donde está el hotel Gavina, en la costanera, en esa curva. Yo vi a este pequeño con una banderita en su espalda y me emocioné. Víctor tiene un significado muy grande para mí y que esté presente incluso en las nuevas generaciones es algo emocionante”. 

La joven es admiradora del legado de Víctor y lo explica con sentidas y claras palabras: “Él es el signo de lucha y de justicia para mí. A través de su música, y también de sus obras, hizo mucho por el país, por nosotros. Él nos entregó un valor cultural gigante”. Javiera reconoce la deuda con el cantautor. “Chile no conoce lo suficiente de Víctor. No lo recuerda como debe ser. Le da mucha importancia quizás a otras personas, políticos u otros y no recuerda a Víctor como él fue. Él nos representa mucho, es parte de nuestra historia y sigue presente hasta nuestros días”. 

Cuando Javiera se enteró que su foto sería la imagen oficial del Festival, se emocionó. “No te voy a mentir. Primero me emocioné mucho. No lo creía. Lloré, porque como te digo, para mí es muy importante el arte y todo lo que refleja Víctor Jara”. 

¿Qué nombre debería tener esta imagen? Javiera reflexiona un momento, pero responde con rapidez: “Yo creo que esa foto se nombra por sí sola. Porque si te fijas en la banderita que tiene el niño colgando de su cuello dice: ‘En la memoria de mi pueblo’. Creo que tiene su pie de foto ahí”. 

Los avances en la recuperación del Estadio Víctor Jara: una necesidad para vivir la historia y proyectar el futuro

En una visita al Estadio, la alcaldesa de Santiago, Irací Hassler, dijo: «Es parte de nuestra comuna y de nuestra historia. Cuenten con nuestro compromiso con los sitios de memoria».

El sábado 4 de septiembre la alcaldesa de Santiago, Irací Hassler, recorrió el Estadio Víctor Jara. Con atención conoció de parte de integrantes de la Fundación Víctor Jara algunos de los espacios que marcan los días de tragedia y horror del recinto. También pudo ver las primeras instalaciones para el Festival Arte y Memoria. Esa conjunción define el proyecto que la Fundación propone para el Estadio: transformarlo en un Sitio de Memoria y un Centro Cultural. 

Al respecto, la edil comentó: “Reconocer la historia de nuestros espacios que han sido sitios de detención, de tortura, de muerte y en un momento histórico tan relevante, constituyente, de esperanza, es muy significativo porque tiene que ver con cómo -recogiendo nuestra historia y nuestra memoria- podemos proyectar transformaciones profundas para tener una vida más digna. (La visita) También fue un espacio de aprendizaje, de recuerdo y de acompañamiento con Cristián (Galaz) y con Amanda (Jara)”. 

Irací Hassler enfatizó: «Es parte de nuestra comuna y de nuestra historia. Cuenten con nuestro compromiso con los sitios de memoria»  y ahondó en su propósito: “Especialmente como alcaldesa poder generar un compromiso de trabajar en conjunto, por recuperar este espacio, particularmente un paseo peatonal que pueda ser la llegada a este histórico Estadio Víctor Jara. Así que nos hemos comprometido a trabajar en conjunto y generar, desde ya, el diseño y por tanto las distintas especialidades que son necesarias para el proyecto (del pasaje) Arturo Godoy. Espero que podamos avanzar rápidamente en aquello, porque es una deuda que tiene el país y estoy muy contenta de poder ayudar como alcaldesa de la comuna”.

La alcaldesa conoció de primera mano los planos del estadio y con el director de la Fundación Víctor Jara, Cristián Galaz, exploró las posibilidades para el recinto. Por eso, al finalizar su visita expresó su anhelo sobre el futuro del Estadio: “Sería un sueño que niños y niñas de nuestra comuna, de establecimientos educacionales, y de todo el país, pudieran venir a recoger y aprender de la historia, del arte y la cultura, en un espacio de encuentro y reflexión, con sus murales, con imágenes y colores que nos recuerden lo que ha pasado en Chile con una mirada de esperanza y de cambio”, afirmó.

Con la visita de la alcaldesa, la Fundación avanza en el proyecto para el Estadio que busca hacer de ese espacio un lugar de encuentro, que no olvide la historia y que nos guíe hacia el futuro. El legado de Víctor y el recuerdo de su sufrimiento y el de muchos compatriotas, no puede ser olvidado y archivado, sino confluir en un espacio para el arte y los Derechos Humanos. 

Un pasado histórico

El Estadio Víctor Jara ha transitado por diversos momentos. En algunos de esos períodos estuvo abandonado, sufriendo el deterioro del tiempo y la falta de mantención. Pero su historia es rica y fructífera, antes del terror de la dictadura y la errática gestión de estos últimos 30 años. A fines de los 70 y hasta 1973, fue un espacio destinado al deporte y albergó importantes competiciones siendo el primer reducto deportivo techado del país. Y también fue un espacio consagratorio para Víctor Jara. En julio de 1969 se realizó el Primer Festival de la Nueva Canción Chilena, organizado por el Sello Alerce y la Vicerrectoría de Comunicaciones de la Universidad Católica de Chile. Ante un estadio lleno, Víctor ganó el primer lugar con su inolvidable canción “Plegaria a un labrador”, interpretada con el conjunto Quilapayún. Compartió el primer lugar con Richard Rojas, quien interpretó junto al Grupo Lonqui la canción “La chilenera”.

Una treintena de artistas se suman al Festival Arte y Memoria 2021 en homenaje al legado de Víctor Jara

El encuentro tendrá colaboraciones enviadas por músicos de distintas latitudes, junto a un segmento que se registrará en el Estadio Víctor Jara. 

El 28 de septiembre a las 18 horas la invitación es una: desde todas las plataformas de la Fundación Víctor Jara conmemoramos el natalicio de Víctor con una maratón de música y reflexiones sobre Memoria y Derechos Humanos. 

Ese día veremos colaboraciones artísticas registradas por artistas desde México, Portugal, Argentina y Chile que se sumarán a las actuaciones que -bajo los protocolos sanitarios- se grabarán en el Estadio Víctor Jara. 

Los artistas que se comprometieron a enviar sus colaboraciones artísticas son Carmen Lienqueo, Paz Mera, Mauricio y Francisco Durán, Evelyn Cornejo, Santa Feria, Sol y Lluvia, Daniela Millaleo, Eduardo Peralta, Natalia Contesse, Ismael Oddó, Rodrigo Álvarez, entre otros.

Para grabar en el recinto de Santiago Centro están confirmadas Eli Morris, Magdalena Matthey, José Seves, Tilo González, Roberto Márquez, Los Vázquez, Belencha, Mariel Mariel, Luis Le-Bert, Jorge Coulón, Isabel y Tita Parra, Los Insobornables y Nano Stern. 

El reconocimiento a Víctor Jara también llegará desde otras latitudes: desde Portugal la agrupación llamada en su honor, Brigada Víctor Jara, enviará sus temas; además de los cantautores argentinos Carlos Andújar y Martín García; la guitarrista mexicana Anastasia Sonoranda; y el grupo panameño Afrodisíaco. 

El FAM 2021 está estructurado en tres bloques: 

  1.- El encuentro (desde las 18 horas)

En el primer momento nos conectamos para compartir las distintas formas en que Víctor Jara sigue presente en nuestras vidas, hablándonos y guiándonos en días de cambio y revuelta. Además, comenzaremos a ver los mensajes y cantos de artistas que, desde distintas latitudes, quieren expresar que la huella de Víctor se mantiene viva. 

          2.- La memoria (desde las 20 horas)

Junto al actor Daniel Alcaíno entramos el Estadio Víctor Jara, el lugar de tantos horrores y que hoy reivindicamos para transformarlo en un sitio para la memoria y la cultura. Acompañados de una programación especial registrada especialmente para el FAM por destacados artistas nacionales, iremos a los rincones más significativos del recinto, visitando los lugares que marcaron la tragedia de los 5 mil detenidos y detenidas del Estadio.

         3.- El reconocimiento (desde las 22 horas)

Para el último tramo de la conmemoración del cumpleaños de Víctor, nos reunimos en torno a la figura de Joan Jara. Conoceremos a la persona que será distinguida con el Reconocimiento Arte y Memoria Joan Jara en su versión 2021. También presentaremos nuevas creaciones de artistas en saludo a Víctor y, como es tradición, abriremos nuestras plataformas para recoger saludos y reflexiones en este día especial.   

Para conocer las novedades: www.famvictorjara.cl 

Premio Nacional para Joan Turner y una Avenida para Víctor Jara: los hitos de una conmovedora semana

La inmensa labor de Joan por la danza en Chile fue distinguida, mientras en Estación Central la avenida Víctor Jara comenzará desde el frontis de la USACH, ex UTE. 

Esta primera semana de septiembre dos noticias nos han venido a alegrar y llenar de orgullo, con Víctor Jara en la memoria y el reconocimiento a Joan Turner.  

Este martes 7 de septiembre el concejo municipal de Estación Central aprobó el cambio de nombre de la avenida Ecuador por avenida Víctor Jara, en un tramo que va desde el frontis de la Universidad de Santiago (Ex UTE), hasta la avenida General Velásquez. Víctor fue un comprometido funcionario de la UTE que realizó una reconocida labor en ese centro estudiantil, desde donde fue sacado para no volver, el mismo 11 de septiembre de 1973 mientras defendía sus convicciones y al gobierno de la Unidad Popular. 

Este cambio de nombre se realiza justo en la comuna donde Víctor vivió en la población Los Nogales, estudio en el Liceo Ruiz Tagle y trabajó en la UTE. La modificación se materializará el día del natalicio de Víctor, 28 de septiembre, que será encabezada por el alcalde Felipe Muñoz. La noticia no pasó inadvertida y cientos de personas se sumaron en las redes sociales al reconocimiento entregado por el municipio. 

Al día siguiente, miércoles 8 de septiembre, llegó otro gran reconocimiento. La ministra de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, Consuelo Valdés, contactó vía telemática a Joan Turner para distinguirla con el Premio Nacional de Artes de la Representación y Audiovisuales 2021. Este inesperado galardón se decidió de forma unánime: “por su sobresaliente trayectoria en el desarrollo de la danza en Chile, y su incansable trabajo como coreógrafa y maestra de generaciones”. En la votación participaron, además de Valdés, el rector de la Universidad de Chile, Ennio Vivaldi, y destacadas personalidades de las culturas como Ramón Griffero, Ana Reeves, Aliro Bórquez, José Soza y María Elena Wood. 

El premio también destacó su trabajo en la descentralización de la enseñanza de la disciplina. Joan recibió la noticia en su hogar en Santiago, acompañada por integrantes de la Fundación Víctor Jara, encabezados por su director, Cristián Galaz. Al agradecer el Premio dijo: “Este es un reconocimiento a la danza” y hacia el final agregó: “amo a Chile, a pesar de todo”.

En diciembre de 2020 Joan participó en una edición especial del programa de nuestra Fundación ENCUENTROS CERCANOS, donde se refirió, entre otros temas, a su labor en la edición de su libro “Víctor, un canto inconcluso”, un testimonio de su vida, de su creación, de su relación con Víctor Jara y de su lucha por los Derechos Humanos. “Me sorprendo mucho con el hecho de que logré poner en papel sentimientos y acontecimientos que han sido tremendamente importantes en mi vida. Antes de que me muera eso es un gran confort, un gran logro para mí. Siento que me puedo ir sin sentirme abatida porque no lo hice. El libro me ha hecho feliz de haber publicado los acontecimientos, la vida, el pensamiento de Víctor. Encontré que era necesario y doy gracias a la gente que ha publicado eso en Inglaterra primero y después acá en Chile. Es un tremendo regalo para toda nuestra historia”.

La vida de Joan 

Nacida en 1927 en Inglaterra, desde los 5 años estudió danza. Su decisión definitiva por la danza fue en 1944 tras ver “La Mesa Verde”, una obra contra la guerra, que la motivó a seguir estudiando danza hasta transformarse en bailarina profesional. Así, ocho años después de la pieza que cambió su vida, Joan interpretó su rol soñado, el de la Guerrillera. En 1954, junto a su pareja, Patricio Bunster, llegó a Chile para trabajar en el Ballet Nacional y luego en la Escuela de Teatro de la Universidad de Chile. A cargo del ramo de Movimiento formó a generaciones  de actores y actrices con su rigurosa mirada sobre el trabajo corporal en la disciplina teatral. En la Escuela de Danza de la Universidad de Chile Joan impartió los ramos de Técnica Moderna, Eukinética y Coréutica, a fines de la década de los 60 fundó y dirigió la carrera de Pedagogía en danza infantil.

A comienzos de la década de los 60, Joan se separa de Patricio Bunster, aunque el amor por la danza los seguiría vinculando por décadas. En 1961 inicia una relación con Víctor Jara, en ese tiempo un inquieto estudiante de teatro, integrante de Cuncumén y con una incipiente carrera como solista. Juntos realizan grandes montajes que marcaron la historia del teatro chileno, como “VietRock”. Joan se destacaba por el exigente trabajo que desarrollaba con los estudiantes y el elenco, que hasta hoy es un referente en la preparación física para las obras. 

Su labor artística y de docencia se interrumpió brutalmente el 11 de septiembre, con la detención, tortura y muerte de Víctor Jara. Sabe del asesinato de Víctor el 16 de septiembre y debió reconocer el cuerpo de su compañero tras las salvajes torturas a las que fue sometido y a los 44 disparos que recibió. Joan se mantuvo un tiempo después del golpe cívico militar en Chile e incluso valientemente fue al funeral de Pablo Neruda. El 5 de octubre de 1973, acompañada de sus hijas, Manuela y Amanda, viajó al exilio en Inglaterra.

Desde ahí en adelante, Joan se convierte en un símbolo en la lucha por los Derechos Humanos y la Memoria, articulando una serie de iniciativas para denunciar la situación que se vivía en Chile: asesinatos, tortura, violaciones a los DD.HH. y la Justicia para Víctor Jara son sus causas. En 1984 regresa al país y se reencuentra con Patricio Bunster, con quien forma la escuela de Danza Espiral, la mayor y más emblemática formadora de bailarines en Chile.  Su pasión por la danza no queda en una casa: viaja a distintas ciudades del país para enseñar y a lugares como la población La Victoria. 

En 1991 tras las Jornadas de Purificación realizadas en el ex estadio Chile, hoy Estadio Víctor Jara, comienza a darse forma uno de los sueños de Joan: la Fundación Víctor Jara, dedicada a preservar el legado de Víctor en el arte y los Derechos Humanos. La Fundación actualmente realiza actividades permanentes para relevar la figura de Víctor, desde talleres a espacios para músicos chilenos, mientras Joan se mantiene como presidenta de la Fundación. 

Ve las palabras de Joan tras recibir el Premio Nacional de Artes de la Representación

Exposición ante la Comisión de DD.HH. de la Convención Constituyente

“La memoria es frágil y siempre hay fuerzas interesadas en borrarla”

Fundación Víctor Jara expuso en la Comisión de DD.HH. de la Convención Constituyente:

Esta mañana el director ejecutivo de la Fundación Víctor Jara, Cristián Galaz, asistió a la Subcomisión de Verdad Histórica, Reparación Integral y Garantías de No Repetición, que es parte de la Comisión de Derechos Humanos de la Convención Constituyente. 

Galaz hizo una exposición que recorrió el estado de la causa judicial por el asesinato de Víctor Jara, cuyo asesino sigue en Estados Unidos sin intentos de extraditarlo. Además, habló del trabajo de la Fundación en el Estadio Víctor Jara y del proyecto de transformarlo en un recinto dedicado a las artes y la memoria. La audiencia concluyó con una serie de recomendaciones concretas para la protección de los Sitios de memoria. 

Acá la exposición completa de Cristián Galaz: “La Fundación Víctor Jara fue creada hace 29 años por Joan Turner y sus hijas Amanda y Manuela con el objetivo de resguardar y difundir la memoria del artista asesinado en el estadio Chile días después del golpe cívico militar encabezado por Pinochet. 

Somos portadores de una memoria colectiva que va más allá del propio Víctor Jara, pues en el estadio Chile otros prisioneros también fueron asesinados, entre ellos Littré Quiroga, jefe de prisiones de la época. Aún se desconoce el número total de asesinados y sus identidades. También fueron miles los y las privadas de libertad y torturadas por oficiales del ejército de Chile. Llevamos 49 años luchando por justicia para Víctor Jara, Littré Quiroga y tantos y tantas otras. Resulta inconcebible que después de tanto tiempo existiendo absoluta claridad acerca de quienes fueron responsables -intelectual y materialmente- de los crímenes del estadio Chile y habiendo incluso una sentencia condenatoria en primera instancia, los culpables, todos oficiales del ejercito de Chile en ese momento, permanecen en libertad. Incluso uno de ellos, el señor Barrientos, ex oficial de ejército, se encuentra viviendo en Miami, Estados Unidos, sin que el Estado chileno hay hecho el mas mínimo esfuerzo por lograr su extradición a nuestro país. A esto es lo que llamamos impunidad.

Trabajamos con y para la memoria, y respaldamos este trabajo con nuestro archivo histórico, que mantiene mas de 10 mil piezas entre documentos originales, fotografías, archivos sonoros y audiovisuales, sin duda el archivo más completo existente sobre la vida y obra de Víctor Jara. 

El archivo Víctor Jara comenzó a forjarse desde el momento en que la familia de Victor sale al exilio llevando consigo dos maletas que contenían sus obras y recuerdos. En ese exilio Joan y sus hijas mantuvieron viva la solidaridad con Chile recorriendo el mundo y llevando su testimonio sobre las violaciones sistemáticas a los Derechos Humanos de la dictadura.

De vuelta en Chile este trabajo por la memoria continuó, aun en dictadura. Acabada esta, en el año 1991 se realiza el primer acto por la memoria en el estadio Chile. Canto Libre fue una acción de purificación simbólica del recinto en donde cientos de artistas irrumpieron en el estadio para reclamar ese espacio para el arte, la cultura, la memoria y la promoción de los Derechos Humanos. Este acto da origen luego al nacimiento de nuestra fundación.

Recuperar este espacio ha sido para nosotros una prioridad. Fue la Fundación la que logró cambiar el nombre del estadio Chile a Estadio Víctor Jara en el año 2003. Años después, el 2009, después de mucho batallar, la Fundación logró que se le reconozca al recinto su condición de patrimonio de la nación y el Estado lo declara Monumento Histórico. Más recientemente, también por iniciativa de nuestra Fundación, se incorpora el pasaje Arturo Godoy a este perímetro considerándolo también parte del monumento histórico Estadio Víctor Jara. Quedan así protegidos ambos espacios bajo leyes que resisten, por el momento, las presiones inmobiliarias del sector.

El Estadio Víctor Jara es un recinto que le pertenece al estado chileno, y que hoy es administrado por el Instituto Nacional del Deporte dependiente del Ministerio del Deporte. Se encuentra en buenas condiciones físicas, pero completamente abandonado para su uso en actos masivos. Prohibiciones municipales y falta de voluntad de los gobiernos terminaron por clausurar un lugar que fue conocido por grandes conciertos y actos culturales. El entorno del estadio también ha sufrido los efectos de políticas municipales aberrantes, convirtiendo el pasaje Arturo Godoy que le da acceso al estadio, en un verdadero basural y baño público. Esta es una más de las formas que adquiere el negacionismo y la impunidad, no cabe duda.

La memoria es frágil y siempre hay fuerzas interesadas en borrarla, pero nuestra Fundación se resiste a aceptar este estado de cosas. Hoy fortalecemos y gestionamos un proyecto de remodelación del pasaje Arturo Godoy que se encuentra en manos del gobierno regional y el municipio de Santiago. Así también, levantamos y gestionamos un proyecto de Sitio de memoria y Centro cultural para el Estadio Víctor Jara. Sin embargo, pese a todos estos esfuerzos, aún no logramos encontrar la voluntad política de gobiernos nacionales y locales que se requieren para cambiar definitivamente las condiciones de indignidad en que se encuentra el estadio y su entorno. Incluso pese a estar ubicado en lugar estratégico para la ciudad de Santiago.

Pero seguimos en nuestro empeño. Por eso año a año realizamos la única actividad masiva cultural y de memoria que se desarrolla en el estadio: el Festival Arte y Memoria Victor Jara, que es nuestra manera de mantener viva la memoria y la promoción de los derechos humanos desde el testimonio de vida de Victor Jara.

Como queda claro, este largo y dificil camino de lucha por recuperar el estadio, no ha sido recorrido de la mano de la voluntad de los gobiernos, tanto nacionales como municipales, sino muchas veces, en contra de esas voluntades e intereses. Como ocurre en casi todos los casos de sitios de memoria, es la sociedad civil la que se moviliza y fuerza al estado a tomar medidas. Pero claramente esto no es suficiente. Recuperar el estadio Victor Jara para las artes, la cultura, la memoria y la promoción de los Derechos Humanos, debe ser un imperativo del Estado chileno y debe garantizarse su sobrevivencia más allá de los gobiernos que se sucedan.

Siendo los Derechos Humanos uno de los pilares fundacionales de toda sociedad, se requiere que seamos capaces de garantizar su respeto irrestricto. La memoria de las violaciones de estos derechos es por tanto un trabajo que requiere todo el apoyo del Estado y un compromiso de la sociedad en su conjunto. 

A continuación, nuestras propuestas que son válidas también para el conjunto de Sitios de memoria, recuperados o por recuperar. 

Tenemos la convicción de que la Nueva Constitución debe consagrar:

  1. En primer lugar el derecho a la Justicia en todos y cada uno de los casos de los crímenes de Lesa Humanidad. Se requiere el compromiso activo del Estado por hacer cumplir sentencias y como en el caso de Víctor Jara, si el asesino se encuentra fuera de Chile, exista la voluntad cierta y el compromiso necesario para lograr su extradición y comparecencia ante la justicia.
  2. El derecho a la verdad sobre los crímenes que se recuerdan en los Sitios de memoria. Que esta verdad sea de conocimiento público y de libre acceso. Que esta verdad sea difundida a través de todas las formas de comunicación, formación y educación disponibles, existentes y por crearse, a toda la ciudadanía, siendo una prioridad en esta difusión, las nuevas generaciones. 
  3. El derecho a la memoria: Debe consagrarse la protección Constitucional de lugares donde se cometieron crímenes de lesa humanidad, que impida cualquier alteración de los espacios que representan pruebas en procesos judiciales en curso, y que prevenga agravios a las memorias de las víctimas.
  4. El derecho a una memoria activa: Se debe garantizar que los Sitios de memoria cuenten con los recursos necesarios y suficientes para poder desarrollar su labor educativa y de investigación que contribuyan a promover y consolidar una cultura de Derechos Humanos.
  5. Se debe consagrar que es deber del Estado incorporar como fin de interés público o social la expropiación de los lugares que deben transformarse en Sitios de memoria. Esto es válido para espacios que actualmente están en manos de privados u instituciones públicas como las Fuerzas Armadas. 
  6. Es necesario que junto a lo anterior se consagre la necesidad de que los Sitios de memoria tengan un estatus administrativo especial, en donde la protección sea del estado y la administración de sus contenidos esté a cargo de la sociedad civil históricamente organizada en torno a esa memoria.

A nombre de la Fundación Victor Jara

Muchas gracias

Cristian Galaz Garcia

Director Ejecutivo

Fundación Victor Jara

La Fundación Víctor Jara concreta nuevas alianzas

En plena pandemia, la Fundación se ha acercado a municipios e instituciones buscando fortalecer el legado de Víctor en distintos ámbitos de la sociedad.  


La lejanía y el aislamiento que ha impuesto la pandemia no ha frenado el vínculo construido por la Fundación Víctor Jara con distintas comunidades. De hecho, hay un impulso de hacerlos crecer de manera presencial -cuando la situación sanitaria lo permita- y, tomando la ayuda de las tecnologías, de forma telemática. 

Es así como en distintas zonas del país, la Fundación ha concretado planes de colaboraciones con distintos municipios e instituciones. Por ejemplo: se firmó un acuerdo con la municipalidad de Chiguayante, en que junto con lanzar la nueva edición de “Víctor Jara, un canto inconcluso” de Joan Jara, se llegó a un convenio de colaboración en que ambas entidades se comprometen a desarrollar actividades en conjunto y a explorar diversas posibilidades de alianza. 

Curicó, Recoleta e Independencia son otros de los municipios con que la Fundación tiene convenios, en los que se busca desarrollar trabajo colaborativo y realizar propuestas desde los múltiples contenidos que genera la Fundación. 

“Estamos creando una red cultural en todo el país, uniendo comunidades diversas en torno a la difusión de la vida y obra de Víctor Jara. No solo es crear lazos duraderos con muchos territorios sino también con las nuevas generaciones que los habitan”, explica el director ejecutivo de la Fundación, Cristián Galaz.

Para los próximos meses se avanza en acuerdos con municipalidades del sur de Chile, particularmente de zonas de la Región del Nuble y de la Región de Los Lagos. Además, se está trabajando en alianzas con instituciones académicas interesadas en unirse a la figura de Víctor Jara y extender su legado. Estos acuerdos se suman al ya establecido con la Universidad de Los Lagos, que cada año entrega el Premio Víctor Jara a un artista de la región. 

En el caso de los municipios, los convenios permiten fortalecer la mirada cultural en el territorio y generar nuevas posibilidades a los vecinos para acceder a la cultura. Dentro de las propuestas que realiza la fundación están conversatorios sobre la vida y obra de Víctor Jara, evocada en el libro “Víctor Jara, un canto inconcluso”, la participación de las municipalidades o instituciones en actividades como el Festival Arte y Memoria, y el desarrollo en conjunto de talleres de Derechos Humanos, entre otras propuestas.

Víctor en el presente: las bandas chilenas que hoy le rinden tributo 

En el año en que se cumple medio siglo de El derecho de vivir en paz, dos bandas nacionales realizan proyectos paralelos inspirados en la figura del músico. 


La música de Víctor Jara por años ha inspirado a artistas de diferentes épocas, estilos y países: desde punk, ska, pop y los riffs propios del rock. Su nombre es evocado como fundador de la música popular nacional, por eso no es casual que hoy bandas sigan mirando su obra y ejemplo para dar vida a nuevas composiciones.

“Yo no canto por cantar” es uno de los versos que más resuenan en Osvaldo Torres, miembro del trío de rock ritual, Kinmakirú. “Toda la música que nosotros hacemos tiene un mensaje”, dice y Ayün, su lanzamiento más reciente, dialoga de forma especial con el autor de “Plegaria a un labrador”. 

No es la primera vez que la banda Kinmakirú se inspira en el legado de Víctor. Anteriormente habían trabajado en un cover, recuerda Torres, pero esta vez optaron por ir más allá: “Ayün fue una improvisación; yo sentía que teníamos que transmitir un mensaje y hace rato que quería hablar de Víctor”.

“Para nosotros es uno de los referentes artísticos más grandes que hay en cuanto a mensaje, en cuanto a lo que transmitía”, comenta Torres sobre cómo se creó la canción lanzada hace unas semanas y que se estrenó acompañado de un videoclip grabado en un lugar especialmente simbólico: el ex centro de detención de la dictadura y actual Parque por la Paz Villa Grimaldi.

Ayün tiene la particularidad de incluir la voz de Víctor Jara. Por este motivo, la canción fue hecha llegar a la familia del cantante para su aprobación. “Joan y Amanda la escucharon, por lo que nos contaron, y les gustó, así que nosotros quedamos con el corazón muy lleno al saber que nuestro mensaje lo pudieron escuchar las personas que están relacionadas directamente con él”, dice el integrante de Kinmakirú.

Desde la vereda del folk punk también se prepara un homenaje. La banda santiaguina La Fiesta del Diablo trabaja en una nueva versión de “Ni chicha ni limoná” que será parte de un proyecto producido por Tributos Punk $hile, los mismos que en 2018 gestionaron el homenaje a Los Prisioneros, Güiar Sudamerican Punk Rockers.

“Víctor Jara tenía un nivel de composición muy bueno. Se relacionó con muchos músicos, tenía harto de canto gregoriano, entonces tiene melodías que están en el inconsciente pero que no son tan comunes. Su forma de composición es particularmente de nuestro gusto”, explica Jimmy Attack, vocalista de La Fiesta del Diablo. “Nosotros hacemos algo distinto a lo habitual del punk, le metemos mucho más folclor y cosas así. Entonces a la versión de ‘Ni chicha ni limoná’ que estamos haciendo le pusimos violines, acordeón y un ritmo medio como chacarera”, adelanta.
La salida del álbum tributo en clave punk aún no tiene fecha de lanzamiento debido a que la pandemia ha retrasado su presentación, pero ya se puede visualizar cómo ha marcha el trabajo detrás y la producción de este proyecto en las redes sociales de Tributos Punk $hile

Orietta Escámez: el adiós a una pionera del teatro

La fundadora de la emblemática compañía de Los Cuatro falleció el pasado 11 de mayo en el Día Nacional del Teatro.


Cuando inició la pandemia en 2020 y quedarse en casa se convirtió en parte de la rutina, la actriz Orietta Escámez junto a su hija, Orietta Paz Duvauchelle, empezaron a ordenar folletos, recortes y material que guardó de su época dorada en el teatro. En esas memorias conservadas en la casa de la intérprete están guardados los emblemáticos años de la compañía de Los Cuatro, fundada en 1960 por la actriz; su marido de entonces, Humberto Duvauchelle; y su cuñado, Héctor Duvauchelle. Juntos realizaron un trabajo vanguardista y digno de relevancia dentro de la historia del teatro nacional.   

Nacida en 1938, Orietta Escámez estudió en la Universidad de Concepción y su trabajo como intérprete la llevó a destacar no solo en las tablas, sino también en cine, radioteatro y difusión poética, mostrando su versatilidad en distintos formatos. Pero fue su labor junto a los Duvauchelle que convirtieron a Orietta Escámez en una imprescindible del teatro chileno. “(Los Cuatro) son el referente obligado de cualquier compañía independiente. No sólo por su calidad artística, sino también por su capacidad de autogestión”, explica la periodista especializada en teatro Verónica Marinao. 

En el invaluable material de archivo que queda de Los Cuatro, del que hoy son guardianas Orietta Duvauchelle y su tía, María Elena Duvauchelle, existen fotografías donde aparece un joven Víctor Jara. El artista era cercano a Orietta y Humberto, tanto así que lo convocaron para la dirección de dos obras: Dúo (1965) y Entreteniendo a Mr. Sloane (1968).

“Ella fue bastante cercana a Víctor, al igual que Humberto Duvauchelle y Héctor Duvauchelle”, recuerda la actriz y cuñada de Escámez, María Elena Duvauchelle. “Siempre trabajaron con Víctor; había una gran admiración porque era un director creativo, un director que realmente es difícil encontrar, completo como ser humano y como profesional”, agrega. 

Fue de la mano de Los Cuatro y bajo la dirección de Víctor Jara que en la obra Entreteniendo a Mr. Sloane el teatro chileno habló por primera vez en escena sobre la homosexualidad y mostró un beso entre dos hombres, dejando en evidencia lo vanguardista de la compañía, un acto que no dejó indiferente a nadie. 

“Mi mamá hablaba muy bien de Víctor y tenía lindos recuerdos de su dirección”, cuenta Orietta Duvauchelle. “La verdad es que fue una gran pérdida, siempre dijo mi mamá. No solamente como compositor, cantante, sino que también como director de teatro”. 

En 1974, tras el golpe de Estado, la compañía se fue de gira a Venezuela y la dictadura no les permitió regresar a Chile. “El golpe militar lamentablemente impidió que Chile viese de cerca la evolución artística de Los Cuatro, pero sin duda son una leyenda del teatro nacional”, explica Verónica Marinao.

Una vez que la pareja de actores regresó a Chile volcaron nuevamente su vida al teatro. Orietta protagonizó obras como Yo mujer (1985) donde “interpretó trece personajes femeninos diferentes con lo que daba cuenta de su amplio registro”, detalla Marinao. En el montaje encarnó a una ordadora feminista, a Gabriela Mistral, una madre chilena en Haití, una bailarina stripteasse, entre otras. 

El recuerdo de Orietta Escámez, tras su despedida, es de una actriz de vanguardia, dedicada, disciplinada. Una pequeña parte de su trabajo con Los Cuatro en cine se puede ver en línea, en “La maleta”, mediometraje dirigido y escrito por Raúl Ruiz. Acá el link: http://cinetecavirtual.uchile.cl/cineteca/index.php/Detail/objects/2345

El patrimonio en disputa: el proyecto que busca cambiar la ley y la esperanza que da la Convención

Las organizaciones vinculadas al patrimonio alzaron la voz cuando el gobierno puso urgencia a la nueva Ley de Patrimonio Cultural, advirtiendo que se busca poner el patrimonio y la cultura al servicio de los intereses económicos. La Convención Constitucional abre una nueva posibilidad de rescatar el verdadero sentido del patrimonio y la memoria.


En junio de 2019 el gobierno de Sebastián Piñera presentó el proyecto de Ley del Patrimonio Cultural, una iniciativa cuya principal función sería modernizar la institucionalidad actual encargada del área y crear el Consejo Nacional del Patrimonio Cultural y el Consejo Regional del Patrimonio Cultural. 

Ya en ese entonces, la agrupación Frente por el Patrimonio -que reúne a diversas entidades del mundo cultural, investigación, ciencia, monumentos, entre otros – se mostró disconforme con la propuesta y mediante un comunicado que indicó que “al Gobierno no le interesa sentarse con las organizaciones ciudadanas haciendo oídos sordos a expertos, practicantes y comunidades de base”.

El 24 de marzo pasado, la propuesta más ambiciosa del gobierno en materia de cultura tomó nuevamente relevancia y encendió las alarmas de organizaciones y entidades patrimoniales cuando el Ejecutivo le puso suma urgencia al proyecto para sacarlo adelante. La situación las mantiene en alerta hasta ahora. 

El Colegio de Arqueólogas y Arqueólogas de Chile, la Asociación Nacional de [email protected] del Patrimonio (ANATRAP), la Sociedad de Escritores de Chile (SECH), la Red Sitios de Memoria, la Asociación Chilena de Barrios y Zonas Patrimoniales, y el Sindicato de Actores y Actrices de Chile (SIDARTE) y las demás entidades que conforman el Frente por el Patrimonio consensuaron un nuevo texto que concentraba dos puntos fundamentales: el trasfondo económico del proyecto y la ausencia de participación ciudadana en el debate.

“Este es un proyecto de ley de amarre en contra de la protección del patrimonio cultural de las comunidades y el pueblo de Chile que busca, bajo una concepción neoliberal, desproteger y desregular el patrimonio”, explica Jorge González San Martín, presidente de Asociación Nacional de Funcionarios del Consejo Nacional de la Cultura y las Artes (ANFUCULTURA). Desde la organización afirman que la función de este paquete de leyes es “despotenciar la función pública en diferentes organismos o instituciones públicas” antes de que el patrimonio pueda quedar garantizado como un derecho en una nueva Constitución.

En cuanto a la forma de armar esta normativa, el presidente de la Asociación Chilena de Barrios y Zonas Patrimoniales, José Osorio, detalla: “Tenemos un problema ético debido a que no se ha cumplido con el Convenio 169 de la OIT que mandata al Estado a realizar consulta indígena previa cuando hay algún instrumento normativo que va a afectar a pueblos originarios del territorio”. 

Osorio agrega: “El ingreso (del proyecto) del 2021 no contó con la participación ciudadana de carácter vinculante que nosotros solicitamos en múltiples ocasiones. Le hicimos una propuesta al gobierno, representados por el subsecretario Emilio de la Cerda y no hubo voluntad política”.

Sin embargo, la Convención Constitucional abre una oportunidad para el patrimonio como derecho. El Frente por el Patrimonio afirma que se necesita modificar la actual Ley de Monumentos Nacionales debido a que fue creada en 1925 y solo actualizada en 1970, pero el proyecto del gobierno solo implica un retroceso. “Efectivamente tenemos una ley antigua y han sido las organizaciones territoriales y de trabajadores las primeras en decir que aquí era necesaria una nueva institucionalidad patrimonial. El gobierno tiene los instrumentos para llevar adelante los fomentos productivos y la destinación de recursos necesarios para proteger el patrimonio, pero ¿qué ha hecho desde el inicio de la pandemia? ha debilitado la institucionalidad patrimonial recortando recursos”, dice González.

El escenario de la Convención Constitucional es el camino al que apuesta el Frente por el Patrimonio como oportunidad para garantizarse como un derecho. “En el marco del proceso constituyente, lo que se propone es que sea la nueva constitución democrática la que establezca que el Estado de Chile es plurinacional, que se reconozca el derecho a la cultura, al patrimonio, como derecho constitucional”, explica el presidente de ANFUCULTURA.

“Nos hemos dado la tarea de escribir los párrafos asociados al derecho del patrimonio para que los convencionales puedan contar con ese insumo para lo que va a ser el proceso de redacción de la nueva constitución”, cuenta el representante de barrios y Zonas Patrimoniales. 

La agrupación ya ha iniciado el trabajo de reunirse con convencionales, 15 de ellos firmaron una declaración creada desde el Frente para que se logre instalar el patrimonio como un derecho.

DESTACADO: Recuperar el Estadio Víctor Jara

La Fundación Víctor Jara trabaja permanentemente en la recuperación del Estadio Víctor Jara, como sitio de memoria y arte. Desde abril de 1991, cuando se realizaron las Jornadas de Purificación, hasta las ediciones del Festival Arte y Memoria, que comenzó en 2018 y este año tendrá una nueva edición, el proyecto ha sido rescatar este recinto, por décadas abandonado o dedicado a múltiples usos sin ninguna línea programática; para transformarlo en un sitio de historia viva, que acoja expresiones artísticas, culturales y patrimoniales. Porque en sus rincones y murallas se reúnen el dolor y la brutalidad, pero también la esperanza y la voluntad de un pueblo de expresarse.

Portugal, Colombia, Argentina, Panamá, Estados Unidos: 5 momentos de “Las huellas de Víctor en el mundo”

El ciclo 2021 del programa de la Fundación, ENCUENTROS CERCANOS, tiene dos nuevas secciones: la primera está dedicada al Archivo Víctor Jara; y la segunda indaga en las huellas de Víctor en distintos lugares del mundo.

Así, se ha mostrado el compromiso de Brigada Víctor Jara, un grupo fundado en 1974 en la ciudad de Coimbra en Portugal. Manuel Rocha, violinista de la agrupación, cuenta: “Víctor siempre fue muy inspirador de la lucha por la democracia en Europa, y más en el Portugal que en 1974 salía de la dictadura fascista”. La Brigada Víctor Jara prepara un disco para conmemorar los 50 años del asesinato del cantautor, donde mezclarán sus canciones con la sonoridad de los instrumentos populares de Portugal. “Estamos iniciando la preparación, procurando caminos de coincidencia con nuestros caminos históricos. La obra es muy rica y muy bella, así que el problema va a ser escoger entre las joyas del tesoro”, relata Manuel Rocha.

El segundo punto en el mapa mostró el trabajo del Centro Cultural Popular Víctor Jara de Bogotá. Se trata de un espacio de educación, encuentro, música y expresión que trabaja en el centro de la comunidad de Usme, en la capital colombiana. Han desarrollado múltiples proyectos vinculados con Víctor, como el informativo “Luchín del bosque”, que cuenta noticias del Centro Cultural y del barrio.

El viaje se traslada a la ciudad de Tucumán en Argentina, donde en marzo de 2021 se desarrolló la tercera edición del Festival Víctor Jara de Cantautores, que reúne a exponentes de la canción de autor de Latinoamérica. La línea de trabajo de este encuentro es “el compromiso y el talento”; por eso decidieron que este año mantendrían su propuesta pese a la pandemia, realizando un Festival online. Según Carlos Andújar, uno de los organizadores, uno de los objetivos del Festival es dar espacio a propuestas de cantautoría heterogéneas, personales, con diversas estéticas.

Afrodisiaco es el nombre del dúo que forman las artistas panameñas Tatiana Ríos y Miroslava Herrera, quienes se han acercado a la herencia de Víctor Jara a partir de sus propias biografías y de su trabajo musical. Miroslava cuenta que una de sus maestras de escuela fue una chilena exiliada, quien le mostró por primera vez la música de Víctor. El vínculo se fue profundizando hasta que el último año realizó un cover de “Deja la vida volar” que incluye instrumentos panameños como una base de atravesao, además de un ensamble de tambores y piano.

En la quinta emisión de “Las huellas de Víctor Jara”, el músico y politólogo estadounidense Tom Morello se refirió a la importancia de Víctor Jara para su carrera. “¿Cómo aprendí sobre Víctor Jara? Fue en mis estudios sobre cómo los Estados Unidos intervino en Latinoamérica apoyando el golpe fascista que derrocó a Allende. En el proceso de estudio supe de un músico llamado Víctor Jara quien fue asesinado por los fascistas. La gente pregunta si acaso la música puede cambiar el mundo, si acaso la música realmente importa. Bueno, Víctor Jara es un ejemplo perfecto, de que si, absolutamente”. También abordó el legado de Victor para las artes y los derechos humanos: “Víctor Jara continúa luchando, Víctor Jara continúa cantando, en cada uno de nosotros y nosotras, en cada estado o región. Desde una banda de garaje, a quienes le preocupan más sus seguidores y no cuánto dinero están ganando; hasta todas las bandas de estadio, que predican un mensaje de amor, unidad, y solidaridad. Yo sé que cada vez que estoy en un escenario tocando guitarra o con un micrófono, el espíritu de Víctor Jara está ahí conmigo, y las cosas por las cuales él luchó, yo seguiré luchando por ellas”.

Los capítulos completos de “Encuentros cercanos” y la sección “Las huellas de Víctor Jara en el mundo” están disponibles en el canal de Youtube Fundación Víctor Jara.