Recordando a Víctor y su labor en el Teatro

Este mes conmemoramos a los artistas teatrales de nuestro país a propósito del natalicio del director Andrés Pérez el 11 de mayo. Y, cómo no, surge la imborrable huella que dejó Víctor Jara en las tablas. No sólo dirigió clásicos inevitables de nuestra historia teatral, también influyó en generaciones de creadores. https://fundacionvictorjara.org/orietta-escamez-el-adios-a-una-pionera-del-teatro/

Entre muchas otras obras dirigió “Ánimas de día claro” y “La remolienda” de su amigo, Alejandro Sieveking (1964) y las innovadoras propuestas de “Entreteniendo a Mr. Sloane” de Joe Orton y la obra (1968); y la vanguardista “Viet Rock”, de Megan Terry (1969). 

En su quehacer, Víctor unió el teatro con sus otras pasiones. Por ejemplo, cuando dirigió “La remolienda” enseñó al elenco guitarra y bailes folclóricos. Y recordada es la exigente preparación que, junto a Joan Jara, realizaron para el montaje de “Viet Rock”. Así lo ha recordado el destacado actor Nelson Villagra: “Víctor en ese tiempo ya estaba influenciado por Joan, con la onda física, digamos, de la importancia física del actor o de la kinésica. ‘Viet Rock» era una denuncia de la Guerra de Vietnam. Eran metáforas sobre la Guerra. Yo hacía un sargento norteamericano que disciplinaba a mis soldados. Nos preparó físicamente Joan. Joan Turner en ese momento todavía, la futura Joan Jara. Una preparación increíble porque hasta el día de hoy empleo varios ejercicios de los que enseñaba Joan”. 

Si quieres revisar más historias teatrales de Víctor puedes ver acá: 

Entrevista a Nelson Villagra

Nota sobre la actriz Orietta Escámez

Reportaje de radio Universidad de Chile

Puede ser una imagen de 7 personas y personas de pie

Un sueño absolutamente posible: el plan de la Fundación para el Estadio Víctor Jara

La recuperación del Estadio Víctor Jara es un anhelo para muchos chilenos, en especial para quienes conformamos la Fundación. Los graves hechos delictuales en los que se ha visto involucrado el sector de Meiggs, corazón donde se emplaza el recinto, nos plantea un desafío que no es menor y depende de muchas voluntades y de decisiones valientes.

La Fundación busca despertar a este gigante, de su largo sueño inducido y volverlo a la vida con todas sus fuerzas y capacidades.

La propuesta recoge los diversos sentidos de la historia del Estadio, deportes, cultura y Derechos Humanos, todo bajo el alero de un gran SITIO DE MEMORIA. Sus principales ejes son:

  • Un Centro de Cultura y Arte Popular que implemente una mirada alternativa sobre la vinculación con los territorios y comunidades; que promueva al Estadio Víctor Jara como un espacio cultural abierto y un escenario alternativo orientado a la cultura popular.
  • Una Escuela de Formación Artística orientada a niños, niñas, niñes y adolescentes, que potencie los talentos y capacidades artísticas que todas las personas poseen.
  • Un Área de Deporte Comunitario que promueva prácticas deportivas orientadas a fortalecer la identidad y sentido de pertenencia a los territorios, aportando al desarrollo social de las comunidades afectadas por la desigualdad y la discriminación. 
  • Un Área de Educación que trabaje desde las orientaciones de la Pedagogía de la Memoria, poniendo en el centro el diálogo intergeneracional y el intercambio de experiencias para abordar los crímenes de Estado y sus consecuencias, asegurando que no se vuelvan a repetir.
  • Un Archivo Oral y Centro de Documentación que recoja los testimonios de exprisioneros y prisioneras políticas; artistas y colectivos artísticos que han aportado a la recuperación del Estadio.
  • Un Museo de Sitio que señale los principales lugares utilizados por agentes represivos mientras el Estadio funcionó como centro de detención, tortura y ejecución.

Para realizar este proyecto de gran alcance se requiere de muchas voluntades, de la comunidad que ya está, pero principalmente del Estado y su actual gobierno. Por eso, la Fundación está solicitando se le entregue en comodato el Estadio Víctor Jara y que, al mismo tiempo, se le otorguen los recursos necesarios para hacerlo andar. El gigante dormido, el Estadio Víctor Jara, ya tiene una razón para despertar.

EL RESCATE DEL ESTADIO VÍCTOR JARA, CADA DIA MAS NECESARIO

El terrible ataque sufrido por la periodista de la señal 3 de La Victoria, Francisca Sandoval – quien fue herida a bala cuando realizaba su trabajo en el barrio Meiggs el pasado 1 de mayo- es una nueva muestra de la situación crítica que afecta a este sector de Santiago, donde confluye con la comuna de Estación Central. 

Cuadras y cuadras de comerciantes, un lugar abandonado durante décadas por las autoridades. En Meiggs cunde la desesperanza, la violencia entre las personas, una sensación de caos y falta de soluciones. 

En medio de este escenario complejísimo está el Estadio Víctor Jara. Entre las calles Unión Latinoamericana y Bascuñán el recinto histórico, declarado Monumento Nacional, cuenta con una infraestructura envidiable que claramente no se usa con todo su potencial, dormida frente a un entorno agreste y peligroso.

La administración del Estadio está a cargo del Instituto Nacional del Deporte, que se encarga de mantener las instalaciones de manera apropiada para el uso que se estime conveniente por la autoridad. El problema es que no ha existido una planificación real de las actividades del recinto. Ni hace 30 años, ni ahora. 

Mirando desde el sucio pasaje Arturo Godoy, no hay evidencia de la riqueza de este espacio.  Hay salones para practicar danza, espacios para entrenar, oficinas, un campo central como escenario perfecto para manifestaciones artísticas y culturales. 

En los últimos años el Estadio ha sido usado por los gobiernos de turno como albergue y vacunatorio lo que contribuye a seguir encerrando al barrio en una especie de ghetto, el patio trasero de la comuna más importante del país.

¿Qué se hace con estos lugares internos al estadio? Poco. La propuesta de la Fundación proyecta comenzar a trabajar desde dentro para ser un aporte en el abordaje que requiere con urgencia el sector, que afecta a Meiggs y que llega, por cierto, a la Estación Central, al frontis de la Universidad de Santiago y de la calle Víctor Jara, inaugurada en 2021.

La Fundación Víctor Jara es la única institución que ha propuesto y realizado actividades que realmente aprovechan el potencial del Estadio y que lo encaminan a cumplir su rol histórico, como sitio de memoria y centro para el arte y el deporte. Ya son más de 30 años luchando por rescatar este espacio para las artes, la memoria y la promoción de los Derechos Humanos.

Desde abril de 1991 con las Jornadas de Purificación Canto Libre, en que cientos de artistas coparon las calles cercanas, el escenario central y las graderías, para liberar un espacio ensangrentado. O la ceremonia en el año 2003, en que por fin se reconoció que en el habla popular el nombre ya era Estadio Víctor Jara, dejando atrás su denominación anterior. En 2009, el recinto se declara Monumento Nacional; así se comienza a relevar su papel como sitio de memoria. 

Más recientemente se han realizado las tres ediciones presenciales del Festival Arte y Memoria, el FAM 2017, 2018 y 2019. En sus instalaciones se grabaron las actuaciones de los destacados músicos que participaron en el FAM 2021, encuentro que también contó con un registro de los espacios donde se vivió el martirio de Víctor Jara, un documental conmemorativo titulado Canto en Silencio. Esto se suma a las visitas guiadas abiertas al público y a los encuentros en que nos hemos reunido con ex presos del Estadio para rescatar sus memorias, entre otros hitos. 

“Como Fundación estamos en campaña para solicitar la entrega de la administración del Estadio Víctor Jara en comodato. Nos interesa ser parte de un abordaje multidimensional de los problemas que tiene el barrio Meiggs. Acá no se trata solo de poner más o menos carabineros, hay que ver más allá, ver cómo recuperar la esencia de este barrio y del estadio, que podría ser un aporte enorme y ofrecer cultura, arte, deporte. Y, lo más importante, permitiría rescatar un patrimonio que nos pertenece a todos los chilenos y chilenas: nuestra memoria histórica y el valor de los Derechos Humanos” dice el director de la FVJ, Cristián Galaz. 

En este link puedes ver una nota del canal CHV. 

Acá puedes revisar nuestro sitio www.estadiovictorjara.cl

La Fundación presentó el sitio estadiovictorjara.cl con participación activa y colaborativa de personas y comunidades

El 28 de octubre se realizó la presentación oficial del sitio estadiovictorjara.cl, un trabajo que tomó meses de investigación y diseño de un sitio web amable, colaborativo y que sirva como espacio virtual de memoria, Derechos Humanos, arte y cultura. En ese encuentro, realizado de manera remota, participaron Karen Cea (representante de la Red de Sitios de Memoria), Jorge Coulon (fundador de Inti Illimani), Mariela Llancaqueo (archivo FVJ) y Cristián Galaz (director de la FVJ).

Pero las actividades ya habían comenzado. Porque, como es usual en la Fundación Víctor Jara, las organizaciones comunitarias, educativas y las personas interesadas tuvieron un lugar preponderante en las actividades de lanzamiento. Primero, el sábado 23 de octubre a las 11 horas se realizó una actividad online para que usuarios de distintos lugares del país pudieran navegar en el sitio y hacer sus aportes y comentarios. Dentro de las propuestas más destacadas estuvo el mapa colaborativo que se realizará en la web, registrando los lugares que homenajean a Víctor Jara, junto con festivales y eventos culturales que se realizan en su memoria y con su inspiración. Esta iniciativa fue especialmente bien recibida por las y los participantes de regiones, quienes consideran que ese espacio ocupará un vacío informando, relevando y poniendo en contacto a los diversos tributos que recibe la memoria de Víctor como cantor y activista.

Paulo Albornoz, de la escuela Sol de Illimani, realizó sus aportes desde su labor como profesor, enfatizando que “la generación actual es instantánea, para retener su atención necesita acceder rápido al contenido”. Patricia Mansilla agregó: “En todo Chile existe historia y memoria para preservar a Víctor. Cada rincón de Chile tiene que decir sobre él”.  Mariela Llancaqueo agradeció los comentarios y concluyó: “Vamos a volar y vamos a crear a partir de este sitio”.

El sábado siguiente, 30 de octubre, la actividad fue presencial y se realizó en el mismo recinto. Los asistentes pudieron recorrer el estadio, los rincones donde vive la memoria de las 5 mil personas que fueron apresadas y torturadas en los primeros días tras el golpe cívico militar del 1973.

Luego, desde las propias graderías, se mostró el sitio web, destacando que a través de él es posible agendar visitas, dar espacio a iniciativas artísticas, informarse de la causa judicial por el asesinato de Víctor Jara y conocer la memoria de los ex presos del estadio, a partir de los dibujos realizados por Enrique Olivares, ex prisionero, recientemente fallecido. También se adelantó que se establecerá un archivo oral de las distintas etapas del recinto, a partir de la recopilación de testimonios en primera persona.

Llancaqueo explicó que en estadiovictorjara.cl la figura de Víctor Jara es “el motor de todo”, pero está menos presente (a diferencia de lo que sucede en fundacionvictorjara.org) Tomás Barrera, uno de los asistentes, destacó el esfuerzo por rescatar las voces de los distintos prisioneros: “para ir en contra de una memoria hegemonizante es importante rescatar las memorias de los 5 mil”.

*El sitio web estadiovictorjara.cl contó con el apoyo económico de la Subsecretaría de Derechos Humanos del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos

Revisa el lanzamiento aquí.

Presentamos estadiovictorjara.cl y te invitamos a opinar sobre sus contenidos

Este sábado 23 y sábado 30 de octubre la Fundación Víctor Jara invita a profesores y profesoras y a organizaciones sociales y culturales a participar de dos talleres en que presentaremos el trabajo realizado para la página www.estadiovictorjara.cl   

Este sitio recogerá la historia del Estadio, desde su fundación hasta el proyecto de la Fundación de recuperarlo como un Sitio de memoria, espacio y comunidad de arte y cultura.

El ex Estadio Chile se comenzó a construir en 1948 y recién en 1969 se inauguró, albergando eventos deportivos y culturales. Fue usado desde el mismo 11 de septiembre de 1973 como centro de detención y tortura de la dictadura, el lugar donde Víctor Jara fue brutalmente torturado y asesinado. En 1991, se realizaron las Jornadas de Purificación Canto Libre, organizadas por colectivos artísticos y culturales, en homenaje a Víctor Jara y como una forma de honrar su memoria en el lugar donde sufrió hasta la muerte.

Esta es solo una parte de la historia que aborda el sitio www.estadiovictorjara.cl  Nuestra propuesta es compartir la información que hemos recabado y escuchar a las comunidades: opiniones, aportes, sugerencias ideas que nos permitan dar el mejor uso a la página.

Los encuentros se realizarán vía online (23 de octubre) y presencial en el Estadio (30 de octubre) a las 11:00 horas.

Para participar de esta actividad debes escribir a [email protected]

Los cupos son limitados.

Revive el FAM 2021: Ya están en YouTube las más de seis horas del Festival

El 28 de septiembre de 2021 fue un día especial. En el día de su natalicio, Víctor Jara, su obra y legado, fue la inspiración central de una emocionante jornada del Festival Arte y Memoria en su cuarta edición.

Más de 30 artistas repasaron la obra de Víctor con dedicadas versiones de sus temas, canciones y décimas inspiradas por su legado en el arte y los Derechos Humanos. Fue un viaje musical y de memoria: Daniel Alcaíno nos acompañó a recorrer desde el presente el Estadio Víctor Jara, contando la historia que albergan sus pasillos. Recordamos la infame detención de miles de chilenos y chilenas en ese lugar, luego del golpe cívico militar de 1973. Rememoramos que fue allí donde torturaron y luego asesinaron a Víctor. 

En el Estadio grabaron emocionantes covers Isabel y Tita Parra, Roberto Márquez, Mariel Mariel, Waikil, Los Vásquez, Belencha, Nano Stern, Luis Le-Bert, Jorge Coulon, Elizabeth Morris, Magdalena Matthey, José Seves, Tilo González y Los Insobornables. Pero también hubo decenas de colaboraciones enviadas en video por artistas chilenos y latinoamericanos como Daniela Millaleo, Rodrigo Álvarez, Paz Mera, Francisco Villa, Mauricio y Francisco Durán, Evelyn Cornejo, Eduardo Peralta junto con Anastasia Sonaranda y Gabino Palomares de México, entre otros.

En este link puedes revivir la jornada del FAM 2021.

De Chuchunco a Víctor Jara: la historia de una avenida

“Es precioso que se le haya puesto el nombre de Víctor Jara a la avenida.»

¿Es real que la mismísima Chuchunco es hoy la Avenida Víctor Jara?

Sí. La calle que hoy lleva el nombre del cantautor era conocida como Chuchunco, tal como todo ese sector de Santiago, en los tiempos en que el paisaje estaba compuesto principalmente por chacras. Para los capitalinos de 1885 llegar hasta allá era, literal, ir al campo. Y Chuchunco quedó en el habla popular como sinónimo de un destino apartado, cuyo significado más aceptado es “lugar donde se pierden las aguas”

Chuchunco era uno de los límites de la Quinta Normal que en esos años tenía 40 hectáreas, gran parte de los terrenos que cedió para la UTE (actual Usach) y la villa Portales. Ya en la primera década del siglo XX la vía cambió su nombre a Ecuador.

Pero años antes, la apertura de la Estación Central en 1857 es el hito que sella el carácter de esta zona, como espacio de encuentro, de amalgama de distintos mundos. “Mucha gente que migraba desde el campo llegaba directo a la Estación Central, sin conocer nada de Santiago. De ahí surgen estos testimonios de personas que eran estafadas, a las que les vendían el cerro Santa Lucía, que los asaltaban, hay muchas historias. De hecho, la animita de Romualdito (calle San Borja) es por una persona que fue asaltada y asesinada ahí”, cuenta el periodista e historiador Volker Gutiérrez, quien se ha dedicado a la historia urbana.  

Con la llegada de la Estación Central de ferrocarriles también se fue consolidando el barrio como punto de encuentro de comerciantes, formales e informales. Entre la Alameda y la ex Avenida Ecuador la zona tiene siete cités que representan también todo un modo de vida comunitario. A estas características se sumó el espíritu cultural y educativo que adquiere tras la instalación de la Escuela normal de preceptores y de la Escuela normal de niñas, a las que en 1947 se sumó la Universidad Técnica del Estado (UTE, actual Usach), donde Víctor Jara trabajó hasta sus últimos días.

El barrio coronado hoy por la Avenida Víctor Jara es un sector de encuentro, de migrantes, de viajeros, de estudiantes. Son los elementos que han definido a esta zona. Así lo explica Volker Gutiérrez: “Estación Central es un barrio de frontera de lo rural con lo urbano. No una frontera como un límite no infranqueable, sino donde se intercambian muchas cosas. Marcados por elementos como lo educativo, la presencia de lo rural, lo ferroviario, las poblaciones obreras cercanas”.

El experto concluye su análisis resaltando el hecho de que se haya recogido la propuesta popular de la organización Una Avenida para Víctor Jara: “Es precioso que se le haya puesto el nombre de Víctor Jara a la avenida. No solo tiene que ver con su figura, sino con lo que rodeaba a Víctor, por ejemplo, él se comprometió con la UTE y su proyecto. No es solamente el cantante, el folclorista, el director de teatro, es todo un mundo el que se está relevando”.

La emoción de “Mono” González por su Premio Arte y Memoria Joan Jara 2021: “Lo que nosotros hemos estado haciendo es la tarea que nos nace desde adentro, como sobrevivientes”

“Acá hay algo que también tiene que ver con la cultura. A través de la cultura también se produce esta lucha ideológica que tiene que ver con la cultura hegemónica»

Contesta el teléfono y de inmediato la calidez de su tono denota mucha experiencia. Muchas han sido las batallas de Alejandro “Mono” González, destacado muralista y artista visual, fundador de la Brigada Ramona Parra, y que acaba de ser reconocido con el Premio Arte y Memoria Joan Jara 2021, por su destacada trayectoria y vigencia.

“Me emocionó mucho, porque uno no espera distinciones, porque lo que hace es trabajar. Hay algo que me lo dijo una hija cuando yo estaba muy emocionado: hay muchos compañeros muertos como Víctor Jara, asesinados, torturados, etcétera, y en el fondo lo que nosotros hemos estado haciendo es la tarea que nos nace desde adentro, como sobrevivientes, es la continuidad en vida, plasmándola a través del arte. Ir compartiéndola, haciéndola en los espacios territoriales con la gente y entonces los que están muertos no están muertos, están vivos, en los muros y en el trabajo que uno ha hecho”, afirma.

El muralista, que sigue infatigable trabajando en distintos lugares del país, es claro con relevar la importancia del arte en el compromiso que existe con el pueblo de Chile: “Acá hay algo que también tiene que ver con la cultura. A través de la cultura también se produce esta lucha ideológica que tiene que ver con la cultura hegemónica, con la cultura del capitalismo, que nos imponen o que nos controlan, manipulan los medios de comunicación. Al trabajar en un espacio territorial, estamos marcando un territorio con nuestras ideas, con nuestros conceptos, por esto de la verdad y la justicia. Por eso, también es una lucha ideológica. En eso también, tiene que ver con la memoria, pero instalar la esperanza. Y también los compromisos de los cambios, de construir. A través del arte uno puede participar, es un ciudadano”, enfatiza.

Alejandro “Mono” González recibió el premio el 28 de septiembre de las manos de Amanda Jara, luego que el directorio de la Fundación Víctor Jara, por unanimidad, le otorgó el galardón, en el marco del Festival Arte y Memoria. Esta distinción se entrega todos los años para relevar la trayectoria de compromiso con el arte y la defensa de los Derechos Humanos de una persona o institución. El muralista y artista visual fue fundador de la Brigada Ramona Parra, que combatió a la dictadura a través del arte popular, y su obra trasciende por su compromiso y por un estilo que expresa la estética y el imaginario del pueblo chileno y latinoamericano.

Un niño y una bandera en Iquique, la historia de la foto que es el símbolo del FAM 2021

La autora de la fotografía, Javiera Sepúlveda, cuenta cómo realizó el registro y el título que le pondría. 

El 24 de octubre de 2019 las calles de Iquique estaban repletas. Miles de nortinos caminaban por la costanera en una colorida y esperanzada columna, con ganas de ver pronto un Chile nuevo. Desde unos días antes, el histórico 18 de octubre, se estaba transformando en un ritual, en un catártico espacio de reunión para los iquiqueños. El ambiente estaba tenso por la inminente represión que había sido la tónica de esos días también en la capital de Tarapacá.

Javiera Sepúlveda, estudiante de cuarto año de derecho, caminaba ese jueves con su cámara. Desde los primeros días de la revuelta había salido a la calle para manifestarse y graficar, por medio de su lente, “eso que no todos ven, los pequeños detalles”, afirma la joven nortina. 

“Me encanta el arte, la fotografía”, nos cuenta Javiera mientras recuerda claramente cuando obtuvo la imagen del niño con la bandera de Víctor Jara en su espalda, que es la imagen del FAM 2021.

 “Fue la primera semana post estallido, cuando había marchas todos los días en Iquique a las seis de la tarde. La foto se tomó en la calle donde está el hotel Gavina, en la costanera, en esa curva. Yo vi a este pequeño con una banderita en su espalda y me emocioné. Víctor tiene un significado muy grande para mí y que esté presente incluso en las nuevas generaciones es algo emocionante”. 

La joven es admiradora del legado de Víctor y lo explica con sentidas y claras palabras: “Él es el signo de lucha y de justicia para mí. A través de su música, y también de sus obras, hizo mucho por el país, por nosotros. Él nos entregó un valor cultural gigante”. Javiera reconoce la deuda con el cantautor. “Chile no conoce lo suficiente de Víctor. No lo recuerda como debe ser. Le da mucha importancia quizás a otras personas, políticos u otros y no recuerda a Víctor como él fue. Él nos representa mucho, es parte de nuestra historia y sigue presente hasta nuestros días”. 

Cuando Javiera se enteró que su foto sería la imagen oficial del Festival, se emocionó. “No te voy a mentir. Primero me emocioné mucho. No lo creía. Lloré, porque como te digo, para mí es muy importante el arte y todo lo que refleja Víctor Jara”. 

¿Qué nombre debería tener esta imagen? Javiera reflexiona un momento, pero responde con rapidez: “Yo creo que esa foto se nombra por sí sola. Porque si te fijas en la banderita que tiene el niño colgando de su cuello dice: ‘En la memoria de mi pueblo’. Creo que tiene su pie de foto ahí”. 

Los avances en la recuperación del Estadio Víctor Jara: una necesidad para vivir la historia y proyectar el futuro

En una visita al Estadio, la alcaldesa de Santiago, Irací Hassler, dijo: «Es parte de nuestra comuna y de nuestra historia. Cuenten con nuestro compromiso con los sitios de memoria».

El sábado 4 de septiembre la alcaldesa de Santiago, Irací Hassler, recorrió el Estadio Víctor Jara. Con atención conoció de parte de integrantes de la Fundación Víctor Jara algunos de los espacios que marcan los días de tragedia y horror del recinto. También pudo ver las primeras instalaciones para el Festival Arte y Memoria. Esa conjunción define el proyecto que la Fundación propone para el Estadio: transformarlo en un Sitio de Memoria y un Centro Cultural. 

Al respecto, la edil comentó: “Reconocer la historia de nuestros espacios que han sido sitios de detención, de tortura, de muerte y en un momento histórico tan relevante, constituyente, de esperanza, es muy significativo porque tiene que ver con cómo -recogiendo nuestra historia y nuestra memoria- podemos proyectar transformaciones profundas para tener una vida más digna. (La visita) También fue un espacio de aprendizaje, de recuerdo y de acompañamiento con Cristián (Galaz) y con Amanda (Jara)”. 

Irací Hassler enfatizó: «Es parte de nuestra comuna y de nuestra historia. Cuenten con nuestro compromiso con los sitios de memoria»  y ahondó en su propósito: “Especialmente como alcaldesa poder generar un compromiso de trabajar en conjunto, por recuperar este espacio, particularmente un paseo peatonal que pueda ser la llegada a este histórico Estadio Víctor Jara. Así que nos hemos comprometido a trabajar en conjunto y generar, desde ya, el diseño y por tanto las distintas especialidades que son necesarias para el proyecto (del pasaje) Arturo Godoy. Espero que podamos avanzar rápidamente en aquello, porque es una deuda que tiene el país y estoy muy contenta de poder ayudar como alcaldesa de la comuna”.

La alcaldesa conoció de primera mano los planos del estadio y con el director de la Fundación Víctor Jara, Cristián Galaz, exploró las posibilidades para el recinto. Por eso, al finalizar su visita expresó su anhelo sobre el futuro del Estadio: “Sería un sueño que niños y niñas de nuestra comuna, de establecimientos educacionales, y de todo el país, pudieran venir a recoger y aprender de la historia, del arte y la cultura, en un espacio de encuentro y reflexión, con sus murales, con imágenes y colores que nos recuerden lo que ha pasado en Chile con una mirada de esperanza y de cambio”, afirmó.

Con la visita de la alcaldesa, la Fundación avanza en el proyecto para el Estadio que busca hacer de ese espacio un lugar de encuentro, que no olvide la historia y que nos guíe hacia el futuro. El legado de Víctor y el recuerdo de su sufrimiento y el de muchos compatriotas, no puede ser olvidado y archivado, sino confluir en un espacio para el arte y los Derechos Humanos. 

Un pasado histórico

El Estadio Víctor Jara ha transitado por diversos momentos. En algunos de esos períodos estuvo abandonado, sufriendo el deterioro del tiempo y la falta de mantención. Pero su historia es rica y fructífera, antes del terror de la dictadura y la errática gestión de estos últimos 30 años. A fines de los 70 y hasta 1973, fue un espacio destinado al deporte y albergó importantes competiciones siendo el primer reducto deportivo techado del país. Y también fue un espacio consagratorio para Víctor Jara. En julio de 1969 se realizó el Primer Festival de la Nueva Canción Chilena, organizado por el Sello Alerce y la Vicerrectoría de Comunicaciones de la Universidad Católica de Chile. Ante un estadio lleno, Víctor ganó el primer lugar con su inolvidable canción “Plegaria a un labrador”, interpretada con el conjunto Quilapayún. Compartió el primer lugar con Richard Rojas, quien interpretó junto al Grupo Lonqui la canción “La chilenera”.