Taller de Escritura

28 y 29 de marzo: jornadas emblemáticas para la Memoria y los Derechos Humanos

Son fechas que timbraron la historia de nuestro país. El 28 de marzo de 1985 Santiago Nattino fue secuestrado en plena calle, y al día siguiente otros dos militantes del Partido Comunista, José Manuel Parada y Manuel Guerrero, sufrieron el mismo destino. Los tres aparecieron dos días después, el 30 de marzo, degollados en un lugar cercano al aeropuerto de Santiago.

El 29 -mientras Guerrero, Parada y Nattino estaban secuestrados- los hermanos Rafael y Eduardo Vergara Toledo eran asesinados en la Villa Francia, Estación Central. La misma jornada, murió en El Arrayán la joven militante del MIR Paulina Aguirre Tobar, por la acción de agentes de la Fuerza Aérea, la CNI y Carabineros. Una arremetida brutal de los agentes de la dictadura.

El asesinato de Guerrero, Parada y Nattino impactó profundamente a la sociedad chilena y actualmente se recuerda en un gran memorial donde sus cuerpos fueron encontrados por campesinos. Otro testimonio está presente en la calle Los Leones, donde fueron detenidos Guerrero y Parada. Pero la crueldad sigue presente 36 años después, pues esta mañana ese recordatorio sufrió una nueva vandalización.

Esta fecha también da lugar al Dia del Joven Combatiente, originalmente planteado en conmemoración del asesinato de los hermanos Vergara Toledo, símbolos de la resistencia de jóvenes en la dictadura frente a la persecución dictatorial. La que vivió en carne propia Eduardo, baleado por Carabineros, mientras su hermano Rafael se devolvió a defenderlo recibió otra ráfaga en su contra.

La muerte de Paulina Aguirre sucedió en circunstancias dramáticas que reflejan del mismo modo la ferocidad dictatorial. Era demasiado joven -20 años-, sus padres habían sufrido la tortura y el exilio, y a ella la mataron en un falso enfrentamiento con la CNI.

Estos días de encierro, de pandemia, de muerte y escasez de humanidad, la reflexión sobre el país que queremos construir y el que queremos dejar atrás debe estar presente.  Los invitamos a leer más de estas historias.

Asesinato de Paulina Aguirre

Caso Degollados

Caso Hermanos Vergara Toledo

Joan Jara en el cierre de ENCUENTROS CERCANOS 2020: ““Esta vida de Víctor sin vida la veo siempre con asombro”

El programa ENCUENTROS CERCANOS de la Fundación Víctor Jara contó con una invitada especial este miércoles 30, en el cierre de su temporada 2020: Joan Jara, presidenta de la institución, quien reflexionó sobre el legado de Víctor desde la perspectiva del 18 de octubre, la labor que ella desarrolló para el libro “Víctor, un canto inconcluso” -que tiene una nueva edición- y el proceso constituyente, entre otros temas.

Acá algunas de sus declaraciones:

  • Presencia de Víctor Jara en la revuelta popular:

“Esta vida de Víctor sin vida la veo siempre con asombro. Hay tanto recuerdo y cariño de mucha gente. Es una cosa que me ayuda todos los días a seguir viviendo. Si no existiera eso para mí sería mucho más difícil enfrentar esta vida que tengo”.

“Me asombró y al mismo tiempo estaba tan agradecida de toda la gente que se acordaba de Víctor, como una de las tantas víctimas de lo que ha pasado en nuestro país (…) eso me hace poder incluirme en lo que pasa hoy día y trato de mantener el corazón arriba”.

  • Por qué cree que Víctor Jara se ha mantenido presente:

“Quisiera creer que es porque Víctor hablaba con verdad y corazón y no se apartó de eso. Una persona totalmente sincera, valiente en sus expresiones personales y que además trató de vivir de acuerdo con los valores en que creía; no toda la gente logra eso mismo (…) Era un hombre valiente y eso me ayuda a seguir viviendo. Es un ejemplo: como yo quería tanto a Víctor y creo que él me quería a mí también, eso me da fuerza de estar aquí y poder hablar”.

  • Su labor para el libro “Víctor, un canto inconcluso”:

“Me sorprendo mucho con el hecho de que logré poner en papel sentimientos y acontecimientos que han sido tremendamente importantes en mi vida. Antes de que me muera eso es un gran confort, un gran logro para mí. Siento que me puedo ir sin sentirme abatida porque no lo hice. El libro me ha hecho feliz de haber publicado los acontecimientos, la vida, el pensamiento de Víctor. Encontré que era necesario y doy gracias a la gente que ha publicado eso en Inglaterra primero y después acá en Chile. Es un tremendo regalo para toda nuestra historia”.

“He dejado ese testimonio para que todo el mundo lo pueda leer, acercarse y ojalá tomar su ejemplo para vivir su vida en relación con lo que creen y con lo que creen que es bueno para Chile y los chilenos».

  • El momento actual de Chile:

«Es necesario en este momento que vivimos hablar de verdad de lo que sentimos, vivimos y deseamos, sin floripondios ni frases demasiado grandes, pero sí con honestidad y, sobre todo, con trabajo».

  • La nueva Constitución:

«Debía ser una oportunidad, pero no sé si está convirtiéndose en eso o son cosas que se mencionan y desaparecen (…) Yo lo veo enredado y quizás hablando a gritos, pero a oídos sordos».

La entrevista completa está disponible en el canal de YouTube de la Fundación:

MULTIPLICANDO LAS VOCES: Primer Programa de Formación de Monitores de la Fundación

Desde fines de octubre hasta el 20 de diciembre se desarrolló, en formato virtual, la primera versión del Programa de Formación de Monitores de la Fundación, una serie de encuentros con especialistas en las diversas aristas de la vida de Víctor Jara. Aspectos biográficos, musicales, teatrales y del contexto histórico, político y cultural en que se desenvolvió, junto a su potente legado y lo que deja su caso judicial en términos de defensa de los Derechos Humanos, son algunos de los contenidos abordados en las sesiones.

El Programa de Formación es el resultado del proceso que desde 2016 desarrolla la Fundación, con charlas y talleres en escuelas con el fin de acercar a la comunidad a la figura de Víctor Jara de manera integral.  Ampliando y profundizando esa experiencia se diseñó una propuesta para formar monitores que puedan comunicar la historia y legado de Víctor en sus entornos. “Para el equipo de talleristas hemos unido recursos humanos de la fundación, como la encargada de documentación del Archivo Víctor Jara, Mariela Llancaqueo, y el actor Daniel Alcaíno, miembro del directorio y un entusiasta divulgador de la vida y obra de Víctor, junto a un grupo de especialistas como Rodrigo Álvarez, David Barra y Karen Cea quienes desde sus ámbitos aportan con su mirada única a este programa; también invitamos especialmente a Patrice McSherry, destacada investigadora de la Nueva Canción Chilena”, describe Margarita Donoso, coordinadora de Gestión y Proyectos de la Fundación.

Mariela Llancaqueo, encargada de documentación del Archivo Víctor Jara, explica el desarrollo de contenidos del Programa: “La idea es que, partiendo por la biografía, se pueda ir ahondando en distintas áreas de la vida de Víctor, terminando con la elaboración de un proyecto de parte de los estudiantes, en que ellas y ellos nos cuenten cómo transmitirán lo aprendido a otras personas”. Otro objetivo es, en palabras de Mariela Llancaqueo, “incentivar el uso del archivo de la Fundación, para que la gente sepa que se puede ocupar en diversas actividades”.

Para Cristian Galaz, director ejecutivo de la Fundación esta primera experiencia “nos permitirá multiplicar nuestra capacidad de llegar con nuestros contenidos a mas comunidades y territorios, es una manera virtuosa de multiplicar manos y voces que nos ayuden con esta tarea de llevar a Víctor a todos los rincones de Chile y por que no, sembrarlo en el mundo entero”.

Fundación Víctor Jara continúa presentando la completa reedición de “Víctor, Un Canto Inconcluso”

Proyecto financiado por el Fondo Nacional de Fomento del Libro y la Lectura , convocatoria 2019, del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio.

Directo desde la versión original del inglés y con decenas de imágenes nuevas. Así es la reedición del libro de Joan Jara “Víctor, Un Canto Inconcluso”, trabajo que tomó más de dos años para incluir fotografías y documentos inéditos, verificar fechas y otros datos, labor que fue realizada por el área de archivo de la Fundación Víctor Jara junto a Joan, Manuela y Amanda Jara.

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“Este libro de Joan también es una obra abierta, en permanente crecimiento. Las memorias que Joan comparte en estas páginas siempre serán inconclusas porque tienen el latido de la historia”

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Tras el lanzamiento de septiembre ­-con Alicia Lira, Mónica Gónzález, Nona Fernández y Faride Zerán-, la publicación ha seguido generando atención con presentaciones en las comunas de Curicó e Independencia, vía on line. Uno de los elementos más atractivos de la reedición son 98 imágenes entre fotografías, documentos digitalizados (prensa, programas de teatro) y manuscritos de las múltiples actividades del cantautor, actor y activista. La fotografía y el diseño de la portada fue realizado por el reconocido artista Antonio Larrea.

En el prólogo a la edición 2020 Jorge Montealegre describe: “Este libro de Joan también es una obra abierta, en permanente crecimiento. Las memorias que Joan comparte en estas páginas siempre serán inconclusas porque tienen el latido de la historia”. Y precisa: “Entre la primera edición y esta, que obviamente no es la última, la historia de la Fundación Víctor Jara ha sido intensa. Lo relata Joan en una adenda a la edición de hace veinte años, considerando siempre a quienes la han acompañado. En este lapso, con infinita tristeza despedimos la partida de Patricio Bunster y de Quena Arrieta, que seguirán estando en nuestro recuerdo y gratitud”.

El libro se puede adquirir a través del sitio https://sellovictorjara.cl/

“Los ojos de Chile”, la fundación que ayuda a los cientos de heridos en las protestas

A pocos días del inicio de la revuelta social, un grupo de profesionales, colaboradores, voluntarios se unieron para crear un equipo multidisciplinario que dio origen a la fundación de Los Ojos de Chile, dedicada la atención y protección de las personas agredidas por el Estado desde el 18 de octubre con resultado de trauma ocular.

Las personas agredidas han tenido solo contados apoyos públicos, en que destaca la Unidad de trauma ocular del Hospital Salvador, el recinto de mayor especialización en oftalmología del país. El director de Los Ojos de Chile, Matías Vallejos, también menciona al INDH y las comisiones de Derechos Humanos de la Cámara baja y del Senado. Además hay “una vasta red de organizaciones de la sociedad civil, organizaciones populares y colectivos artísticos” que ha contribuido, como relata Vallejos.

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“Algunos ataques responden a la represión indiscriminada a la protesta social por parte del Estado, mientras que otros fueron incluso en contextos ajenos a cualquier tipo de movilización. Las agresiones, en gran mayoría fueron por Carabineros, aunque hay casos en los cuales estuvieron involucrados también las Fuerzas Armadas”.

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Una de las principales dificultades es contactar con profesionales que realicen labores específicas para casos como las prótesis oculares. Esta disciplina, que mezcla medicina con una labor casi artística al pintar el iris del ojo para asemejarlo lo más posible a su par, es desarrollada en muy pocos espacios, teniendo en el equipo de Maxilofacial del Hospital Clínico de la Universidad de Chile uno de los pocos los centros dedicados a esta labor. “Hemos podido contactar con algunos equipos e incluso profesionales del extranjero mediante la red de voluntades y organizaciones que hemos podido entramar”, explica.

El director de Los Ojos de Chile define el perfil de quiénes han acudido a la Fundación: personas de 16 a 60 años de casi todo el país – desde la región de Tarapacá hasta Los Lagos- con alta concentración en la Región Metropolitana y Valparaíso. Mayoritariamente son hombres jóvenes. Y respecto a las circunstancias en que ocurrieron estos ataques, Vallejos expresa: “Algunos ataques responden a la represión indiscriminada a la protesta social por parte del Estado, mientras que otros fueron incluso en contextos ajenos a cualquier tipo de movilización. Las agresiones, en gran mayoría fueron por Carabineros, aunque hay casos en los cuales estuvieron involucrados también las Fuerzas Armadas”.

El destino judicial de los casos también es incierto: Existen 411 denuncias por lesiones oculares por violencia estatal según la Fiscalía, pero solo algunas se transformaron en causas y menos aún son las que están abiertas y activas. “Hasta el momento no existe ninguna condena penal o civil por lesiones oculares. De hecho, a la fecha solo existe una sentencia por violencia institucional: homicidio frustrado en Rancagua, un disparo de lacrimógena a menos de 15 metros en la nuca de una persona que transitaba en el lugar. El carabinero involucrado fue dado de baja, pero no fue condenado a la cárcel, sino a cumplir su pena en libertad” es el reporte de Matías Vallejos. El trabajo de la organización que dirige se refleja en su web www.losojosdechile.cl y en sus RRSS, donde documentan casos de ataques que dejaron a cientos de personas con visión parcial y los emblemáticos ejemplos de Fabiola Campillay y Gustavo Gatica, ciegos tras la revuelta.

Las agresiones no son contra una persona. Todo su entorno familiar, afectivo y laboral se ve afectado. “Hay que considerar que un atropello a los Derechos Humanos tiene repercusiones en todas las dimensiones de lo humano y lo social, por eso todas las formas de apoyo del entorno más cercano son fundamentales y en la gran mayoría de los casos están muy presentes. Muchas personas luego de su ataque no pueden volver a desempeñar las labores que realizaban antes y el entorno más cercano es esencial en la forzada reinvención laboral. Además, las secuelas físicas tienen repercusiones muy profundas en la autoestima, imagen y estado anímico de las personas lesionadas, con cuadros que van desde la agorafobia, la depresión y el estrés post traumático, por lo que los afectos de las personas más cercanas es imprescindible”.

Los Ojos de Chile realiza acompañamiento y rehabilitación en un proceso que puede continuar por años, pues quien tiene visión monocular tiene secuelas en sus movimientos y sentidos como el equilibrio.  Matías Vallejos enfatiza que están enfocados en ayudar: “Si conocen a alguien que haya sufrido trauma ocular como resultado de violencia estatal, les pedimos que le hablen de nuestra fundación. Somos una organización sin fines de lucro que está para ayudarles”. Además, en su web reciben aportes, propuestas para desarrollar actividades, o transformarse en voluntarias o voluntarios.